domingo, 25 de septiembre de 2016

Tania Pérez-Salas. Pasión en movimiento: Una expedición espectacular



25 años de encuentros / 25 de septiembre, 2016 / Función única / 3:10 hrs. de duración / 
Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional.

Alejandro González Castillo
Se invita a hacer un viaje espectacular, una expedición donde brazos y piernas operarán como bisturíes para atravesar la piel del Auditorio Nacional. Además, se anuncia que la Compañía Tania Pérez-Salas comandará la aventura celebratoria, pues el objetivo de ésta es festejar que el foro de Reforma cumple 25 años de haber sido reabierto, tras la remodelación que vivió bajo las órdenes de Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky.
La travesía arranca en el vestíbulo, donde se palpa la textura de las paredes de concreto cincelado con agregado de mármol y arena de tezontle, al tiempo que se aprecian las posibilidades climáticas de cada esquina. Los exploradores caminan del frío al calor, de la luz a la sombra, mientras decenas de danzantes con los pies sobre el suelo se transforman en luchadores enmascarados o sofisticadas catrinas; aunque otros aprovechan paredes y techo para hacer danza aérea, en un intento por ignorar la fuerza de gravedad terrestre. De esta forma, se aprovechan escalones y esculturas, como las firmadas por Manuel Felguérez y Vicente Rojo, con los nombres de Teorema inmóvil y Escenario 750, respectivamente, a las cuales un grupo de músicos y danzantes se acercan para mimetizarse a nivel plástico y sonoro. 
La música pasa de las guitarras flamencas a las cajas de ritmos del hip hop, cruzando igualmente atmósferas creadas por sintetizadores, para descansar en el llamado sereno de una caracola que anuncia el fin de la primera fase del espectáculo, denominada Remix 25. Este segmento se repetiría por la tarde para beneplácito de los asistentes al concierto de la Orquesta Sinfónica de Minería.
Infantes azorados, danzantes precolombinos, calaveras de extremidades descomunales, voceadores y fotógrafos provenientes de otro siglo, leones bípedos con melenas de paja, orates mimos y pachucos bailan y ríen entre el público para, con globos en la mano, invitar a conocer el escenario del recinto. Así, sin restricciones de por medio, los presentes se sorprenden al descubrir que pisarán las tablas donde los artistas más afamados han puesto sus zapatos al tiempo que, a unos cuantos pasos de su calzado, las obras 3. Catorce dieciséis y Macho man XXI serán presentadas; la segunda, con el tema de la violencia de género dirigiendo los movimientos de los bailarines, quienes transforman la delicadeza en brusquedad al ritmo de Los Zafiros y Chavela Vargas, Los Cojolites y La Tropa Vallenata. 
La última parte del espectáculo tiene lugar en el Lunario. Sin embargo, la ruta para llegar a dicho espacio es muy distinta a la comúnmente conocida. Andando tras bambalinas, tramoya y bastidores, la zona más íntima del foro es visitada: los camerinos. En la marcha, alcanzan a verse espejos y maquillistas, pero también es posible oler la emoción y la tensión propias que han experimentado miles de artistas ahí, mientras se han alistado para salir a escena, a lo largo de veinticinco años de historia.
Finalmente, los viajeros llegan al escenario lunar, donde Las aguas del olvido empapan a dos parejas que se mecen dramáticamente, salpicando con sus movimientos a los ocupantes de las primeras filas, hasta que un telón de arena difumina las siluetas en acción. 
“Gracias por dejarse llevar de aquí para allá, desde el vestíbulo hasta el Lunario. Y gracias igualmente a todos por abrazar éstas, las locuras de mi imaginario”, dice Tania cuando los miembros de la compañía que lidera ofrecen reverencias ante el público que les aplaude. “Felicidades, Auditorio”, concluye la coreógrafa para dar por terminado el recorrido insólito que los presentes aquilatan sorprendidos porque, vaya, no cualquier fin de semana se recibe una invitación para asistir al cumpleaños del recinto para espectáculos más importante de México. 

Una coreógrafa de talla mundial 
Los premios que Tania Pérez-Salas ha recibido a lo largo de su trayectoria no han hecho más que certificar el grado de compromiso que la directora artística y coreógrafa ha adquirido con el arte. Por ejemplo, recientemente recibió un reconocimiento como Mujer Pionera por parte de la UNAM; sin embargo, desde 1993 ha obtenido apoyo y aplausos de instituciones como INBA, Conaculta y Fonca.
Respecto a su proyección internacional, al mando de su compañía, integrada por elementos provenientes de diversos países, Tania ha logrado que el alcance de su propuesta escénica rebase fronteras gracias a las presentaciones que  ha ofrecido en Canadá, Estados Unidos, Venezuela, Italia, Irlanda, Egipto y China. (A.G.C.

Programa
Vestíbulo: Remix 25 / Escenario del Auditorio Nacional: 3. Catorce dieciséis - Macho man XXI / Lunario: Las aguas del olvido.

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