Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Los Tigres del Norte: El muro y la puerta negra salen sobrando

Foto: Chino Lemus / Colección: Auditorio Nacional.


Tour 2017 / 1 y 2 de diciembre, 2017 / Dos funciones /
3:10 hrs. de duración / Promotor: OCESA Promotora S.A. de C.V.


Fernando Figueroa
La historia de Los Tigres del Norte inició a finales de los sesenta del siglo pasado, sin embargo esta noche Jorge Hernández habla de 1973 como el año en que iniciaron los verdaderos rugidos. Habían grabado cuatro discos sin mayor repercusión, pero llegó Contrabando y traición y las cosas cambiaron. Más de cuatro décadas después, los felinos aún son los jefes de jefes.


La receta del éxito de los originarios de Rosa Morada, municipio sinaloense de Mocorito, parece muy sencilla: estilo definido, decenas de hits, perseverancia, amabilidad a raudales y entrega incondicional.

De arranque, el enorme escenario del Auditorio Nacional parece muy grande para un quinteto sin gran parafernalia, pero en cuanto suenan las primeras notas de “Pacas de a kilo” se comprende que hay una leyenda en acción, y que por eso han llegado miles de fans que no sólo quieren oír buena parte de la banda sonora de sus vidas sino también cantar y bailar sin límites.

El sonido del conjunto norteño dispara la memoria involuntaria de cada uno de los espectadores, quienes viajan en el tiempo y el espacio al sitio que sus neuronas ordenan: una cantina, un baile multitudinario, una fiesta familiar o quizás el interior de un auto en medio de la noche.

El eterno liderazgo de Jorge se percibe sutil e incontrovertible; es el mariscal de campo que tira línea desde el acordeón. Su mano derecha es el bajista Hernán. Eduardo alterna sus habilidades en sax y acordeón. Luis, el benjamín, se encarga del bajo sexto. Ellos son los hermanos Hernández y todos cantan, aunque Jorge es la voz principal. Óscar Lara está literalmente atrás de ellos, en una batería atigrada. Ocasionalmente se integra un percusionista y convierte a la agrupación en sexteto.

El plato fuerte son los corridos que hablan de migrantes que trabajan duro y con honestidad o de personajes que ganan un dineral fuera de la ley; en ambos casos los peligros que los acechan son el sazonador de las letras. No falta la temática del amor bien correspondido ni del que asesta golpes en el miocardio. Quien necesita un empleo no se detiene ante la amenaza de una valla fronteriza, y al que está enamorado no lo asustan ni tres candados: el muro y la puerta negra salen sobrando.

Mientras interpretan algunos de sus más famosos éxitos, en las pantallas se proyectan videos y fragmentos de películas, en los que destaca de manera constante la presencia de Mario Almada. También se puede ver el promocional de la serie Camelia La Texana, transmitida por Univisión en 2013 y protagonizada por Sara Maldonado, quien supera cualquier retrato del personaje imaginado por los varones.

Antes de iniciar el capítulo que aborda el asunto migratorio, Jorge hace una pausa y dice que no quiere nombrar a cierto político “porque me duele el estómago”. Acto seguido ofrecen “Somos más americanos” y “De América yo soy”; en la primera se recuerda la anexión en 1845, por parte de Estados Unidos, de un enorme territorio que era mexicano; la segunda es un himno de solidaridad con los ciudadanos de México y Centroamérica que dejan sus hogares en busca de un mejor porvenir.

Luis se encarga de recoger papelitos con las peticiones de la gente y las lee en voz alta. Enseguida, Jorge dice que están aquí para servir al público y que con mucho gusto van a cantar todas las que les pidan. No sólo eso, de cuando en cuando saludan de mano a quienes se acercan al proscenio y hasta posan para la foto sin dejar de cantar.

Durante tres horas mantienen la tensión combinando los corridos con baladas y una que otra cumbia norteña. Los solos de acordeón y sax son cortesía de Eduardo, quien luce como el mejor instrumentista del grupo. Luego de casi medio siglo de uso, a ratos las voces de Jorge y Hernán parecen cansinas pero conservan la intensidad y la eficacia porque aún erizan la piel de sus seguidores.

A escasos minutos de la medianoche, cuando la opción de regresar a casa en Metro ya ha sido descartada, la gente pide más y más durante un largo encore. Los Tigres regalan el pilón de muy buena gana y agradecen “por permitirnos vivir con ustedes la magia de este fabuloso recinto”. ♪

José Emilio Pacheco y Luis Díaz-Santana
En 2009, durante una charla efectuada en la Feria del Libro Universitario de Xalapa, el polígrafo mexicano José Emilio Pacheco dijo que le gustaba todo tipo de música, en especial la veracruzana y, “extrañamente”, también la norteña, los narcocorridos y el country. Contó que durante un viaje a Eslovenia, donde publicaron su libro El principio del placer, compró varios discos de música de aquel país. De regreso, en México, los escuchó y pensó: “bueno, esto lo conozco muy bien, esto es música norteña de acordeón”. Él mismo dio la explicación: “Eslovenia está inmediatamente después de Trieste, donde tenía su castillo Maximiliano, el Castillo de Miramar y que era una tierra italiana ocupada por austriacos que se llamaba Lombardo-Veneto. Entonces, Maximiliano trajo a México muchos eslovenos y trajeron su música”.
En 2016, Luis Díaz-Santana Garza publicó Historia de la música norteña mexicana. Desde los grupos precursores al auge del narcocorrido (Plaza y Valdés Editores). En ese volumen el autor se pregunta cómo es posible que una música marginada, de ranchos y de cantinas, de clase baja y giros negros, se haya convertido en un fenómeno de masas que, en amplios sectores, ha desplazado al mariachi como símbolo de lo nacional. Él mismo argumenta que la música norteña acompaña a los migrantes como un bien inmaterial y también se queda de este lado de la frontera, con los parientes, como lazo de unión y parte de su identidad.
A ese público cautivo hay que añadir a quienes, simplemente, les gusta el sonido de los conjuntos norteños para enmarcar días felices o derrotas sentimentales. Sin importar el contenido de las letras, las notas que surgen de sus instrumentos son festivas, capaces de alegrar hasta un velorio. (F.F.)

Programa

Pacas de a kilo / La banda del carro rojo / Qué tal si eres tú / Libro de recuerdos / Pedro y Pablo / Quiero volar contigo / La jaula de oro / La mesa de rincón / Golpes en el corazón / Jefe de jefes / La manzanita / El rengo del gallo / Ni parientes somos / No pude enamorarme más / Mi buena suerte / Los dos plebes / Rosita de olivo / Al mil por uno / Las florecitas de mi país / La bala / Directo al corazón / La puerta negra / El niño y la boda / Me regalo contigo / La Reina del Sur / Corazón de oro / Carta abierta / La yaquesita / La mesera / Prisión de amor / El maestro / Bohemio de afición / José Pérez León / Señor locutor / Cuestión olvidada / La fuga del Rojo / Nos estorbó la ropa / De rama en rama / La camioneta gris / Ayúdame a creer / Contrabando y traición / La tumba falsa / Somos más americanos / De América yo soy / Como aceite y como el agua / El ataúd / Lágrimas del corazón / Mi fantasía / El avión de la muerte.

Foto: Chino Lemus / Colección: Auditorio Nacional.

Foto: Chino Lemus / Colección: Auditorio Nacional.

Foto: Chino Lemus / Colección: Auditorio Nacional.

No hay comentarios: