viernes, 29 de abril de 2016

Río Roma: Consentir a la mujer



¡Vivámoslo! Tour Amar la vida / 29 de abril, 2016 / Función única /
 2:35 hrs. de duración / Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V.

David Cortés
La explanada del Auditorio Nacional semeja varios arroyos que se dirigen al gran río, a esa corriente fragorosa, pero también con pasajes tranquilos, que le canta al amor y sabe, si es necesario, ser enjundiosa, candente.

Hoy, esta riada humana llega cargada de historias. Algunas vienen con una trama detrás, otras comienzan a desarrollarse in situ. Son ellas, las féminas, las protagonistas; las que ahora se enfurruñan con el novio que mira disimuladamente a otra mujer, para contentarse después; las que ríen por la broma oportuna para luego dejar escapar una lágrima ante un piropo lisonjero. Muchas han marchado para demandar justamente equidad, pero hoy vienen a dejarse consentir.

Los integrantes de Río Roma suben al escenario después de la apertura de Abraham Mateo y una de las primeras cosas que hacen es mostrarse agradecidos: “No una, no dos, por tercera ocasión venimos a decirlo: ¡Buenas noches, Auditorio Nacional! Estamos felices por estar con ustedes, nuestros cómplices de muchos años. Hay gran cantidad de chicas guapas, pero sólo una será la chica más romántica de la noche”.
Esta ocasión, a sus acostumbradas canciones de corte amoroso, añaden alegría. Si hay una misión que hoy se han propuesto José Luis y Raúl Ortega es halagar a las féminas, hacerlas olvidar los malos momentos, las nefastas experiencias y aparte de ofrecer un excelente linimento al corazón con sus composiciones, también llegan con nuevos arreglos para incitar al baile: “Hay tantas cosas que están pasando en el mundo tan terribles ⎯dijo hace unos días José Luis Ortega⎯ que si podemos aportar un poco en nuestra forma de cantar, creo que estamos cumpliendo, aunque deberíamos hacer más después”. 
Mientras llega ese futuro, hoy convocan a las chicas y sus acompañantes a gozar de temas de estreno, algunos de ellos tomados de Eres la persona correcta en el momento equivocado, su más reciente álbum, así como a repasar los ya conocidos. En realidad, la dupla hace un show en donde además de festividad, hay momentos de catarsis. A través de sus canciones han encontrado una forma de decir las cosas relacionadas con el amor, y si la receta funciona es porque sus palabras son muy cotidianas, quien las escucha inmediatamente se siente tocado por ellas.
Lo mismo hablan del ex novio, de la persona favorita, de cómo toma apenas un minuto darse cuenta de que se está frente a la persona con la que se desea pasar el resto de la vida, del sufrimiento de saber que el ser amado se ha ido y ahora posa sus labios en los de otra persona. Lejos de usar una música lánguida, triste o desvaída, echan mano de ritmos potentes. Si bien la base de todo está en el pop, recurren a un poco de funk, a ciertos pasajes de soul, un poco de jazz y momentos muy rockeros para hablar no desde la óptica del perdedor, sino desde el sitio de quien, cierto, ha perdido algo, pero sabe que encontrará su recompensa en la vida.
Además de sus composiciones, de sus voces educadas, de su energía al interpretarlas, los dos son muy caballerosos. Aunque una parte del público es masculina, ambos saben que el grueso de sus fans está integrado por el sexo opuesto y no dejan de repetirlo constantemente. A la mitad de una canción cada uno toma un enorme ramo de rosas y comienzan a repartirlas. Por si fuera poco, el set acústico lo hacen por una votación vía twitter y cuando llega la hora de “Día de suerte”, se aparece la chica romántica de la noche, una adolescente que no cabe en sí de alegría y es premiada con un dije grabado y un bello oso de peluche. Hay muchas maneras de cumplir un deseo y Río Roma lejos está de frotar la lámpara y dejarlo a la suerte. Ellos se encargan de hacerle única la anoche a una de sus seguidoras y seguramente ésta lo recordará toda la vida. 
Otras, menos afortunadas, también se llevarán estampadas las vivencias de la noche porque cuando los hermanos cantan y se dirigen al público, la sensación es de que, como lo dijeron a mitad de la sesión, se está en un lugar íntimo y que cada palabra, gesto o movimiento que hacen, está dirigido a alguien en particular. Es la magia del amor, de la balada, y estos dos son unos artífices de la misma, la han cultivado y desarrollado y hoy vienen a recoger la cosecha.

Subir como la espuma
No es obra de la casualidad ni asunto de suerte ⎯aunque una de sus canciones más exitosas alude al azar⎯ lo que los ha llevado al éxito. Antes de alcanzarlo, José Luis y Raúl Ortega bregaron mucho con la pluma y el papel pautado y fue su salida de su natal Tulancingo, para asentarse en la Ciudad de México, la clave que les abrió más posibilidades.
Fue en 2008 cuando, bajo el nombre de Josel y Raúl, editaron un disco homónimo; sin embargo, los logros comenzaron cuando formaron Río Roma en 2011 y editaron Al fin te encontré, su primera placa con tal nombre de batalla. Sin embargo, los hermanos son unos compositores muy prolíficos y además de trabajar para sus propios álbumes, escriben para otros intérpretes, entre ellos Alejandra Guzmán, Camila, Alejandro Fernández, María José y Pandora. No obstante, la dupla procura que en sus conciertos sólo se ofrezcan las canciones que aparecen en sus producciones como grupo, porque su sueño de siempre fue cantar sus propios temas, poner voz a sus sentimientos y expresarlos frente al público. (D.C.)

Programa
Te quiero mucho, mucho / Por eso te amo / Contigo / Así me decías (perdedor) / Me arrepiento / Hoy es un buen día / Caminar de tu mano / Te adiviné / El día del ex novio / ¿Cómo fui? / Te sigo prefiriendo a ti / Cosas que nunca te dije / Eres la persona correcta en el momento equivocado / Barco de papel (con Abraham Mateo) / Tan sólo un minuto / No lo beses / Día de suerte / Me cambiaste la vida / Al fin te encontré / Mi persona favorita.

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