Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Lizzie Ball: El gentilicio de los géneros musicales

Foto: Carlos Alvar / Colección Auditorio Nacional


1 de marzo, 2017 / Función única / 1:40 hrs. de duración /
 Promotor: The Anglo Mexican Foundation, A.C. 

Alejandro González Castillo
Lizzie Ball se las ingenia para, sin alejar el arco de las cuerdas, separar su mentón del violín y así regalarles un rostro de asombro a quienes la escuchan. Esto ocurre después de demostrar que sus dedos son capaces de recorrer de esquina a esquina el diapasón de su instrumento a una velocidad admirable y de que el cuarteto mexicano Sax Son invocara a “La llorona” y a “La bruja”. El aplauso arriba entonces, un reconocimiento que Ball responde con un tímido “¡hola!”. 


Asombra la sencillez de la rubia. Sus antecedentes sobre los escenarios incluyen el haberse presentado al lado de Brian Wilson, Eric Clapton y Jeff Beck; sin embargo, más allá de su buena relación con los dioses del rock, la rubia ha grabado con fenómenos pop del calibre de Adele y Kanye West. Vaya, que tablas le sobran; y estudio en los terrenos del jazz y el swing también. Curiosamente, esta noche se muestra humilde y sorprendida; “estoy muy feliz de estar aquí. Es éste un lugar increíble, ideal para pintarles todo un mundo de música”, dice azorada, encogiendo los hombros.

Segura de que el Ronnie Scott’s Jazz Club es un foro muy similar al Lunario, y tras explicar que justo en ese lugar presentó un espectáculo denominado Classical kicks!, donde los géneros musicales se difuminaban fácilmente, la inglesa invoca el aire tanguero que Astor Piazzola aspiró en Argentina durante los años treinta, advirtiendo de esta forma que, tal como ocurrió en el mencionado sitio de Londres, hoy también se conjuntarán “los más diversos estilos musicales”. Un deseo conciliador certificado cuando la melodía de “Bésame mucho” aparece; es “una de las mejores canciones que hay en el mundo”, dice tras interpretarla la también cantante. 
Acompañada de bandoneón (Clara Stern), batería (Andrés Márquez), contrabajo (Luri Molina), guitarra (Morgan Szymanski) y piano (Roberto Verástegui), la del vestido rojo se dirige al sur estadounidense para improvisar un bluegrass y de inmediato llevar a cabo una expedición a Rumania, con la guía de Béla Bartók, que culmina con un homenaje a la Georgia que tanto fascinó a Ray Charles. “Creo que todos los estilos musicales vienen del mismo sitio, así que, ¿por qué no juntarlos?”, reflexiona la violinista para después permitir que Molina y Verástegui luzcan su virtuosismo.
 
Foto: Carlos Alvar / Colección Auditorio Nacional
Una vez que Ella Fitzgerald es recordada, no resta más que recurrir a los clásicos modernos. Por eso el claxon que Lennon y McCartney hicieron sonar en “Drive my car” es activado, apresurando así el paso de quienes no han notado que el semáforo ya está en verde. Sí, desafortunadamente la hora de abandonar la sala ha llegado, hay que retirarse antes de que uno de esos incorruptibles policías, propios de la tierra de Lizzie, aparezca para levantar infracciones a quienes gritan al lado de la intérprete “beep, beep, yeah!”.

Programa
Libertango / It had to be you / Star eyes / I’m coming Virginia / Café 1930 / Night club 1960 / Bésame mucho / Georgia on my mind / My funny Valentine / Your song / Makin’ whoopee / After you’ve gone / Drive my car.


No hay comentarios: