sábado, 13 de mayo de 2017

María José: Frente a frente


Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional

Tour Lo que te mereces / 13 de mayo, 2017 / Función única / 2:00 hrs. de duración / Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V.

Alejandro González Castillo
Prepárate para un mensaje largo, Carlos. ¿Tienes tiempo? Como sea, acomódate porque lo que voy a contarte no lo vas a creer. ¿Te acuerdas de que te platiqué que moría por ir a ver a María José al Auditorio Nacional? Pues hoy en la mañana mi mamá me dejó un sobre con un recado en la mesa del comedor: “Aquí está tu boleto para que vayas a tu concierto. Disfrútalo”. ¡Carlos, no sabes el brinco que di de la emoción!


Llevaba cuatro años esperando este día. Sí, fui tres veces al reencuentro de Kabah, pero no es lo mismo; prefiero a María José solita y eso lo sabes. Antes de agarrar para Reforma, me quedé de ver con unas amigas y pasamos a la Zona Rosa. Fuimos al restorán con karaoke al que una vez te llevé y, obvio, canté “No soy una señora”, una de mis favoritas. Me la estaba pasando tan bien que cuando menos me di cuenta ya eran cuarto para las ocho, así que agarré un taxi y vámonos, rapidito.

Apenas me acomodaba en mi asiento cuando La Josa salió a cantar “Duri duri”, con un traje pegadito, como de cuero, diciendo que se sentía nerviosa, ¿te imaginas? Si ella hubiera sabido cómo estaba yo de verla otra vez. Pero bueno, lo importante es que luego de echarse “Frente a frente”, avisó que buscáramos bajo las butacas porque había cuatro plumas en todo el foro; quienes tuvieran una podrían subirse al escenario. Ay, Carlos, ya sé que no me vas a creer, pero al revisar en mi butaca me encontré una de esas plumas.
Miembros de seguridad me llevaron por un camino oscuro. Me moría de nervios mientras andaba hasta llegar al escenario para apreciar lo alto y ancho que es. Cuántas luces hay ahí, y cuánto calor hace, ¿eh? Pensaba lo bonito que debe sentirse ser artista al mirar y escuchar a las miles de personas que aplaudían, cuando ella, la mujer que más admiro en la vida, se me acercó para preguntarme cómo me llamaba y cantarme “Camaleón”. A mí, sólo a mí. Floté, Carlos. Fue un momento mágico, tanto que hasta se me olvidó cantar. Sólo me importaba tener así de cerquita esas pestañas gigantescas, esos párpados azules y aquellas flores que tiene tatuadas en los brazos; lástima que tuve que irme de su lado acabando esa canción. En fin, que en lo que regresaba a mi distante lugar sonó “Castillos”, pero yo traía tanta emoción que me salí al vestíbulo para pellizcarme. 
Después de pararme allá, bajo los reflectores, ¿cómo crees que me sentí al volver a verlo todo desde lejos? No fue fácil, pero me puse de buenas otra vez cuando todos le dedicamos a Juan Gabriel “No vale la pena” y a la hora en que se abrió espacio para algunos temas en formato acústico; “el rato romántico”, dijo mi admirada, quien después, con “Aquí estoy”, bajó a las primeras filas a saludar a la gente. Y claro, todos estaban felices con los celulares, grabándola. Pero cero envidia de mi parte; ¿cómo iba a tenerla si a mí ya me había cantado en la oreja? 
Bien predijo La Majo que se iba a armar el bailongo al avisar que seguía su sencillo más reciente, “El amor coloca”; no sabes, nos paramos todos a brincar. Pero cuando mejor estaba la cosa que me salen con que ya se había acabado la fiesta. Y nada, nada, nada. Todos gritamos y gritamos hasta que nuestra cantante regresó, y no para echarse una ni dos, sino cinco más. Entre ellas “Vive”, de mis amados Kabah.
Me hubiera gustado que vinieras, Carlos. Entiendo que tenías trabajo, pero disfruto más los conciertos contigo. Y ya sé que me excedí con este mensaje de texto y que te choca usar WhatsApp, pero si no te escribía ahora mismo, saliendo del show, todavía con la emoción encima, ¿entonces cuándo? 
 
Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional
PD: Intenté mandarte las selfies que me tomé en el escenario, pero no se cargan. El wifi anda mal. Espero mostrárselas el sábado en la fiesta, frente a frente. 

Amor y libertad 
“Para mí, ser perra es tener la actitud de no dejarte de nadie, el saber que todas debemos abrir los ojos porque en la sociedad latinoamericana la mujer tiene un rol que yo repruebo. Es un problema de educación. Una mujer debería hacer su vida como le guste; basta ya de creer que hay que ser abnegada y obedecer al marido. Yo creo que mientras te sientas bien, cómoda, debes hacer lo que desees.
“Las mujeres perruchas amamos profundamente y jamás nos quedamos calladas. Hay que hablar ahora, generar movimiento porque estancarse apesta. Hay que prepararse, estudiar, hacer las cosas con pasión y jamás encontrarse en un lugar donde no se quiera estar. Yo nunca creé un personaje, arriba y abajo del escenario soy la misma, y esta perruchez mía le gusta a la comunidad LGBTTTI, pues como a mí, le gusta hablar de frente. Somos perruchos todos: no nos gusta dejarnos; nos encanta amar profundamente”. (A.G.C.

Programa
Duri duri / Habla ahora / Adelante corazón / Frente a frente / La ocasión para amarnos / Analgésico / Lo que te mereces / Castillos / El amor manda / Cobarde / Pena negra / Así o más / No vale la pena / No soy una muñeca / Te besé / Popurrí / El amor coloca / Camaleón / ¿Quién eres tú? / Hoy me declaro en libertad / Este hombre no se toca / No soy una señora / Las que se ponen bien la falda / Un nuevo amor / Vive / Prefiero ser su amante / Me equivoqué. 


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