sábado, 8 de octubre de 2016

Carlos Sadness: Un debut arrollador



La idea salvaje / 5, 6 y 8 de octubre, 2016 / Tres funciones / 2:05 hrs. de duración / 
Promotor: Sony Music Entertainment México S.A. de C.V.

Julio Alejandro Quijano
Carlos Sadness inicia la seducción con una declaración de insomnio: “Desde que duermo bajo tu mirada, me sucede algo especial”. La respuesta son ojos cerrados y murmullos. Y para concretar la conquista, usa una metáfora: “Ya caí en tu centro de gravedad al probar tu sabor a flor tropical”.
Se escucha entonces un coro que repite los versos a gritos. Juntos, Sadness y el público se declaran enamorados: “He llegado a la conclusión, oh, oh, oh, que a tu lado siempre hay calor”.

Aunque es su primera vez, el cortejo previo fue intenso a través de redes sociales. Se conocen tan bien que de inmediato empiezan las exigencias: “Amores flacos”, Siempre esperándote”, “Qué electricidad”. Surge entonces la broma: “Apenas nos conocemos, ¡eh!, es muy pronto para eso de las peticiones”.

Tiene razón y no. El compositor, cantante e ilustrador catalán llegó a México un día antes y utilizó a Twitter como testigo del cariño mutuo. Posteó la foto de un anuncio del concierto que se encontró en la calle y en el que se lee: “Hay dos tipos de personas, los que ya aman a Carlos Sadness… y los que están por amarlo”. Él agrega en el tuit: “Cosas guapas que puedes ver por las calles de la Ciudad de México”.
Por lo pronto, los que ya lo aman bastan para agotar tres veces el Lunario. Ahora que finalmente los tiene enfrente, les da explicaciones: “Yo quería venir desde hace tres años, pero en esa época fue muy difícil explicar que había gente aquí que ya creía en mí”.
Es entonces el momento de declararse fidelidad eterna: “Pero de ahora en adelante yo siempre estaré aquí”. Y se percata de que la letra de la siguiente canción se ajusta a este encuentro tardío con sus fans mexicanos: “Tendré que acostumbrarme, a lo mejor, a la impaciencia de que tú llegues siempre tarde y yo siempre esté esperándote”.
Otra vez el coro es a gritos y el piso se cimbra de tanto brinco. “Ya me habían dicho que aquí eran todos wild (salvajes), pero no me los imaginaba taaaan wild”, dice en referencia al nombre de su gira y más reciente álbum, La idea salvaje.
El adjetivo no sólo se aplica por el volumen para corear las letras o lo alto que saltan, también por las emociones que se adivinan en la oscuridad del foro. Por aquí, una sombra femenina se aferra a una masculina para susurrarle que “no he visto en el espacio / algo que me guste tanto, que me guste como tú”. Por allá, la misma escena pero con dos sombras difusas para quienes la música es el marco para el amor sin barreras.
Porque de eso se trata la propuesta de Carlos Sadness, para quien la noticia más importante no es llegar a ser presidente de Estados Unidos, sino el amor. O como dice él, hacer un viaje interestelar y regresar a la Tierra con la seguridad de saber quién es la persona a la que amas.
Esta idea coincide, dice, con el momento actual de su carrera, ya que se ha planteado hacer un viaje no cósmico pero sí internacional por festivales y foros de países de habla hispana, para encontrarse con aquellos que lo comenzaron a amar desde que comenzó, hace seis años, a publicar videos en Internet.
De México, además, se lleva una Lupita. Hacia el final del show, cuenta la historia de su ukulele, al que llamaba “Houdini” y que una vez le robaron en Madrid. Lo quería tanto que publicó en Facebook un mensaje para ablandar al ladrón: “Pensé que al leerlo, la persona que me lo robó se tocaría el corazón de persona ladrona y se convertiría en corazón de persona honesta y me lo devolvería. Estaría cojonudo… ¿aquí se dice cojonudo?”. El público le explica que no, y es en ese momento que le enseñan la palabra “chingón”. Él la repite y resulta catártico.
Efectivamente, el ladrón se tocó el corazón y le devolvió el ukulele, pero desde entonces, Sadness procura darle un poco de descanso así que a México trajo uno nuevo. Y pide que le ayuden a bautizarlo. Él propone “Lupita”, que fue el nombre que más escribió durante la firma de autógrafos que ofreció un día antes. Todos aprueban.
Sadness se lleva así de México, no sólo una nueva palabra sino también una “Lupita” y la seguridad de que en este viaje, aunque tardío, no ha visto algo que le guste tanto como sus fans mexicanos.

Programa
Sputnik / Celeste / El gran momento / Días impares / Feria de botánica / Miss Honolulu / Au Revoir / Bikini / No vuelvas a Japón / El día que volviste a la Tierra / Siempre esperándote / Houdini / Hot Line Ring / Amores flacos / El día que hizo más viento que nunca / Qué electricidad / Groenlandia / Hoy es el día / Monteperdido.

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