sábado, 30 de abril de 2016

Paty Cantú: La creación del buen pop

Foto: Sergio Bautista / Colección Auditorio Nacional


Tour Valiente / 30 de abril, 2016 / Función única / 2:00 horas de duración / 
Promotor: OCESA Promotora S.A. de C.V.

Julio Alejandro Quijano
Poco después de las nueve de la noche se activa el lóbulo derecho del cerebro de Paty Cantú. Si la neurociencia no miente, a esa hora, mientras sus fans corean “soy la que en su cama probó su amor, / tú eres rutina, / por eso yo prefiero ser su amante”, las neuronas de esa zona cerebral de la cantante activan la sinapsis.


“Les quiero mostrar cómo hago mis canciones”, explica a sus fans mientras detiene la canción y calla a todos los músicos que la acompañan. Pide entonces sólo la presencia de su guitarrista acústico y comienza a hilar otra vez los versos de “Prefiero ser su amante”.

El experimento de Cantú hubiera fascinado a neurólogos que han dedicado su investigación a detectar qué áreas del cerebro están involucradas en la creación musical. Julio Sotelo, director del Instituto Nacional de Neurología, ha expuesto la teoría de que el cerebro evoluciona y crea áreas específicas para producir música.
Pero la carga científica es un estorbo en ese momento, en el que más que su cerebro, Paty abre su corazón: “Cada vez que compongo es a partir de una experiencia. Y mis canciones nacen crudas. Por eso ahora he detenido la música. Para que vean que yo compongo nada más con mis sentimientos y una guitarra acústica”.
Así, al mostrar las entrañas de su proceso creativo, demuestra también que el adjetivo con que titula su nuevo disco y la gira no es un ardid sino un compromiso: Valiente.
No es, además, el único momento en que toma el riesgo de abandonar ese colchón de comodidad que ofrece el pop cuando se hace bajo los esquemas del éxito ya probado. Ella prefiere el ensayo y error. Así que en ésta que es la apertura de su gira decide montar por primera vez “Se desintegra”, poco conocida entre sus seguidores. Y lo hace a dueto, no con un artista reconocido, por lo menos no en México, sino con Luciano Pereyra, cantautor argentino a quien Cantú presenta así: “Estoy segura de que pronto tendrá aquí el éxito que tiene en su país. Y quiero que lo reciban con entusiasmo porque yo le dije que nosotros somos muy ruidosos”. 
Él corresponde el halago con caballerosidad: “Te admiro como cantante y como mujer, es un placer que me abras las puertas de tu casa”. Al terminar, Pereyra recibe lo que le habían prometido: un escándalo. Y ella, la certeza otra vez de que esto fue un ensayo y acierto.
Se arriesga luego con Pablo López, que también está en el proceso de “entrar a México”; es español, egresado del reality Operación triunfo 2008. Otra vez el ensayo, “No fue suficiente”, termina en acierto. 
Estos experimentos evidencian que artista y fans tienen una relación más allá del escenario. Hay una complicidad que se gesta, signo de la era del gadget, en redes sociales. Es natural entonces que una conversación que comenzó en Twitter un día antes, termine en el escenario. “Es mi cumpleaños y de regalo me dieron boletos para ir a verte. Espero que hagas que valga la pena”, le escribe alguien en la red.
Apenas comienza el show, Paty contesta. “Por ahí, al que me dijo en Twitter que ojalá que valga la pena… se lo prometo que así será, van a bailar, cantar y llorar”. Segura de su talento, repite la fórmula de guitarra y voz en un popurrí con temas que ella ha compuesto para otros cantantes.
De pronto, Cantú dice triste: “Ana Torroja iba a venir hoy para estar con nosotros”. Luego en tono molesto y sarcástico: “Pero al final resulta que es una artista muy ocupada y no vino”. Resignada, agrega: “Pero de todos modos voy a cantar su tema”.
Empieza “Mujer contra mujer”, de Mecano, y cuando termina la primera estrofa, aparece Torroja, con la sonrisa cómplice de quien sabe que acaba de ejecutar el plan perfecto: el público va de la sorpresa a los gritos, el aplauso y el coro masivo: “¿Quién detiene palomas al vuelo / volando a ras de suelo?”.
 
Foto: Sergio Bautista / Colección Auditorio Nacional
Después de todo, una tomografía por emisión de positrones —así se llama el proceso más reciente para estudiar el cerebro y su relación con la creación musical— no hubiera podido medir la emoción que provoca lágrimas arriba y abajo del escenario. 

La maduración
Con cuatro discos publicados, Paty Cantú dice que es ahora cuando ha madurado el mensaje que quiere ofrecer. Aquí, su desarrollo:
Me quedo sola (2008). Nueve de las diez canciones del disco son autoría de ella. Es su presentación como solista tras separarse de Sandoval, con quien tenía el dueto Lu. Es, básicamente, un disco sobre el dolor. “Me han lastimado y he lastimado. Cuando uno es feliz no tiene necesidad de desahogarse, pero cuando estás triste, arrepentido o enojado, lo que quieres es compartirlo. Yo lo compartí a través de este disco”.
Desafortunadamente no eres tú (2010). Con él comenzó a recorrer el mercado latinoamericano. El panorama era otro, menos sombrío y hasta con pasajes lúdicos. “Cuando lo hice, acababa de romper con mi novio y sí, quería enojarme y lastimarlo. Pero luego me di cuenta de que era mejor tomarlo con humor. Así son las canciones del disco”.
Corazón bipolar (2012). La intensidad de sus letras le ganaron el sobrenombre de Drama Queen, con el que incluso llamó así a su gira. “Es un disco de muchos contrastes, nadie es una sola cosa en la búsqueda del amor, siempre el corazón te dice una cosa y la mente otra”.
Valiente (2016). Disco publicado sencillo por sencillo. Es otra vez una autobiografía: “Valiente habla no de ser fabuloso sino de fallar, aceptarlo y pedir perdón”. (J.A.Q.)

Programa
Intro / Suerte / Goma de mascar / Clavo / Se desintegra (con Luciano Pereyra) / Enséñame a vivir sin ti / A medio paso / No fue suficiente (con Pablo López) / Manual / Popurrí acústico / Prefiero ser su amante / Hechos, no palabras / Por besarte / Mujer contra mujer (con Ana Torroja) / Popurrí ranchero / Corazón bipolar / Déjame ir / Anet / Valiente.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.