domingo, 20 de noviembre de 2016

Las hadas: Primera lección de mitología

Foto: Carlos Alvar / Colección Auditorio Nacional

Temporada de ópera para niños / Dos funciones / 20 y 27 de noviembre, 2016 / 1:10 hrs. de duración /
 Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional.


Fernando Figueroa
Que una función de ópera para niños agote el boletaje del Lunario habla de un prestigio muy bien ganado por parte del recinto y de quienes ejecutan el montaje. Y si además se trata de una creación de Richard Wagner, compositor que nunca ha sido líder en cuanto a simpatía popular, estamos hablando de un enorme triunfo de la difusión cultural.
En este mediodía no hay una sola silla vacía para la representación de Las hadas, primera ópera compuesta por Wagner en 1833, cuyo estreno se produjo en Múnich, Alemania, cinco años después de su muerte. En América pasó casi un siglo y medio para que el público de este lado del Atlántico pudiera verla: 1982, en Nueva York. ¿Y qué creen? Arpegio Producciones tiene “el honor, el orgullo y la responsabilidad de presentarla por vez primera en México”, comenta el director de escena Jaime Matarredona. La producción ejecutiva y dirección artística es de Sylvia Rittner.
Tanto los jóvenes papás que traen a sus hijos, como los abuelos acompañados por sus nietos, saben que en este espacio se presentan espectáculos infantiles de calidad garantizada. Así que nadie se arredra ante la fama de Wagner como un compositor “difícil” y todo queda listo para una función inolvidable.
Arpegio no utiliza un formato didáctico en el cual se explique a los pequeños qué es una ópera y quién fue Wagner. Es una ágil versión editada, de poco más de una hora, que incluye los principales recitativos y arias, interpretados en el idioma original (alemán) por cantantes profesionales de primera línea, con el apoyo de subtítulos en español y una escenificación dialogada también en nuestro idioma.
El papel principal, Ada, recae en Patricia Santos, soprano de Monterrey ganadora del reality show Ópera prima en 2010, por lo que fue nombrada La voz del Bicentenario. Ella es la reina de las hadas, personaje sobrenatural que se casa con el príncipe Arindal (Jorge Maciel Negrete, tenor), un ser humano dispuesto a arriesgar la vida para conservar el amor de la madre de sus hijos.
Wagner tenía apenas veinte años cuando creó la música y el libreto de esta ópera, a partir del drama La mujer serpiente, de Carlo Gozzi. Al paso del tiempo, el artista nacido en Leipzig crearía varias obras maestras con historias en las que hombres y mujeres trascienden al relacionarse con seres legendarios o divinos.
Patricia Santos y Jorge Maciel encabezan un reparto multiestelar de cantantes sin fisura alguna —Amed Liévanos, Nahum Sáenz, Ana de la Vega, Beguidí Barajas, Liliana Aguilasocho, Esteban Baltazar—, además de un estupendo coro de la Sociedad Internacional de Valores de Arte Mexicano (SIVAM) y la ejecución al piano de Isaac Saúl. La conjunción de voces retumba en el alma de niños y adultos, quienes son partícipes de una experiencia enriquecedora.
Los personajes masculinos portan trajes de guerreros medievales y las damas lucen vestidos largos y majestuosos; un par de haditas parece que revolotea porque sus pies nunca dejan de moverse. Los hechos se desarrollan frente a una pantalla en la que se proyectan imágenes fijas de hermosos bosques.
Uno que otro niño se distrae durante la escenificación, pero la mayoría se involucra con las peripecias de Arindal y su acompañante Gernot, quien también funge como un narrador que interactúa con el público.
Foto: Carlos Alvar / Colección Auditorio Nacional
El final feliz llega cuando Arindal rescata a su esposa Ada de un castigo divino, que él mismo propició cuando quiso indagar el origen de ella. Sobrevienen los aplausos, la presentación del elenco y las fotos de niños y adultos con cantantes, actores y seres mitológicos.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.