Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Fernando Delgadillo: Juglar sin límites

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional



Sesiones acústicas / 17 de diciembre, 2016 / Función única / 
3:30 hrs. de duración / Promotor: Ernesto Vargas Mancilla.

David Cortés
Verbo hecho canción, verbo vuelto comedia. Poesía y humor tienen cabida en un mismo cajón si se les sabe acomodar. Leonel Soto abre y prepara, tres intervenciones le bastan. Luis Antonio González es hilarante en su turno. Si el primero es más formal, el segundo mira al lado opuesto. Ambos preludian el acto fuerte de la noche.
Fernando Delgadillo, flanqueado por cuatro músicos a quienes presentará cariñosamente por sus apodos, convoca con el pretexto de presentar Sesiones acústicas, su más reciente placa y quinceava de su trayectoria, aunque como lo señala, intercalará “canciones viejitas porque las otras… pues ya están en los discos”.
El cantautor divide la tanda en tres tiempos: con grupo, en solitario y nuevamente con la banda. Con un timing perfecto, elige en el momento lo que interpreta, a veces se rinde ante un pedido, pero cuando las solicitudes se incrementan al grado de abrumarlo dice, en tono de broma, que es difícil cantarlas todas a la vez y farfulla algo incomprensible para subrayar su comentario.
La noche transcurre con agilidad y el compositor echa mano de múltiples géneros para hacer llegar los temas. Con sus acompañantes le da por un poco de rag, blues, rock, bossa nova. Incluso hay resabios de música clásica en un par de ocasiones. Delgadillo dosifica la energía; la mayoría de sus interpretaciones inician en un tenor acústico y se desdoblan a la mitad para dinamizarse en cuanto ingresan bajo y batería para aumentar la intensidad. Él no es un virtuoso, pero es más que competente con la guitarra y eso se advierte en la parte en solitario, la más íntima de su set.
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
Su grupo, sin llegar al atrevimiento, le da lo necesario para explayarse sin preocupaciones. A la dotación de dos guitarras acústicas, bajo, batería y percusiones, añade cello, guitarra eléctrica, banjo, melódica y el uso de estos colores vivifica su sonido, le añade robustez y le permite mostrarse como un juglar sin límites. Además, sus músicos añaden mucho humor al musicalizar e imprimir tonos chuscos a las narraciones que, entre composición y composición, hace llegar el cantante.
Su público, acostumbrado a largas sesiones, muestra cierta extrañeza cuando anuncia que el fin está cerca, pero cuando éste llega, el cantante ha recorrido muchas de las canciones emblemáticas de su discografía y cierra el recorrido con un adiós que suena a un hasta pronto; sus seguidores, mientras abandonan el lugar, hacen un ruido similar al de un panal: en sus susurros, a veces a voz abierta, repiten sus versos y tararean temas favoritos.

Programa
Primavera / Serenata / Con cierto aire a ti / Puede que pueda / Conclusiones en rag / En la espera / Gitana / Entre pairos y derivas / Carta a Francia / Sol de Monterrey (poema de Alfonso Reyes) / Julieta / Quizás / Bienvenida / Noche sin luciérnagas / Del libro de los días / Verde siempre / El deseo de Clara / Aguacate / Ay amor / Primera estrella de la tarde / Hoy hace un buen día / Hoy ten miedo de mí / Momentos pendientes / Llueve / Tu prisa / Llamadas anónimas / Bajo tu pisada / Insomnio.




No hay comentarios: