domingo, 13 de septiembre de 2015

Estela Núñez, Alberto Vázquez, Amanda Miguel y Diego Verdaguer: Cuatro en domingo

Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional


Mexicanos hasta las Pampas / 13 de septiembre, 2015 / Función única / 3:40 hrs. de duración / 
Promotor: Omar Suárez Entertainment, S.A. de C.V.

Alejandro González Castillo
A lo largo de casi tres décadas, bajo la conducción de Raúl Velasco, el programa de variedades Siempre en domingo mantuvo frente al televisor a millones de espectadores que, en sesiones maratónicas, vieron desfilar a cantantes que tras formar parte de dicho espectáculo tenían garantizado el éxito. Y es que ser presentado por el anfitrión de dicho show significaba, irremediablemente, el acceso al mundo de la fama, rebosante de flashes, aplausos y glamour; algo que vivió en carne propia el cuarteto que esta tarde —sí, de domingo— pisa el escenario del Auditorio Nacional ante una audiencia ansiosa por recordar.


Estela Núñez es quien primero toma el micrófono, y lo hace solicitando una ovación para “este mariachazo que me acompaña, Lira de Oro”, quien a sus espaldas espira el aire que la jalisciense requiere cada vez que los prolongados falsetes de “Cuando salga la luna” toman su turno. “Me dijeron que cantara una detrás de la otra”, comenta la cantante y, obediente, acata la orden. De esta manera, sin discursos entre rimas, acepta que no le gustan las mancuernas ni querer a dos al mismo tiempo; aunque también se pregunta si el amor provoca daño cuando el sentimiento desconoce condiciones. “Como decía mi abuelo: viejo el aire, y sopla”; así la despedida de la rubia, quien antes de decir adiós promete que tarde o temprano estará de vuelta, con tal de seguir amando.

“Todo tiene su precio. Me gustaba la fumada y ahora tengo que fumarme esto”, explica Alberto Vázquez mientras toma asiento y acerca a su nariz un catéter de oxígeno; “tengo prohibido cantar en el DF, pero no puedo dejar de hacerlo porque es divino estar con ustedes. Perdonen que no me ponga de pie, pero este cordón no me deja ir más allá”. Desde ese momento, el sonorense hace un repaso por temas que The Drifters, Tennessee Ernie Ford, Fats Domino y Harry Belafonte popularizaron en todo el planeta; pero también por aquéllos que Joan Sebastian firmó, como “El velador” y “Maracas”, el segundo interpretado a dúo con Diego Verdaguer. Luego de hacer las cosas “Al modo mío”, ya a orillas del escenario, Alberto extiende los brazos al tiempo que una cruz se proyecta en las pantallas del sitio; “El pecador” sonoriza el acto y quienes aplauden se encuentran de pie. 
Labios color durazno, pecho y mejillas salpicadas de diamantina, párpados azules y cabellera encrespada; Amanda Miguel toma el micrófono a continuación acompañada de seis chicas ataviadas cual gatúbelas mientras un par de pupilas felinas intimidan al público y la historia de “El gato y yo” es cantada. La argentina mantiene esa voz aguda y desgarrada que en los años ochenta la caracterizó, por eso reproduce con fidelidad sus más sonados éxitos de aquellos días, como “Mi buen corazón” y “Así no te amará jamás”, baladas lacerantes que Bonnie Tyler hubiese interpretado gozosa. “Es éste el recinto más hermoso del planeta y ustedes son el motor que me hace seguir adelante, gracias por su amor y compañía”, confiesa la intérprete antes de invitar a su pareja sentimental a ocupar el escenario acompañado de una pregunta: “¿Usted qué haría?”
Versátil, Verdaguer hereda el micrófono para pasar del baile impetuoso de “Nena” a surcar olas y peñascos con “Pídeme”, todo con la agilidad que le permite ser un ranchero nacido en Las Pampas; “porque soy mexicano y también argentino”, advierte al respecto. Por un momento dueño de las caderas de Mick Jagger y al otro de la serenidad de un charro enamorado, Diego echa mano de una rockola que hace girar viniles, anécdotas entrañables protagonizadas por Alberto Cortez, José Luis Rodríguez, Verónica Castro, José José, Enrique Iglesias y muchos más que, tal como el nacido en Buenos Aires hizo, pasaron lista a lo largo de varios domingos en el televisor, gracias a la curaduría de aquel maestro de ceremonias con gafas que, pese a los anuncios comerciales, contaba con la certeza inamovible de decir “aún hay más”. 
 
Foto: Edgar Rubio / Colección Auditorio Nacional
Luego de casi cuatro horas de espectáculo, el del bigote y sombrero coloca el punto final a la cita con un “Volveré” como promesa; “En torno a mí vive el recuerdo de los días bellos”, reza la letra de dicha canción, y varios suspiran desvalidos, pues saben bien que al llegar a casa, en lugar de más canciones, lo único que encontrarán al tomar el control remoto serán resúmenes deportivos. 

Amanda y Diego: nostalgia, discos y películas 
“Extraño cosas buenas de los años ochenta, como el programa de Raúl Velasco. A mí me hizo él. Con un domingo que me presenté ahí fue suficiente para irme al cielo y vender millones de discos. Claro, no faltó quien se preguntó ¿de dónde salió esta greñuda gritona? Pero, ¿sabes qué?, a la mayoría le encantó cómo canté. También extraño que ya no se vendan discos, es que, ¿por qué la gente quiere bajar la música gratis? Si así van a ser las cosas, díganme: ¿de qué va a vivir el artista? Tan bonito que era comprar viniles, encender el aparato, colocar la aguja y escuchar. Bajar música gratis es para ignorantes”: Amanda Miguel.
“A mí me encanta el cine. ¿Les recomiendo unas películas? Reinventando el amor; un filme muy bien hecho, filmado con bajo presupuesto pero con cada detalle bien cuidado. Por otro lado, también les recomiendo un drama fantástico: El gran Gatsby, con una producción millonaria, soberbia. Lo bonito del cine es que pueden elegirse diversos modos para comunicarse, como en la música; lo importante es que el resultado sea auténtico. Porque muchos dicen que el público no encuentra las diferencias, que no se da cuenta cuando algo es plástico; pero yo también formo parte del público y bien que me entero de las cosas”: Diego Verdaguer. (A.G.C.)

Programa
Estela Núñez: Costumbres / Qué bonito amor / Aires del Mayab / Si quieres / Cuando salga la luna / La diferencia / Qué me vas dar / Dios me señaló / Una lágrima por tu amor / El pastor / Amor eterno.
Alberto Vázquez: La felicidad llegó / El velador / Cosas / Fue en un café / 16 toneladas / Tus ojos / Blueberry Hill / Tú significas todo para mí / Banana Boat Song / Maracas (Con Diego Verdaguer) / Al modo mío / El pecador.
Amanda Miguel: Cosquillas / Las pequeñas cosas / Como un títere / Ámame una vez más / Dudas / Vaya pedazo de rey / El rostro del amor / El gato y yo / Mi buen corazón / Así no te amará jamás.
Diego Verdaguer: Usted qué haría / Nena / El pasadiscos / No volverás / Simplemente amor / Pídeme / Te voy a demandar / Voy a conquistarte / Quién de los dos será / La ladrona / Que sufras más.





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.