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sábado, 29 de octubre de 2022

50 Cervantino presenta Jazz at Lincoln Center Orchestra y Wynton Marsalis: El arte de mantener vivos a los clásicos

Foto: Fondo Histórico del Auditorio Nacional.

 29 de octubre, 2022 / Función única / 1:37 h de duración /
Promotor: Secretaría de Cultura / Festival Internacional Cervantino.

David Cortés
El Festival Internacional Cervantino celebra 50 años y, en colaboración con la Secretaría de Cultura, presenta para tan memorable ocasión a la Jazz at Lincoln Center Orchestra (JLCO), fundada en 1987 y dirigida desde su creación por el trompetista, compositor y arreglista Wynton Marsalis (Nueva Orleans, 1961), quien en 1997 se hizo merecedor del Premio Pulitzer por el oratorio Blood on the fields, ha ganado nueve Grammys y posee el récord de ser el único artista, hasta ahora, en recibir en 1983 ese galardón simultáneamente en las categorías de Mejor actuación instrumental solista con orquesta y por Mejor solo de jazz instrumental.

La brillantez de la noche se da incluso antes del inicio formal. La luz del lugar parece concentrarse en los metales de la primera fila y éstos, perfectamente pulidos, refulgen cual si estuvieran fabricados con oro. Aunque mudos e inmóviles, prometen una sesión única y es que la orquesta ha convocado a un buen número de seguidores del jazz.

La JLCO no visita el recinto de Reforma por primera vez; en 2004 alternó con la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de México y seis años después regresó con la gira Celebremos América. Ambas presentaciones, ampliadas con conciertos en otros recintos mexicanos, le dieron a la agrupación la Luna del Auditorio en la categoría Jazz y blues.

Quien asiste a un concierto de este prestigioso ensamble sabe que, más que sorpresas, habrá derroche de virtuosismo. Y es así porque desde sus inicios, Marsalis, a los 18 años y como integrante de los Jazz Messengers del baterista Art Blakey, se impuso honrar la herencia musical de los grandes compositores del jazz, lo cual le ha valido intensas polémicas, pues mientras unos, como el contrabajista Ron Carter, dicen que con ello ha devuelto respetabilidad al género, otros, como el crítico Scott Yanow, lo acusan de ceñirse ortodoxamente a una vieja tradición porque, para él, “la vanguardia posterior a 1965 está fuera del jazz”.

El programa de hoy, paradójicamente, da la razón a ambos bandos e incluye un par de temas propios y arreglos —hechos ex profeso por integrantes de la orquesta— a composiciones de Jelly Roll Morton, Duke Ellington, Thelonious Monk, Wynton Kelly y Woody Shaw, entre otros, y que no necesariamente son los temas más conocidos de esos legendarios compositores.

Marsalis, quien conduce a la JLCO desde la última fila, se explaya y comenta que “la música es el lenguaje internacional y que si esto fuera verdad, seguramente el DNA de este lenguaje sería el blues. El maestro supremo del blues de todos los tiempos es Duke Ellington y esta orquesta fue formada con sobrevivientes de la de Duke de 1955 a 1974. A continuación tocaremos un tema de él que le hubiera gustado escuchar porque Sherman Irby, el solista, entiende perfectamente el blues” e interpretan “Big fat Alice’s blues”, grabada originalmente por Ellington en 1965, en donde hay espacio para el lucimiento del conjunto completo, pero también para los solistas, cuyas intervenciones abundan y revelan una cohesión cuidadosamente labrada.

No importa si lo hace el contrabajista Carlos Henriquez, Dan Nimmer al piano, el veterano Irby en el sax, el tenor Julian Lee —el integrante más joven de la orquesta—, o Alexandra Tarantino, la única mujer, en el saxofón alto; todos, sin excepción, llegado su turno, dejan escuchar impecables solos, maravillosos en su ejecución y abundantes en expresividad.

En cada ocasión que uno de ellos recibe la estafeta para hacerse cargo un par de minutos de la parte protagónica, el resultado es el mismo: música sublime, irreprochable, perfecta y en donde se recuperan los valores del jazz primigenio, aquel que arranca en Nueva Orleans y pasa por diferentes transformaciones estilísticas, pero se sostiene en sus pilares fundamentales: swing, blues, sofisticación e improvisación.

De principio a fin, la intensidad y la elegancia no decaen, ya sea en los standards —“Cherokee”, de Charlie Parker, suena rejuvenecida— o en composiciones de nuevo cuño como “The crave”, preñada de ritmos latinos, salsa, inflexiones de chachachá, son y aires cubanos.

Añádase la disposición de la orquesta, la humildad de quienes la forman y el amor —no hay un mejor término para describirlo— con el que cultivan su arte para entender el celo de su director por mantener viva una tradición que ya ha superado la centuria, pero la JLCO conserva tan vital como en sus años de mayor esplendor.

La mejor manera que la audiencia encuentra para agradecer y retribuir tal entrega y profesionalismo es con una sonora ovación de pie.

Programa
Mendizorrotza swing / The crave / Stuffy turkey / The moontrane / Big fat Alice’s blues / Man from Tanganyka / Cherokee / Conglomerate / Ready, go! / Temperance.

Jazz at Lincoln Center Orchestra en Facebook: https://www.facebook.com/jazzatlincolncenterorchestra

 

 

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