domingo, 15 de mayo de 2016

Javiera Mena: Las mutaciones creativas

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional


15 de mayo, 2016 / Función única / 2:15 hrs. de duración / 
Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional. 

David Cortés
 “Buenas noches, México”, grita Javiera Mena con el brazo en alto y desde sus teclados dispara una descarga de beats que sacuden la médula espinal de los presentes, quienes sin oponer resistencia se dejan arrastrar por el vendaval electrónico perpetrado por ella.
Compositora y productora nacida en Chile, Javiera gusta de las transformaciones y estas se muestran claramente en su propuesta sonora. Quien fuera nominada a un Grammy Latino y debutara hace una década con el disco Esquemas juveniles habla poco; se concentra en su teclado, deja a una de sus acompañantes las percusiones electrónicas y a sus dos bailarinas que hagan coreografías y dirijan al público. La cauda de sonidos es vertiginosa, en ella encontramos resabios de synth pop, pizcas de house, guiños a Kraftwerk; es una vena electropop que echó a andar la vocalista con Mena (2010) y que tiene en Otra era, la más reciente placa, su consolidación.
Ella no olvida su pasado ni su vocación romántica ⎯“aunque a veces se diga que el amor es cursi, para mí sigue siendo una pregunta sin respuesta” declaró a El Mundo⎯ y a mitad de la tarde regresa a sus primeras composiciones, las que bordadas con piano y apenas acompañadas por la guitarra de Marian Ruzzi ⎯encargada de abrir el concierto⎯, se erigen como viñetas románticas.
Esas canciones, que funcionan como una pausa en medio de la vorágine, si bien son recibidas con entusiasmo se antojan de otra era, de una etapa preparatoria para el electropop que ahora se posesiona del lugar y convierte el Lunario en una enorme discoteque que se agita y convulsiona bajo el pulso de retumbantes líneas de bajo que crean un sólido y voluptuoso ritmo.
Mena enlaza los temas, forma bloques de tres o cuatro e instaura una atmósfera completamente bailable. Hay instantes en los que ciertos rasgos de negritud afloran, toques de hip hop que aporta el invitado Algodón Egipcio, destellos que traen a la memoria algo de funk e incluso una vena soul que explota mejor por el color de su voz y refuerza Marcela Viejo en sublime dueto.
Si bien no es una exponente de vanguardia, las mutaciones de Javiera Mena funcionan como una declaración de principios. Su lírica no llega a la denuncia ni busca ser contestataria, pero en su honestidad tiene una de sus mayores cualidades. “Mi contenido ‘político’ viene de mostrar mis sentimientos de forma natural, en vez de subrayar quién soy y de dónde vengo”, ha dicho.
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
El cierre habla de conexiones insospechadas. La sudamericana elige “Yo no te pido la luna”, una canción que popularizara Daniela Romo en los ochenta y en la que ya encontramos vestigios de techno pop, una veta que ahora explota con muy buenos resultados.

Programa
Los olores de tu alma / Otra era / La joya / La carretera (con Algodón Egipcio) / El amanecer / Sincronía Pegaso / Sol de invierno - Esquemas juveniles - Pide (con Marian Ruzzi) / Espada / Luz de piedra de luna / Hasta la verdad / Al siguiente nivel (con Marcela Viejo) / Esa fuerza / Yo no te pido la luna.


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