viernes, 12 de agosto de 2016

Kenny y Los Eléctricos: El desgarramiento interior

Foto: Carlos Alvar / Foto: Colección Auditorio Nacional


35 años / 12 de agosto, 2016 / Función única / 3:30 hrs. de duración / 
Promotor: DM Soluciones S.A. de C.V.

Fernando Figueroa
Si alguien tenía alguna duda acerca de la influencia de Kenny Avilés en la escena del rock mexicano, esta noche hay un impresionante desfile de figuras que se postran ante ella y su cauda de treinta y cinco años de carrera. No sólo eso, también hay que decir que Kenny no vive del pasado; está en plena forma y es capaz de cimbrar no sólo a sus fans sino también a cualquier escéptico.
La fiesta de Kenny y Los Eléctricos por siete lustros de actividad es un éxito. Ella y su grupo son capaces de redituar el boleto con un sonido poderoso y versiones actualizadas de sus hits, pero el plus de los invitados convierte el show en un acto memorable. No se trata de una reunión de cuates que salen del paso con un palomazo improvisado, sino de un concierto con planeación, ensayos y un resultado artístico sobresaliente. Es una lástima que no haya sido grabado para una posterior distribución comercial, pero existen motivos de peso para ello; la tapatía comentó días atrás, en el Salón Blanco del Auditorio Nacional, que no quería meter cámaras al Lunario para que las cosas fluyeran con naturalidad, y al parecer tenía razón. Un espectáculo de este calibre es como una buena función de teatro: irrepetible.
Los dispositivos móviles de los asistentes guardan registro fragmentario de lo que aquí sucede, pero difícilmente podrán transmitir el aura que envuelve el accionar de Kenny, Los Eléctricos y personajes que alternan con ellos. ¿Cómo atrapar el desgarramiento interior de una cantante que se quiere morir en el escenario?
Mujer polémica desde siempre, Kenny puede o no gustar como intérprete, pero hay que escucharla en vivo antes de soltar la primera piedra. Autenticidad es la única palabra capaz de sintetizar lo que ella proyecta en directo con su actitud irreverente y voz furiosa.
Kenny Avilés —hija de don Humberto, el famoso vendedor de plantas medicinales del siglo XX— había anunciado con mucha antelación la lista de invitados con los que haría duetos, “más una sorpresotota”. Esa palabra sonó exagerada cuando la dijo, pero al develarse el misterio se produce gran conmoción en el recinto. Se trata de Rubén Albarrán, quien interpreta con la festejada “Dicen por ay (sic)”. Ella señala que conoció a Rubén y a su banda en un garaje de Ciudad Satélite; el líder de Café Tacvba comenta sonriente: “Con todo respeto, ¡cómo fantaseábamos contigo!”.
La noche es una sucesión de picos altos en cuanto a nivel musical y euforia colectiva. Jessy Bulbo aporta su dinamismo de pila alcalina a través del canto y el baile; Ugo Rodríguez (Azul Violeta), la profundidad de su voz aguardentosa; Baby Bátiz, el soul sin fecha de caducidad; Tony Browne (Shark), el coro solidario y un simpático rap; Claudio Pérez (Botas Negras), sencillez a toda prueba y eficacia vocal; Armando Palomas, un envidiable vozarrón; Alfonso André (Caifanes), seriedad solidaria y entonación; Héctor Quijada (La Lupita), carisma y sentimiento; El Haragán, rock and roll sin afeites con voz y guitarra; Charlie Montana, su estilo crudo y rudo.
Todos ellos expresan admiración por Kenny, aunque histriónicas reverencias de Héctor Quijada resumen lo que ella genera en el gremio. Hay otros invitados que no son cantantes, pero aportan virtuosismo instrumental: Gerardo Pointer (violín), Jorge El Wash Arizaga (teclado), Alex Boom (percusiones), Avi Michel (bajo) y una saxofonista a la que anuncian como Silvia La Sexy. También hay que mencionar a Edgar Carrum, bajista, compositor y director musical de Los Eléctricos; a la propia Kenny, quien a ratos toca guitarra acústica o armónica; Alex Altamirano, batería, y Alejandro Monfort en la guitarra.
Héctor Quijada es uno de los muchos músicos que han sido integrantes o colaboradores de Kenny y Los Eléctricos; la lista incluye nombres de figuras hoy ausentes en el Lunario como Ricardo Ochoa, quien produjo Electricmanías (1982), Juntos por el rock (1986) y No huyas de mí (1988); en este último álbum aparecen Aleks Syntek en el teclado, Sabo Romo (Caifanes, Jaguares) en el bajo y Alejandra Guzmán en los coros. En 1990 entraron a la banda Felipe Staiti (Enanitos Verdes), Lino Nava y Bola Domene, ambos de La Lupita. En 1993, Jorge Chiquis Amaro (Fobia) le produjo a Kenny el álbum solista Si no estás aquí. Ese mismo año, Paco Ayala (Molotov) y El Charal (Resorte) se unieron a la alineación de Los Eléctricos. De 1995 a la fecha, la presencia de Edgar Carrum en la banda ha generado una nueva época y la producción de los discos Sensaciones electroacústicas (1999), Alma Beta (2000), Sicodelia (2005), Con tequila en la sangre (2008), Sex y Rock & Love (2010) y varios recopilatorios. 
Foto: Carlos Alvar / Foto: Colección Auditorio Nacional
Más allá de la medianoche, una alegre e interminable versión de “Aviéntese todos”, con la presencia de los invitados sobre el escenario, da fin a una sesión que dio inicio con Metode, potente banda de Guadalajara, la tierra de La Reina del Rock: Kenny Avilés.

Programa
Puro amor (con Tony Browne) / Envenéname de ti / A mi manera / Que seas mío / Juntos por el rock (con Claudio Pérez) / Me quieres cotorrear (con Jessy Bulbo) / Ámame mil veces (con Ugo Rodríguez) / Piquetes de hormiga / Me nublaste el pensamiento (con Claudio Pérez) / Sé que te voy a extrañar / Preso No. 9 (con Armando Palomas) / Debes regresar / Enigma (con Alfonso André) / Satisfáceme si puedes (con Ugo Rodríguez) / Historias de amor (con Héctor Quijada) / El pueblo no se queja (con Charlie Montana) / En la carretera (con El Haragán) / Stand By Me (con Baby Bátiz y Tony Browne) / Dicen por ay (con Rubén Albarrán) / No huyas de mí (con Héctor Quijada) / La traición (con Jessy Bulbo) / Anarquista (con Claudio Pérez) / Aviéntese todos (con el total de los invitados).

.


 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.