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miércoles, 3 de abril de 2019

Julio Iglesias: Lo esencial (otra vez) es invisible para los ojos

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional.

The 50 years anniversary / 3 de abril, 2019 / Función única / 
1:55 hrs. de duración / Promotor: Katrasca S.A. de C.V.

Julio Alejandro Quijano
Aquí no hay engaño. Desde 1972, en que por primera vez vino a México para presentarse en un programa televisivo, Julio Iglesias le explicó a una fan: “Tú sabes que lo que importa no es esto ¿verdad?”, y recorrió con la mano derecha alfo semejante al halo de su propio cuerpo de cabeza a pies. “Lo que en verdad importa es esto otro”, agregó mientras señalaba hacia el corazón.

Si lo pensaba hace 47 años, no tendría por qué cambiar ahora que el público le pide a gritos que se deje ver. Desde que aparece en el escenario, se sienta en una silla alta muy cerca de la batería —en años recientes ha sido sometido a varias cirugías en la zona lumbar, por lo que no puede estar de pie durante mucho tiempo— y permanece casi en penumbra. Ninguna luz apunta directamente hacia el artista hispano que más discos ha vendido en el mundo (300 millones), de acuerdo con el Récord Guiness que se le otorgó en 2013.

“¿Para que me quieren ver si estoy más viejo que nada?”, responde ante las exigencias de sus fans que, igual que aquella joven en 1972, se empeñan en verlo de cerca.
Después de todo, el paso del tiempo se ha convertido en tema recurrente ahora que tiene 75 años. “Soy un viejo pero hay días, como hoy, que me levantó como un chaval”, dice para responder a los constante piropos que le lanzan.

El algún momento los gritos son tan fuertes que decide corresponder a tanto cariño. “Es que tienen que escucharme porque vengo a decirles muchas cosas. Son casi 50 años desde la primera vez que vine y han pasado miles de historias bonitas entre el pueblo mexicano y yo. Porque uno puede ser del lugar en que nace, pero también del lugar en que se hace artista”.

Basta esa frase para derretir al público. Al escucharlo se entiende por qué entre las etiquetas que la publicidad le ha puesto se encuentra “el seductor latino por excelencia”. Otra vez arrecian los “Te amo” y él se lleva el dedo índice a la boca para pedir otro respiro: “Es que me tienen que dejar cantar; porque no me pueden ver, pero lo que importa es que estoy aquí”.

Ese carisma es la razón por la que se le perdona todo con tal de escuchar, por ejemplo, “Me olvidé de vivir”, que sirve a Iglesias para contar la anécdota más divertida de la noche. “Yo antes, si no hacía el amor, no podía salir a cantar. Y después del concierto, si no hacia el amor, no podía cenar. Pero ahora es todo lo contrario: si hago el amor, no puedo salir a cantar. Y después del concierto, si intento hacer el amor… viene una ambulancia de esas gigantes para llevarme”.

El otro gran tema de conversación para Julio Iglesias es México, al que, repite, le debe su carrera. “¿Sabían ustedes que aquí gané uno de mis primeros premios? Lo más emocionante es que ahora, a mis 75 años, ustedes todavía me dejen cantar en México”.
Eso explica la emoción con la que presenta la parte central del show: las versiones de canciones nacionales que ha grabado en dos discos en los tres años recientes. “Desde Armando Manzanero hasta Agustín Lara y Juan Gabriel, sin duda la música de este país me ha dado mucho. Las he cantado desde hace medio siglo aquí y en Japón o Finlandia”.

Se arranca entonces con una de José Alfredo y luego con una de Ferrusquilla pero algo sale mal. “¡No se oye, Flaquito!”, le gritan. Decide detenerse un momento y hace señas para que el equipo de producción corrija el sonido. “Ya sé, no es necesario que me vean porque estoy feo pero sí me tienen que escuchar”.

Se despide pero regresa para “Me va, me va”. Los que aún tenían la esperanza de verlo, se desencantan porque la luz es todavía más tenue, al punto de que provoca un leve tropezón del cantante pero se levanta pronto. Y nadie se queja de no verlo porque es evidente que en esta relación el amor no entra por los ojos sino por el corazón. Y Julio Iglesias lo ha entregado. 

Programa
Amor, amor, amor / La gota fría / Mammy blue / Canto a Galicia / Me olvidé de vivir / Caruso / Abrázame / Hey / Me siento de aquí / Natalie / Manuela / Bacalao / Quijote / Carretera / De niña a mujer / A media luz / Échame a mí la culpa / Amanecí otra vez / Ni te tengo, ni te olvido / La vida sigue igual / El amor / Ella / Let it be / 33 años / Can’t help fallin in love / La vida sigue igual / Me va, me va.

Julio Iglesias oficial: www.julioiglesias.com/

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional.

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional.

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