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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Réquiem de Mozart, azogue de nuestra desolación



Espectáculo monumental / 7 de noviembre, 2018/ Función única /
2:08 hrs. de duración / Promotor: Centro de Prevención Comunitaria Reintegra.

David Cortés
Mozart en el Auditorio Nacional en espíritu, en esencia. El compositor nacido en Salzburgo murió en 1791, pero su obra está aquí, en el aire, y sólo se necesita del ligero roce de un pedernal para encenderla. El motivo en esta ocasión es Réquiem, trabajo encomendado por el conde de Walsegg, pero que la imaginación del austriaco convirtió en un encargo de la muerte para plasmar su propia oración litúrgica.


La gala comienza con un delicioso entremés: un par de piezas interpretadas en el Órgano Monumental por el maestro Víctor Urbán que hace retumbar el lugar. No es frecuente escuchar este instrumento, así que las composiciones cumplen un doble cometido: introducen en los presentes un aura de solemnidad y concentran la atención. Las notas graves, particularmente, se escuchan majestuosas, cual si se tratara de gigantes que se posesionaran del sitio y nos miraran atentamente con curiosidad y fijeza para impedirnos el movimiento.

El encanto prosigue cuando Carlos Miguel Prieto, director de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) sube al podio y esgrime la batuta para pedir a los músicos una pequeña introducción, y luego dar pie a la obertura de Las bodas de Fígaro K492, preludio de la aparición de Susana Zabaleta (soprano) y Enrique Ángeles (bajo), quienes conducirán a los presentes, con diversas arias, a lo largo de la primera parte de la noche.

Ella aprovecha su porte, belleza y simpatía para fungir como maestra de ceremonias. Sin dejar de lado la picardía, la oriunda de Coahuila cuenta un poco de la génesis de lo que habrá de escucharse. Su discurso está marcado por la seducción y el humor, y nos entrega un Mozart que, si bien genio, al final era un hombre con atributos y debilidades.

El espectáculo monumental es un deleite a los sentidos. Pepe Olivares, su director, presenta a doscientos bailarines de la Compañía de Danza Contemporánea de Cuba con una coreografía de George Céspedes y como bailarín solista a Rasta Thomas —primera figura del Ballet Kirov y del Ballet Imperial de Rusia—. La soprano Anabel de la Mora, la mezzosoprano Guadalupe Paz, el tenor Víctor Hernández y el ya mencionado Ángeles, más el coro EnHarmonía Vocalis, completan el montaje de lo que, comenta su creador, “nos recuerda que la muerte es parte de la vida, pero que no por ello debemos normalizar la muerte por la violencia”.

Mozart escribió una obra dramática, vigorosa y triste a la que el tiempo ha dotado de una pátina de mistificación —en gran medida por la versión cinematográfica de su vida filmada por Milos Forman en Amadeus (1981). Hoy, Olivares decide apegarse lo más posible al compositor, pero se toma la libertad de agregar el ballet. Estética y visualmente el resultado subyuga. La coreografía, por momentos, asemeja olas de mar en continuo movimiento; en otros instantes, cuando la música se torna más sombría y se acerca a lo lúgubre, los desplazamientos de los bailarines son como pequeños cúmulos que surcan la noche.

El coro es imponente y esta sensación se redobla porque uno recuerda que el sentido de la obra es el de ser una oración creada ex profeso para un funeral, así que en ella hay dolor, zozobra, tristeza y confusión, sensaciones reforzadas por la OSN y la atinada dirección de su líder.

Hay, también, una sensación opresiva que se asemeja a un par de manos que atenazan el cuerpo y lo violentan, especialmente en los pasajes de sonoridades más agresivas que infunden temor y arrepentimiento. Han pasado doscientos veintisiete años desde el deceso del compositor y su obra, imperecedera, además de regalar a los asistentes con el estreno mundial de una representación única, hoy tuvo fines benéficos, pues lo recaudado va directo a Fundación Reintegra, organización fundada hace más de tres décadas cuya labor se encamina a favor de la justicia social, a través de la prevención del delito por la vía de talleres culturales y actividades deportivas. ♪

Programa
Divertimento en Fa K33B - Fantasía en Fa Menor K 608 (Víctor Urbán) / Introducción - Obertura de Las bodas de Fígaro K 492 (OSN) / Cincue, diece, venti (OSN, Susana Zabaleta y Enrique Ángeles) / No so più cosa son - Voi che sapete (OSN y Susana Zabaleta) / Don Giovanni K 527, La ci darem la mano (OSN, Susana Zabaleta y Enrique Ángeles) / Réquiem en Re Menor K 626 (OSN, Coro EnHarmonía Vocalis, Anabel de la Mora, Guadalupe Paz, Víctor Hernández, Enrique Ángeles, Compañía de Danza Contemporánea de Cuba).

Réquiem de Mozart en Facebook: https://www.facebook.com/events/2109663899314411/

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