Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Álex Ubago: Del País Vasco con amor

Foto: Fernando Aceves /  Colección: Auditorio Nacional.


Canciones impuntuales / 10 de noviembre, 2017 / Función única /
1:50 hrs. de duración / Promotor: Get In México S.A. de C.V.


Gina Velázquez
La primera vez que Álex Ubago cantó en tierras mexicanas fue hace quince años. Desde entonces, cuando tarda en venir sus fans sienten que “se les parte el alma”. Por ello, no es ninguna sorpresa que los boletos se hayan agotado. El pretexto esta noche es la presentación de su sexta producción: Canciones impuntuales (2017).


Su público, anhelante, ha llegado justo a tiempo para recibirlo, aunque sea viernes y el caos habitual impere en las calles. Están listas las pizarras de leds con mensajes calurosos y las iniciales del cantante; también, las gargantas que entonarán cada letra y se desgarrarán con declaraciones de amor. Así, apenas pone un pie en el escenario, es recibido con un cántico que durará toda la noche: “Te queremos, Álex, te queremos...”.

La impuntualidad no es un defecto de este vasco de treinta y seis años, quien a los dieciocho empezó a escribir canciones de forma profesional y a los diecinueve grababa su álbum debut, ¿Qué pides tú? (2001). Éste le abrió las puertas del éxito en España y en Latinoamérica; desde entonces, no ha dejado de conquistar corazones y conservarlos.

Con tímida sonrisa, el cantautor saluda: “Es un auténtico placer estar en México. Es un sueño volver a veros.” Además de los temas nuevos, avisa que “habrá oportunidad para revisar algunos de antaño”; entonces, poco a poco aparecerán los emblemáticos, grabados en Fantasía o realidad (2004), Aviones de cristal (2006), Calle ilusión (2009) y Mentiras sinceras (2012).

Aunque las canciones son bien conocidas, Ubago les da un giro al platicar sus porqués o sobre los momentos que lo llevaron a componerlas. Hace una mención especial antes de interpretar “Calle ilusión”, pues relaciona el mensaje de la letra —“Cuando nos mantenemos unidos, somos mucho más fuertes”— con el sismo del pasado 19 de septiembre: “Me llamaba la atención cómo se ayudaban los unos a los otros. México: son un ejemplo para el mundo”. Entonces, para todos los presentes cobra un significado más emotivo: “Y si desaparece el suelo bajo tus pies, vuela entre las nubes y piensa que… siempre es pronto en la calle ilusión.”

La noche navega por la línea sentimental que caracteriza al cantante. No obstante, el ambiente es volátil y las canciones de amor y desamor surcan por distintos ritmos, enérgicos y eclécticos, como el pop o la balada. Sus temas nuevos toman prestadas historias de otros y también reflejan algunas memorias del pasado. Por ejemplo, “Cuenta conmigo”, que grabó con el cantante puertorriqueño Luis Fonsi, es una carta dirigida a una ex.

“Sin miedo a nada” enmarca el momento en el que Álex decide bajar del escenario y caminar por las primeras mesas. Le llueven los besos, los abrazos y las selfies: todas mueren por conocerlo” y sentirlo cerca. La intimidad se acentúa cuando se queda solo al piano para interpretar “Dueña de mi soledad”.

Termina de arrancar suspiros cuando confiesa: “¡Cómo me encantas, México!, ¡muchas gracias!”. Esta noche Álex Ubago ha creado una llena de matices: no todo ha sido rosa ni totalmente desgarrador; ha habido tristeza, pero también esperanza. Sus canciones son un espejo de la vida que no permanece estática. Por eso ha logrado puntualmente que sus temas formen parte del soundtrack de sus fans y de sus relaciones amorosas. ♪

Programa

Sabes / No te rindas / Tú que ya no estás / Estar contigo / Calle ilusión / Entre tu boca y la mía / Dame tu aire / Amarrado a ti / Cuenta conmigo / Me arrepiento / Cuanto antes / Siempre en mi mente / Viajar contigo / Mil horas / A gritos de esperanza / Sin miedo a nada / Míranos / Dueña de mi soledad / Qué pides tú / Aunque no te pueda ver.

Foto: Fernando Aceves /  Colección: Auditorio Nacional.

Foto: Fernando Aceves /  Colección: Auditorio Nacional.

Foto: Fernando Aceves /  Colección: Auditorio Nacional.

No hay comentarios: