domingo, 11 de diciembre de 2016

The Threepenny Opera: El mundo nunca será justo



National Theatre Live. Temporada 2016-2017 / 5 y 11 de diciembre, 2016 / Dos funciones / 
3:00 hrs. de duración / Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional.


Fernando Figueroa
Oscar Wilde escribió en una auto entrevista: “Cuando una obra teatral, que es una obra de arte, se representa sobre un escenario, lo que se está poniendo a prueba no es la obra sino el escenario”. En este caso se trata de The Threepenny Opera, de Bertolt Brecht y Kurt Weill, y el recinto es el Oliver Theatre, que sale muy bien librado con la puesta en escena de Rufus Norris.
En el intermedio, Norris dice que La ópera de los tres centavos tiene un mensaje intrínseco para quienes deciden montarla: “Hazlo a tu manera”. Bajo esa premisa, el también director del National Theatre de Londres y su equipo arman un delicioso aquelarre donde el caos sólo es aparente, pues atrás hay un minucioso trabajo.
Norris afirma que la música de Kurt Weill está en el ADN de millones de personas, incluyéndolo a él. Seguramente, sus oídos han escuchado piezas de Weill en voces tan variadas como Bobby Darin, Judy Garland, Liza Minnelli, Nina Simone, Jessye Norman, Elvis Costello, Ute Lemper y un largo etcétera.
David Shrubsole, director musical y pianista en este montaje, considera a Weill un genio que logró transmitir muchos sentimientos con una música muy sencilla, “sobre todo esa dulce melodía para describir a un asesino serial (Mack the Knife)”. Esto último dicho con sarcasmo, el mismo que permea en la obra de principio a fin.
Shrubsole está al frente de una orquestina de cabaret compuesta por ocho sólidos instrumentistas que recrean con soltura y precisión la partitura de Weill, quien capturó la esencia de la música popular alemana de los veinte. El show es un festín de jazz, fox-trot, baladas y tango.
Brecht y Weill se basaron en The Beggar’s Opera, de John Gay y Johann Christoph Pepusch, una ópera de baladas que tuvo gran éxito en Londres, en 1728. Exactamente dos siglos después, se estrenó en Berlín La ópera de los tres centavos (Die Dreigroschenoper), calificada por los críticos como el primer musical moderno.
Aunque la anécdota se ubica en el Londres victoriano, Brecht y Weill se las ingeniaron para que su adaptación plasmara la sombría realidad de la llamada República de Weimar. Por eso mismo, con la llegada del nazismo al poder en Alemania, tanto el dramaturgo como el músico huyeron de su país y sus obras fueron prohibidas.
En La ópera de los tres centavos se cuenta la historia de Captain Macheath, alias Mack the Knife (Rory Kinnear), un malandrín que enamora a Polly (Rosalie Craig), hija de Jonathan Jeremiah Peachum (Nick Holder), el millonario y abusivo líder de los mendigos londinenses.
Peachum considera que el mundo nunca será justo y que la gente sólo le da dinero a los pordioseros que pertenecen a una de estas cuatro categorías: veterano de guerra lisiado, inmigrante, adolescente en fuga del hogar y, la más eficaz: loco.
Ante un inminente desfile de coronación, las autoridades se ponen en contacto con Peachum para que controle a sus huestes, al menos por ese día. Él acata las indicaciones, pero está más preocupado por meter en cintura a Mack the Knife, quien también ha tenido amoríos con su esposa Celia Peachum (Haydn Gwynne).
Al inspector Tiger Brown (Peter De Jersey) le corresponde detener a Mack the Knife, pero no lo hace de inmediato porque son viejos camaradas. Al enterarse que su amigo también ha tenido amoríos con su hija, enfurece y jura venganza.
Mack the Knife es detenido y le espera la horca. Sin embargo, él tiene información confidencial de la Casa Real: un sobre rosa cuyo color resulta sugerente y comprometedor. Polly se encarga de la extorsión al más alto nivel y consigue no sólo el perdón para su esposo sino también un título nobiliario y una pensión de parte de la Reina.
Todos los actores lucen espléndidos y cantan con la debida entonación, aunque deben destacarse las espléndidas voces de Haydn Gwynne y George Ikediashi; este último, un inglés de origen africano, interpreta tanto al Pastor Kimball como a The Balladeer (por su aspecto físico, de manera inevitable hace recordar a Louis Armstrong en “The Ballad of Mack the Knife”).
El pillo Matthias es interpretado por Jamie Beddard, un histrión que en la vida real sufre de parálisis cerebral, discapacidad que no le impide desarrollar un gran trabajo en escena. En el intermedio, al ser entrevistado, dice que prefiere trabajar en su profesión que “tirar rollo” en conferencias acerca de su enfermedad.
Si antes de esta proyección en el Lunario ya existían en la mente de los espectadores las imágenes que captó G.W. Pabst en su cinta The Threepenny Opera (1931), a partir de hoy tienen en su memoria la hermosa propuesta del National Theatre de Londres. Los diseños de Vicki Mortimer están inspirados en la obra expresionista del pintor Otto Dix, de quien actualmente se exhibe una muestra en el Museo Nacional de Arte de la Ciudad de México.

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