Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

jueves, 12 de septiembre de 2019

Piso 21, en la cima de su mundo

Foto: Toni Francois / Colección Auditorio Nacional.

12 de septiembre, 2019 / Función única / 1:56 hrs. de duración /
Promotor: Ocesa Promotora S.A. de C.V. 

Gustavo Emilio Rosales
Son monarcas de un reino fascinante, hecho por toda cosa que pueda calificarse como “espectacular”. En este reino, las palabras existen como pretextos para expresiones onomatopéyicas y narraciones corporales que glosan las distintas facetas de la flor del amor. Son los amos colombianos de sonidos alterados que divierten a los fútiles humanos.

La rima en ritmo suscita una extensión hipnótica que marca las dinámicas de la multitud a través de dos constantes: el salto inquebrantable y las brazadas asimétricas. El aroma dominante es el del espíritu adolescente, aunque no todos los participantes se ciñan cronológicamente a la condición juvenil. El cuerpo, en general, según las evidencias, deviene gasolina expuesta a la llama que es cualquier microgesto de El Profe, de Dim, Lorduy o de Pablito.

La apariencia escénica de este dominio musical no puede ser menos que fabulosa. Ante los públicos, que son un monstruo de diez mil cabezas, se levanta la silueta de una pirámide gigantesca, cuya forma se reproduce en capas hacia el fondo, en la generación de una perspectiva que da pie a deslumbrantes juegos de iluminación y proyección de imágenes. Si Cristiano Ronaldo ha sido calificado como un jugador de PlayStation debido al talante inverosímil de sus prodigios atléticos, este concierto podría figurar en la categoría de video-arte tridimensional en tiempo real. Piso 21 se presenta como el embajador latino de una fantasía audiovisual que no distingue frontera alguna entre la piel, la retina y la pantalla del dispositivo móvil.

Entre un bosque de haces de luz, con la manifestación de colores que hasta ahora eran inimaginables en la escala cromática, baila Lorduy, el más reciente integrante de la banda; el reemplazo de El Llane, quien salió a principio de año, en búsqueda solitaria de su suerte. Su fisonomía se replica con una exactitud que da pavor: de observar un solo de danza, pasamos a mirar un coro de gemelos idénticos, quienes hablan entre sí y se transforman en una especie de nubes psicodélicas, mientras que dos enormes personajes de caricatura festejan con espasmódicos gestos de aprobación esta especie de carnaval del pulso que genéricamente se acredita como urban pop.

El espectáculo, de por sí inmerso en la tautología de su condición espectacular, adquiere un giro extático cuando Will.i.am, Apl.de.Ap y Taboo, los pilares del conjunto estadunidense de hip hop/pop The Black Eyed Peas, aparecen para acompañar al cuarteto colombiano y al ensamble de músicos invisibles que habitan en las catacumbas de la escena. Juntos interpretan su ya famosa creación al alimón, que es el tema “Mami”, para enseguida entonar “Where is the love?”, hermosa pieza y primer gran éxito de la agrupación angloparlante que habrá de quedar marcada para siempre por la ausencia de Fergie. El entusiasmo deviene pandemónium cuando hace aparición el sencillo de sencillos “I gotta feeling”; para este instante el aire es ya catálogo hormonal y se torna casi imposible distinguir cuándo entra el grito multitudinario “¡Mazel-tov!” y cuándo el golpe seco de la masa corporal que vuelve a tierra, después de una eyección de catarsis.

Por medio de un espanglish más que aceptable, Will.i.am alimenta una arenga que ya había despuntado en voz de dos invitados anteriores, (Christian Nodal y Myke Towers), y cuyo tema central es que los latinos vivimos nuestra cumbre y somos hoy lo mejor de lo mejor. Taboo, cuya ascendencia es en efecto mexicana, confirma lo dicho por su colega y todos, en ánimo cómplice de panamericanismo, articulan un primer fin de fiesta al amparo del máximo hervor emocional de un auditorio que de varias maneras, incluyendo el testimonio en alta voz, ha expresado la constatación primordial que distingue al humano del resto de los reinos animados: soy feliz.

“¡Estoy en el concierto de Piso 21, pasándola bomba!”. Sí, pero dónde: ¿dentro del recinto o en twitter? Los espacios se transforman en dramática expansión, más eléctricos que líquidos, y con sólo un solo de guitarra El Profe hace un recuento de quince o diecinueve videos emblemáticos de rock, que van desde “We will rock you”, de Queen, a “Seven Nation Army”, de White Stripes (con todo y caleidoscopio triangular), sin aparentemente despeinarse.

Dim y Pablito son fieles a su papel de bastiones del grupo y portavoces de memoria: el trayecto de su historia, comentan, aún no tiene dos dígitos de edad y sin embargo han podido llegar hasta aquí. Agradecidos están y el aquí al que aluden bien puede ser esta experiencia tejida con una decena de miles de experiencias o los múltiples millones de visitas a sus obras completas en Youtube. La participación de Micro TDH y el espíritu invocado de Maluma coadyuvan a generar un segundo fin de fiesta que tiene, cual horizonte, una certeza: esto no va a terminar hasta que se corte la luz; la del recinto o la que alimenta la ya inimaginable fuente de poder internacional del internet. Todo es para siempre cuando ya nada lo es, ni lo será ni tiene porqué serlo. ♪

Programa
Te amo / Báilame despacio / Ando buscando / Besándote / La vida sin ti / Adrenalina / Me llamas / El Rey / Pa olvidarme de ella (con Christian Nodal) / Sí se da (con Myke Towers) / Puntos suspensivos / Tiempo / Cada noche / Mami / Where is the love / I gotta feeling (con Black Eyed Peas) / Una vida para recordar / Déjala que vuelva / Te vi (con Micro TDH).

Piso 21 en internet: https://warnermusic.es/piso-21/

Foto: Toni Francois / Colección Auditorio Nacional.

Foto: Toni Francois / Colección Auditorio Nacional.

No hay comentarios: