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jueves, 26 de abril de 2018

Il Divo: El galano arte de cantar


Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional.


Timeless Tour 2018 / 26 de abril, 2018 / Función única /
 2:30 hrs. de duración / Promotor: Heavy Ticket S. de R.L de C.V.

Alejandro González Castillo
La crónica de esta noche podría empezar con el formato de los chistes en los que un mexicano siempre sale bien librado de cualquier eventualidad. “Ahí tienen que se encuentran un suizo, un estadounidense, un francés y un español en el Auditorio Nacional, listos para ofrecer un concierto. Y bueno, están cantando la primera de la noche cuando de pronto…”.


De pronto descubren que el público, integrado en su mayoría por mujeres, se encuentra como ellos: bien acicalado. Tacones altos, vestidos de noche, joyas y peinados estilizados se aprecian por doquier. Y cuando los del escenario observan la situación se congratulan porque, además, hoy celebran que hace quince años empezaron a cantar juntos. “Y eso se merece una fiesta a la altura, ¿verdad? Así que vamos a dejarnos llevar por el desenfreno y la pasión”, comentan los cumpleañeros acercándose al proscenio para rematar: “Dicen que para mantenerse joven hay que tener sueños, y el nuestro es éste, quedarnos bien cerquita de vosotros”.

“Hagámosle un homenaje al séptimo arte”, proponen los intérpretes antes de equipararse con algunos personajes del mundo del cine. Así, David Miller acepta asemejarse al aventurero Indiana Jones, Urs Bühler consciente que le falta la motocicleta para ser Billy (el rebelde motorizado de Easy rider), Sébastien Izambard admite que la capa de Superman no le vendría mal y Carlos Marín descubre que comparte personalidad con James Bond. Se trata pues de un combo de cuidado que viaja por el mundo con la ayuda de las pantallas del recinto, haciendo paradas lo mismo en el Coliseo de Roma que en la Catedral de Notre Dame. Un periplo cuya pista sonora es interpretada en italiano, español e inglés.

En las perfectamente armonizadas voces del cuarteto, Louis Armstrong, Enrico Caruso y Agustín Lara tienen la misma importancia que Elvis Presley, Whitney Houston y Richard Marx. Temas distantes entre sí como “Granada” y “Love me tender”, por ejemplo, elevan a la par su estatura para alcanzar niveles épicos, pues el drama que de nacimiento poseen se intensifica no sólo gracias a las dotes vocales de los cantantes, sino al desempeño de la orquesta que los acompaña. Curiosamente, el contraste aparece con el aliento bullanguero de “Quién será”, un experimento tropical que permite apreciar los alcances coreográficos de sus intérpretes, quienes, si bien no se muestran como bailarines destacados, recurren a un sexteto de chicas bien entrenadas en menesteres dancísticos para así entretener miradas.

Acodados al piano, compartiendo las estrofas de la que en México se conoce como “A mi manera”, Carlos, Urs, David y Sébastien muestran sus mejores poses ante de irse: uno acaricia su barbilla lentamente, otro flexiona la rodilla guardando la mano en el bolsillo, el siguiente se acomoda las solapas con aplomo mientras el que falta, con su mirada más galante, le da las gracias a los presentes —por “la magia”, subraya— y finalmente se sincera ante los mismos con un “sois fantásticos”. Ahí están, despidiéndose: un francés, un suizo, un estadounidense y un español; y lejos de ellos, dos espectadoras se hallan, resumiendo el concierto mientras desocupan sus asientos: “Cómo cantan, ¿verdad?”, apunta la primera; “Sí, y además, qué guapos, ¿no?”, admite la de al lado para luego revelar la principal gracia del cuento que hoy ha sido contado: “Es que ahí está lo difícil: no cualquiera tiene las dos cosas, amiga. Ese es el chiste de Il Divo”. ♪

Entre la ópera y el pop
Urs Bühler considera que “en el campo de la música clásica hay que alcanzar ciertas notas y contar con una buena técnica para ser exitoso, porque así es como se califica si alguien lo hace bien o mal”; sin embargo, explica que en el mundo del pop las reglas son otras, pues ahí “cada quien canta las canciones como quiere, con las herramientas que posee. Luego, basta con que a alguien le lleguen dichas interpretaciones y ya está, se tiene éxito”. Bajo tales bases, para Urs “Il Divo siempre ha sido un grupo pop. Nunca hemos tomado una aria para armonizarla a cuatro voces. No hace falta hacer eso, ¿qué vamos a añadirle a lo hecho por Puccini o Mozart?”.
“Pero es cierto que todos hemos dejado de lado nuestras carreras como cantantes de ópera para estar juntos, interpretando canciones pop, desde hace quince años”, considera Bühler. “Tomamos canciones populares, pero nos las apropiamos de un modo particular; regularmente empezamos cada tema suavemente para al final darlo todo, justamente como si estuviéramos en un escenario de ópera”. El cantante remata revelando el secreto del éxito del cuarteto del cual forma parte: “Creemos que cuando cantamos juntos nuestra música se transforma en algo muy fuerte, que entra directo al corazón de la gente. Eso es lo que nos distingue”. (A.G.C.)

Programa
Hello / Right here waiting / Pour que tu m’aimes encore / Angels / Die zauberflöte / Come what may / All of me / Love me tender / Quién será / Granada / Il mio cuore / Grazie amore / Unforgettable / Unchained melody / Smile / We came here to love / What a wonderful world / Toi et moi / I will always love you / Vesti la giubba / La vida sin amor / Somewhere / Regresa a mí / My way.


Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional.

Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional.

Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional.

Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional.

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