domingo, 5 de junio de 2016

Napoleón: Canciones viejitas, pero renovadas



Tour Vive / 5 de junio, 2016 / Función única / 2:00 hrs. de duración /
 Promotor: Universal Music México S. A. de C.V.

Fernando Figueroa
Hace un par de años, el ex novillero y cantante Napoleón dijo que “la Plaza México y el Auditorio Nacional son sitios muy parecidos por la importancia que tienen, y ahí nunca sabes lo que puede pasar”. Así es: un fracaso en el embudo de Insurgentes o en el coso de Reforma puede ser fatal para una carrera profesional; asimismo, los triunfos son clamorosos y resuenan en todo el país.

Lo de Napoleón en el Auditorio Nacional es una encerrona para presentar el CD y DVD Vive, que condensa una trayectoria de cuarenta y cinco años marcada por muchos éxitos que lo pusieron en los cuernos de la luna, y algunos fracasos que lo hicieron más sabio. El balance está a la vista, con un público entregado que lo aclama y pide para él los máximos trofeos. Estos últimos realmente llegan cuando su compañía discográfica le entrega doble disco de platino por las altas ventas de un material que “fue trabajado durante dos años con canciones viejitas, pero renovadas”, según comenta el compositor.

Mariano Osorio, conductor de radio, es el encargado de entregar el mencionado reconocimiento. Dice que en la mañana leyó una entrevista con Napoleón, cuyo título era: “Me siento como de veinticinco”. Osorio añade que él también se siente de esa edad al oír canciones como las que esta noche resuenan en la memoria de los nostálgicos.
Las composiciones del nacido en Aguascalientes son capaces de muchas cosas, como traer a la ciudad de México a una señora que vive en Tuxpan, Veracruz, y que no da crédito a lo que sucede en esta cápsula del tiempo, en donde sólo falta que aparezca Raúl Velasco para decir que Napoleón sólo ha obtenido el cuarto lugar del Festival OTI nacional 1976, aunque ahora, cuatro décadas después, sabemos a ciencia cierta que los jueces a veces cometen pifias monumentales. “Vive” es un tema más fresco que una lechuga y del primer lugar de aquel concurso nadie se acuerda.
“Hombre” sí ganó el OTI local en 1977 y esta noche la canta Napoleón con su hijo y tocayo José María, a quien con la voz entrecortada le desea éxito con un solo consejo: “todo se consigue arriesgando”. Ambos entonan unas estrofas que el autor escribió “pensando en un señor que me siguió por todo Zacatecas, para pedirme que le regalara una casa”. Para aquel tipo anónimo van frases lapidarias que son coreadas por diez mil gargantas: “No le pidas al Señor / hombre que te dé una casa / agradécele mejor / que tienes vida y trabaja”.
Paradojas de la vida: gracias a ese tema, Napoleón le construyó una vivienda más confortable a la mujer que le dio la vida y que le enseñó a cantar. Esta noche a ella le dedica “Sin tu amor”, que él creó “hace mucho tiempo, cuando operaron a mi mamá y pensé que se iba; afortunadamente salió bien y me duró mucho años más”.
El del micrófono es famoso por interpretar sus canciones, pero también está detrás de éxitos de otros intérpretes, entre quienes destaca José José. “A él lo vi por vez primera en Aguascalientes, yo no tenía boleto para entrar, pero me las ingenié para verlo a través de un cristal en un piano bar. Quién diría que al paso del tiempo grabaría cosas mías”. En ese contexto, Napoleón ofrece fragmentos de “Lo que no fue, no será”, “¿Y para qué?” y “Mientras llueve”.
Luis Humberto Navejas (Enjambre) lo acompaña en “Pajarillo”, cuya letra alude a una muchacha que vendía la piel en una esquina. El autor cuenta que la protagonista era novia de su hermano y él “un muchachito de quince años, su mandadero; cuando ella se cambiaba de ropa, me decía que me volteara contra la pared, pero yo la veía de reojo en un espejo”.
El desfile de duetos con el anfitrión continúa con Beto Zapata (Pesado), quien se presenta con su acordeón en “Treinta años”; Mon Laferte luce su privilegiada voz en “Celos” y María José irradia sensualidad, simpatía y compañerismo en “Eres”. El soporte musical proviene de una banda compuesta de piano, teclado, guitarras, bajo, batería, metales y coro, más un espectacular ensamble de cuerdas que viste de gala al entrañable repertorio.
Cuando se llega al fin la despedida, todos los invitados salen al escenario y rinden tributo al hombre que no destacó como torero, pero que ya dejó huella en la historia de la música popular mexicana.

El Poeta y El Príncipe
José María Napoleón Ruiz Narváez, El Poeta de la Canción, compuso su primer tema a los nueve años, cuando pertenecía al coro de una iglesia en Aguascalientes. Antes de cumplir la mayoría de edad, hizo un viaje a Monterrey en busca de oportunidades como novillero; en esa ciudad, sin avisarle, unos amigos lo inscribieron en el concurso Buscando estrellas, y quedó en primer lugar.
Ha grabado treinta discos de estudio y sus ventas totales rondan las diez millones de copias. Sus canciones han sido grabadas por baladistas, conjuntos gruperos y célebres figuras internacionales como Plácido Domingo (“Celos”).
A principios de 2016 lanzó al mercado Vive, un CD + DVD que incluye duetos con los artistas que lo acompañaron esta noche en el Auditorio Nacional, además de  Manuela Torres (“Acéptame como soy”) y Yuri (“Deja”). Ese material se grabó con público en los Estudios Churubusco y contó con la participación estelar del bajista Abraham Laboriel. José José, El Príncipe de la Canción, aparece en el DVD como convidado de piedra mientras Napoleón canta el popurrí en su honor. (F.F.)

Programa
Ella se llamaba Martha – Eres – Nunca cambies / Acéptame como soy / Amor de habitación / Deja / Después de tanto / Leña verde / Pajarillo (con Luis Humberto Navejas) / Corazón / Tu amor y mi poema / Celos (Mon Laferte) / Popurrí de José José  / Tu primera vez / Treinta años (con Beto Zapata) / Hombre (con José María) / Compañera / Contigo todo / Te amaría / Sin tu amor / Canción de soledad / Eres (con María José) / Vive.

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