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sábado, 5 de noviembre de 2022

La Traviata: Violetta es inmortal y se apellida Sierra

 En vivo desde el Met de Nueva York / 5 de noviembre, 2022 /
Función única / 3:20 h. de duración /
Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional.

Fernando Figueroa
En la producción de La Traviata de Michael Mayer que el Met estrenó en 2018, Violetta Valéry aparecía moribunda mientras sonaba el preludio y la fiebre le hacía creer que podía levantarse para caminar por su habitación. En aquel año, la soprano alemana Diana Damrau estelarizó la ópera de Giuseppe Verdi acompañada del tenor peruano Juan Diego Flórez.

Ahora toca el turno a Nadine Sierra y Stephen Costello con la misma producción y, de entrada, la soprano estadounidense da un golpe de credibilidad con su aspecto y actuación. El hecho de que tres veces haya contraído Covid-19 le ha servido para encarnar en profundidad a la joven cortesana que enferma de tuberculosis y muere.

A pesar de su juventud, Nadine Sierra (34 años) es una cantante sólida y comprometida, además de poseer buena presencia escénica y una belleza alejada de estereotipos. El tenor Stephen Costelllo, también nacido en Estados Unidos, no alcanza las alturas de Juan Diego Flórez, pero su desempeño vocal es impecable y el espectador cree sin duda que él es Alfredo Germont, el enamorado de Violetta. Su padre, Giorgio Germont, es interpretado de manera sobresaliente por el barítono italiano Luca Salsi, quien se ha especializado en obras de Verdi. Los papeles de la mezzosoprano Siphokazi Molteno (Flora) y el barítono Brian Major (Barón Douphol) son pequeños, pero los ejecutan con brillantez; interpretan, respectivamente, a la amiga y a un protector de Violetta.

Violetta Valéry posee un elegante salón en París donde organiza una fiesta para celebrar que está mejor de salud. Giorgio Germont le declara ahí su amor y ella se resiste porque la primera regla de su negocio es evitar relaciones sentimentales. Luego de mucha insistencia, la dama cede para vivir un romance que será interrumpido por las maniobras del padre de Alfredo y luego por la enfermedad y la tragedia.

La ópera está basada en La dama de las camelias, de Alejandro Dumas hijo, quien escribió la novela y luego una obra de teatro en las que recrea la relación que él tuvo en la vida real con la cortesana Marie Duplessis. Verdi vio un montaje teatral y supo de inmediato que trabajaría musicalmente con ese argumento porque, de algún modo, también hablaba de su propia historia de amor con la soprano Giuseppina Stepponi, que no fue bien recibida por la sociedad italiana.

Aunque en 1853 Giuseppe Verdi ya era una celebridad, el Teatro La Fenice de Venecia lo obligó a situar la historia hacia el año 1700 para atenuar la crítica a la doble moral implícita en la obra. A manera de homenaje, ahora el Met ubica la acción en los tiempos del compositor y deja atrás la eficaz producción del alemán Willy Decker de 2012 y 2017 que presentaba a la soprano francesa Natalie Dessay como una Violetta del siglo XXI.

Luego de las más célebres arias de los protagonistas, el público del Lincoln Center no duda en interrumpir la continuidad dramática con sus aplausos. En el Auditorio Nacional también se escuchan algunas palmas que sirven para liberar los nudos en la garganta que provoca la imperecedera música.

En la Gran Manzana y en las pantallas se desarrolla a todo lujo el arte total, ese en el que hay teatro, música y danza. Esta última se produce en los fugaces bailes de quienes asisten a las fiestas de Violetta, y con mayor protagonismo cuando un grupo de bailarines profesionales celebran el triunfo de Piquillo, un torero que se ha encerrado con cinco enemigos para recrear el sueño de su amada, según narra el coro. En esa coreografía, políticamente correcta, no hay alusión directa a la fiesta brava, sólo varias parejas ejecutando alegres y audaces movimientos.

En las entrevistas de los intermedios, el italiano Daniele Callegari dice que dirigir la orquesta del Met es como manejar un auto de carreras, mientras que Donald Palumbo, director del coro desde 2007, señala con buen humor que le encantan las óperas en las que hay fiestas porque su equipo puede lucir al máximo en escena.

Desde 1883 en el Met se han llevado a cabo más de mil funciones de La Traviata y, sin duda, la actuación de Nadine Sierra como Violetta ya está escrita en la historia del recinto con tinta indeleble, al igual que su trabajo como Lucia di Lammermoor al lado de Javier Camarena en mayo de este mismo año. ♪

Programa
La Traviata, ópera de tres actos en italiano de Giuseppe Verdi, con libreto de Francesco Maria Piave a partir de La dama de las camelias, de Alejandro Dumas hijo. Estreno mundial: Teatro La Fenice, Venecia, 6 de marzo de1853.

Producción: Michael Mayer
Dirección musical: Daniele Callegari
Escenografía: Christine Jones
Vestuario: Susan Hilferty
Iluminación: Kevin Adams
Coreografía: Lorin Latarro

Elenco
Violetta: Nadine Sierra
Alfredo Germont: Stephen Costello
Giorgio Germont: Luca Salsi
Flora: Siphokazi Molteno
Barón Douphol: Brian Major

La Traviata en internet: www.metopera.org/season/2022-23-season/la-traviata/

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