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sábado, 14 de octubre de 2017

La flauta mágica: Un ritual exuberante



Foto: The Metropolitan Opera


Ópera en vivo desde el Met de Nueva York, en pantalla gigante de alta definición. Temporada 2017-2018 / 14 de octubre, 2017 / Función única / 3:45 hrs. de duración / Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional.

Fernando Figueroa
En la tradicional charla previa, en el Lunario, el maestro Sergio Vela dice que si hubiera una lista de veinte óperas imprescindibles, La flauta mágica de Mozart estaría incluida; lo mismo si sólo fueran diez o cinco. En este caso se trata de un singspiel con recitativos hablados y arias sencillas e imperecederas.
Minutos después, el planteamiento del maestro Vela resuena en la mente de quienes ahora disfrutan de la creación del genio de Salzburgo, con la orquesta del Met de Nueva York bajo la batuta de James Levine.

Esta producción de Julie Taymor se estrenó en el Lincoln Center en la temporada regular de 2004. Dos años después, una versión “familiar”, recortada y en inglés, sirvió para iniciar las transmisiones del programa Met Live in HD. Ahora se trata nuevamente de la composición íntegra, en alemán, y con elenco distinto, excepto el bajo René Pape que repite como Sarastro y el tenor Greg Fedderly como Monóstatos.

La flauta mágica es una obra musical y dramática impecable; el libreto fue escrito por Emmanuel Schikaneder, un destacado empresario y actor de la época que interpretó a Papageno el día del estreno, 30 de septiembre de 1791, en Viena, con dirección orquestal de Wolfang Amadeus Mozart. El éxito fue arrollador en la taquilla y en las críticas, pues de inmediato fue evidente que el músico y el escritor habían creado una obra maestra, accesible para el gran público pero no por ello carente de complejidad.
The Metropolitan Opera
 
Se cuenta la historia de amor del príncipe Tamino (Charles Castronovo, tenor) y Pamina (Golda Schultz, soprano), quien es hija de la Reina de la Noche (Kathryn Lewek, soprano). En el inicio, esta última aparece como una víctima pues Pamina ha sido secuestrada por su propio padre, Sarastro, y Tamino asume el compromiso de liberarla.

Las Tres Damas de la Reina de la Noche le entregan a Tamino una flauta mágica que le ayudará en su afán de rescatar a Pamina. A Papageno (Markus Werba, barítono) le dan unas campanitas de cristal que le servirán para apoyar a Tamino. Tres espíritus con aspecto infantil y barbas largas los acompañan en la travesía.

Cuando Tamino y Papageno llegan al Templo de la Sabiduría se enteran de que La Reina de la Noche no es tan buena como aparenta. Pamina ha sido retenida por Sarastro para protegerla de su propia madre, aunque sí corre cierto peligro porque el esclavo Monóstatos la acosa.

El príncipe y el pajarero deben superar varias pruebas antes de unirse a las parejas que el destino les tiene reservadas: Pamina y Papagena, respectivamente. Se trata de un ritual iniciático para alcanzar la virtud mediante constancia, paciencia y discreción. Tanto Mozart como Schikaneder eran masones y en esta ópera se trasluce su pertenencia a esa logia.

Antes de que Julie Taymor y el escenógrafo George Tsypin llegaran al Met con este montaje, brillaban ahí los diseños del pintor David Hockney en La flauta mágica, realizados a partir de los efectos de la sinestesia (desde niño, él ve imágenes cuando oye música). Ahora proliferan las figuras geométricas que propone Tsypin y un ejército de marionetas y títeres que surgieron de la imaginación de Taymor y Michael Curry.

Varios críticos ya han dicho que la abrumadora propuesta visual de Taymor distrae al público de lo más importante: la música y el canto. Sin embargo, el público opina diferente y desde hace trece años abarrota el Met cada vez que se programa esta ópera. El espectador atento puede disfrutar al mismo tiempo del exótico vestuario y los prodigios vocales de Kathryn Lewek en la famosa aria “Der hölle rache kocht in meinem herzen” (La ira del infierno arde en mi corazón) o del gracioso disfraz de murciélago del panzón Monóstatos y sus lamentos por no tener a Pamina entre los brazos (“Alles fült des liebe freuden”).

Puede decirse que, aparte de René Pape, nadie más es una figura de relumbrón pero cada integrante del elenco cumple su papel de manera sobresaliente. En las entrevistas del intermedio, Charles Castronovo y Golda Schultz comentaron que James Levine les dijo en los ensayos que tenía confianza en sus voces, y sólo debían cantar de forma relajada para ofrecer un gran espectáculo, tal como en realidad sucede.

Markus Werba saca el máximo provecho al personaje más llamativo de esta ópera y entrega un simpático Papageno, con estupendo timing en las partes habladas y poderosa voz en sus arias.

Luego de la última nota, el público sale a la calle con la sensación de que, en efecto, La flauta mágica tiene un lugar entre las cinco óperas imprescindibles en la historia de la humanidad.

De Chagall a Taymor

• En el intermedio, René Pape afirmó que la música de Mozart es un bálsamo para la voz y el espíritu, en especial si James Levine está en el foso. El maestro Levine rebasa ya las dos mil quinientas presentaciones en el Lincoln Center, el mayor número en la historia de ese recinto.

• Kathryn Lewek hizo notar que su personaje, La Reina de la Noche, sólo está en el escenario durante doce minutos y medio, aunque su importancia es mayúscula. Esta es la cuarta vez que hace ese papel en el Met.



• En 1991 Francisco Araiza interpretó por vez primera a Tamino en el Met de Nueva York, acompañado de Kathleen Battle como Pamina.

• En los años sesenta del siglo pasado, Marc Chagall pintó treinta y nueve telones para la escenografía de La flauta mágica en el Met, además de diseñar el vestuario.

• En 1998 Julie Taymor ganó dos premios Tony por dirección y vestuario del musical The Lion King. Ha dirigido las películas Frida (2002), Across the universe (2007) y The tempest (2010), entre otras. Además de La flauta mágica, ha producido las óperas El holandés errante, de Wagner, y Edipo rey de Stravinsky. (F.F.)



The Metropolitan Opera

Foto: The Metropolitan Opera

Foto. The Metropolitan Opera
 

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