jueves, 3 de marzo de 2016

Big Band Jazz de México y Ola Onabulé: La música preciosa

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional


3 de marzo, 2016 / Función única / 2:00 hrs. de duración / 
Promotor: Generart S.A. de C.V.

Alejandro González Castillo
Ernesto Ramos aparece en escena y cuelga el saxofón de su cuello para, en coordinación con sus pulmones, dirigir a la orquesta que alrededor de él manufactura una pieza de ejecución arriesgada, como prólogo para lo que se avecina. La operación sucede con naturalidad, parece un asunto sencillo el que tiene lugar y esto ocurre debido al abolengo del cual goza la agrupación que ocupa el escenario; después de todo, la Big Band Jazz de México cuenta con un respaldo de diecisiete años de impecable reputación.


“Gracias por pasar esta noche con nosotros. Es una cita muy especial porque nos recuerda que la música deshace fronteras. Hoy vamos a compartir escena con uno de los grandes exponentes del jazz, allá, en Europa, a muchos kilómetros de aquí. Estamos muy orgullosos de presentar a Ola Onabulé”. Es así como Ramos le cede terreno a un sujeto dueño de una voz portentosa, quien toma su lugar al centro del escenario no sin antes decir su nombre completo —inmenso, impronunciable— para finalmente recalcar que, pese residir en Londres, su laberíntico apelativo delata que su origen es africano. 

“¿Saben?, los africanos hemos sido grandes viajantes, y el tema que voy a interpretar ahora habla de esas travesías que muchos, yo también, hemos llevado a cabo algunas veces”. El británico-nigeriano interpreta entonces “Great Expectations”, tema pleno de percusiones, poseedor de un ritmo ágil cuyo vertiginoso trote no lo exenta de contar con pasajes de gran fineza gracias al piano de Mario Patrón Jr. A continuación, tras cruzar la espinosa vegetación de la sabana, llega la hora de recostarse entre sábanas de seda con “Let Love Run” y sus afilados falsetes como guía. “Aprovechen la oscuridad para besarse, todos; excepto aquel tipo de la esquina que no sabe lo que es el amor”, advierte Onabulé luego de pedirle al público que grite yeah! si es que alguna vez se ha sentido amado.
Resucitador del espíritu demoniaco de Screamin’ Jay Hawkins así como de la celestial pasión de Marvin Gaye, Ola expone su capacidad vocal con la ayuda de un excepcional combo que el intérprete señala como “ejemplo auténtico de hombría mexicana”. Sin embargo, es cuando la mayoría de los instrumentos descansan que los momentos más emotivos afloran, tal como sucede cuando llega el turno de la doliente “He’s Gone”. Hundido en esa desolada melodía, el también compositor y productor demuestra que más de veinte años de experiencia y múltiples presentaciones en Europa y América lo han dotado del temple apropiado para mantener la sobriedad en escena, sin que importe lo desesperanzadoras que resulten las rimas que exprese.
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
“De verdad, es un sueño realizado haber llegado a México para trabajar duro con tal de que la música suene así de preciosa. Pero ahora diré adiós como lo hacen los hombres”, sentencia el que alista la ida bailando un soul con resabios de rocksteady para que los asistentes se levanten de sus asientos, confrontando, también con aplomo, que aunque detesten aceptarlo, la hora de partir a casa ha llegado.

Programa
Love Again / Great Expectations / Let Love Run / Every Prey / He’s Gone / Invinsible / Be a Man.




1 comentario:

GaboSax dijo...

JANKORIKO Es el tema con el cual inició el concierto !! Error en la redacción a no tener cuidado en estos grandes detalles!!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.