Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Rock en tu Idioma Sinfónico: La veta inagotable

Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional

6 de septiembre, 2017 / Función única / 2:05 hrs. de duración /
 Promotor: OCESA Promotora S.A. de C.V.

David Cortés
Dice la sabiduría popular que segundas partes nunca han sido buenas, pero hoy la puesta en escena de canciones que alcanzaron la cima de la popularidad en los tardíos ochenta y los tempranos noventa contradice la sentencia.


Sobre el escenario, Sabo Romo, instigador de Rock en tu Idioma Sinfónico, anuncia la singularidad de la jornada: además de nuevos invitados, también se grabará el segundo volumen de una fórmula que ha probado ser exitosa y de la cual habrá que esperar más secuelas.
El arribo de la Camerata Metropolitana, dirigida por Felipe Pérez Santiago, que en esta ocasión se posiciona a ras de piso, anuncia el comienzo; al fondo, el Ensamble Vocal Euterpe toma su lugar. Cuando Romo (bajo), Gazú Siqueiros y Arturo Ybarra (guitarras) y Jorge Amaro (batería) acometen las primeras notas de la noche, lo hacen con un tema que el tiempo ha vuelto emblemático. “Mátenme porque me muero” es un clásico y también una declaración de principios; detonante de una era que lleva colgado un membrete mercadotécnico pero que encapsula vivencias y sentires de una generación. La respuesta de un público de todas las edades y diferentes extracciones sociales es de estridencia total. La cantan hasta desgañitarse y convertir el lugar en inmenso karaoke.
“El rock and roll cura”, dice Kazz, y las notas de “Beber de tu sangre” recuerdan que, además de la nostalgia, lo que se rememora es una época en donde el rock en México se hacía sin compromisos, sin ansias de fama y sin referentes de éxito alguno.
La primera parte está dedicada a las versiones de ese primer álbum que a estas alturas es un fenómeno de mercado, en tanto que la segunda está marcada por canciones que darán cuerpo a la nueva producción.
El desfile de invitados se anuncia en un video en el que aparecen imágenes de los grupos o el audio de alguno de sus temas. Han pasado muchos años y aunque las bromas de Sabo Romo y sus constantes alusiones al asilo y la vejez se ven corroborados por las calvas y los vientres prominentes, lo que no se ha perdido es el peso que estas composiciones tuvieron y que, por el contrario, han ganado con Cronos de su lado. 
Si se trata de un “aplausómetro”, Víctimas del Dr. Cerebro, Aterciopelados y El Gran Silencio son quienes elevan más las agujas del imaginario medidor; los primeros dejan claro que lo suyo son los directos, su despliegue sobre el escenario libera mucha energía; los segundos, no sólo se embolsan a los presentes con “Bolero falaz” que carece de fecha de caducidad, sino que es el tocado de Andrea Echeverry, un sombrero en forma de nube atravesada por un rayo y del cual penden hileras de cuentas que simulan lluvia, el que causa asombro. Los últimos simplemente salen a divertirse y contagiar esa alegría que dejaron plasmada en una música en donde el rock, la cumbia, el rap y la música norteña lograron armonizarse.
Esta vez la representación argentina queda en un cover a un tema de Charly García y por el lado de España aparece Javier Gurruchaga, el sempiterno líder de la Orquesta Mondragón quien no oculta su alegría, aunque batalla con la altura de la urbe. El espíritu de Alaska se hace presente por la vía de María Barracuda, a quien le toca el fuerte compromiso de sacar adelante “Ni tú ni nadie”, que consigue con solvencia. 
Los veteranos confirman la pertinencia de la invitación. Cecilia Toussaint y Sergio Arau entregan un pedazo de historia en sus intervenciones y lo mismo puede decirse de José Fors, cantante de Cuca, Ugo Rodríguez, vocalista de Azul Violeta, y Héctor Quijada y Lino Nava, de La Lupita, exponentes que surgieron a la vera de los primeros.
 
Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional
El cierre, como el inicio, se hace con otra melodía que tiene mucha historia a cuestas. Hace casi treinta años, el 29 de abril de 1988, Miguel Ríos rompió una larga sequía de conciertos con un recital en la Plaza de Toros México. Pasado por agua, el show incluyó la melodía que hoy sirve de despedida. “El rock no tiene la culpa” es un grito de libertad, un clamor por algo que la juventud de esos años veía negado y finalmente empezaba a conquistar. Hoy parece alcanzar ese momento, pero la lucha del género musical persiste y ese conglomerado de músicos y cantantes que se apretujan en el escenario así lo hacen saber en un cierre que, acaso por no planeado, resulta muy emotivo.


Expandir los límites
Cuando se presentó el disco de Rock en tu Idioma Sinfónico (diciembre 2015), Sabo Romo hablaba de un futuro que ahora es realidad cuando puntualizó que “podría hacerse otra edición”. Agregó: “Hay que darle su lugar a todos los que tienen que ver con la producción. Ahora bien, con esto no se trata de rescatar nada, no es salvar nada, no es un oasis, no es una tablita en medio del mar, sino de abordar estas canciones desde otro contexto”. 
El segundo volumen rompe los márgenes de la etiqueta al invitar a músicos que, de origen, no estuvieron directamente amparados por ella, pero formaron parte del entorno antes o después del nacimiento de la serie discográfica: Víctimas del Dr. Cerebro, Sergio Arau, Cecilia Toussaint, El Gran Silencio.
Los límites se han expandido y afuera hay un cancionero a la espera de ser revisitado, porque, “El Rock en tu Idioma Sinfónico”, como señaló el bajista, “es ante todo incluyente”. (D.C.

Programa
Mátenme porque me muero / Beber de tu sangre (con Kazz) / Marielito (con Piro Pendas) / Juegos de amor (con Neón) / El diablo (con Leonardo de Lozanne) / Es el final (con Cala) / La ruta del tentempié / Sólo por hoy (con Ugo Rodríguez) / Corazón de neón (con Javier Gurruchaga) / Alármala de tos (con Sergio Arau) / El esqueleto (con Víctimas del Dr. Cerebro) / Carretera (con Cecilia Toussaint) / La Paquita disco (con La Lupita) / Bolero falaz (con Aterciopelados) / El son del dolor (con José Fors) / Ni tú ni nadie (con María Barracuda) / Duerme soñando (con El Gran Silencio) / El rock no tiene la culpa (todos).




No hay comentarios: