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jueves, 4 de julio de 2019

Antiqva Metropoli brinda por Vivaldi

Lunario Barroco presenta / 4 de julio, 2019 / Función única / 
1:50 hrs. de duración / Promotor: Capella Barroca de México.

Fernando Figueroa

“Sacar este tipo de música de las iglesias y salas de concierto, su entorno tradicional”, es lo que se propone el ciclo Lunario Barroco, señaló Horacio Franco días atrás en conferencia con medios. Son cuatro presentaciones con otros tantos grupos durante julio, y el arranque le corresponde al grupo Antiqva Metropoli.

Esta noche el reconocido flautista y promotor no está en el escenario sino como parte del público en una de las mesas, escuchando un programa con composiciones de Antonio Vivaldi. El plato fuerte son Las cuatro estaciones, pero antes hay aperitivos que sirven para conocer mejor la obra del Cura Rojo, tal como se apodaba al genio nacido en Venecia, quien era un sacerdote pelirrojo y con asma. Esa enfermedad lo orilló a dejar de oficiar misas y dedicarse a la composición y la enseñanza musical.

Juan Luis Mátuz, violinista y líder de Antiqva Metropoli, dice que el Concierto para dos mandolinas, cuerdas y órgano en Sol mayor fue creado por Vivaldi sin conocer la mandolina, y lo hizo para cumplir con un encargo. En vez de órgano hay un clavecín en manos de Ramsés Juárez, un instrumentista sobrio y virtuoso. Tampoco hay mandolinas sino un par de guitarras barrocas que pulsan César Castellanos y Christian Velasco.

Nulla in mundo pax sincera (En este mundo no hay paz sincera) es un motete en el que la soprano tamaulipeca Cynthia Sánchez luce la voz que en 2013 le hizo ganar uno de los doce lugares en el Estudio Ópera de Bellas Artes, luego de un proceso de selección de entre casi 400 aspirantes. El texto en latín, de autor anónimo, se refiere a lo engañoso del amor mundano, en contraposición al divino que es puro y casto.

Violines, cellos, contrabajo, clavecín, guitarra y tiorba arropan el dulce canto de Cynthia Sánchez. La tiorba atrae todas las miradas porque se trata de un instrumento muy singular, similar al laúd pero con dos mástiles, uno de ellos de más de un metro de largo.

Como lo mencionó Horacio Franco, la música barroca hoy suena en otro ámbito y eso hay que festejarlo. Juan Luis Mátuz dice que Las cuatro estaciones se insertan en la categoría de música descriptiva. En este caso ilustra sonetos, tal vez escritos por el propio Vivaldi, que se refieren poéticamente a los cambios que muestra la naturaleza a lo largo de un año. Recalca que en “Otoño” se hace referencia a “la feliz vendimia” y al “licor de Baco”, lo que sirve de pretexto para decir “¡salud!” de manera colectiva.

Desde el más allá, el Cura Rojo seguramente atestigua que su obra maestra suena excelsa en el Lunario. Antiqva Metropoli la ejecuta con brío y alegría, dejando la vara muy alta para las siguientes presentaciones veraniegas en este recinto: Vecchio Fascino (11 de julio), Capella Barroca de México (18 de julio) y Horacio Franco (25 de julio). ♪

Programa
Concierto para dos mandolinas, cuerdas y órgano en Sol mayor (Antonio Vivaldi) / Nulla in mundo pax sincera (Antonio Vivaldi) / Las cuatro estaciones: Concierto No. 1 en Mi mayor (Primavera) – Concierto No. 2 en Sol menor (Verano) – Concierto No. 3 en Fa mayor (Otoño) – Concierto No. 4 en Fa menor (Invierno) (Antonio Vivaldi).

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