viernes, 3 de julio de 2015

Enrique Iglesias: Un chavo de cuarenta



Sex and Love Tour / 3, 4 y 5 de julio, 2015 / Tres funciones / 1:55 hrs. de duración / 
Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C .V.

Gustavo Emilio Rosales
En los momentos álgidos de su recital, Enrique Iglesias, literalmente, no pone un pie en el piso. Se eleva, cual ídolo de carne y hueso, por encima de sus seguidores. Las manos, los brazos y la vehemencia de decenas de fans sostienen con firmeza sus piernas, favoreciendo así la creación de una imagen idílica: la consagración del astro de la música popular, quien prolonga las raíces de su gloria en el cuerpo de sus adeptos.

“Yo estoy, aquí y ahora, para todos y cada uno de ustedes”, grita Iglesias, multiplicado en las pantallas de cientos de teléfonos móviles que, a metros, incluso centímetros de él, adquieren sin pudor o regateo pedazos de su persona híper excitada por el dinamismo musical del disco Sex and Love, décima grabación del cantante madrileño.

A sus cuarenta años, goza el privilegio de una juventud indeterminada. Viste sencillas playeras y se cubre aún la cabeza con cachuchas que, en su vasta iconografía y amén de su aire extemporáneo, han llegado a ser emblemáticas. Quiere y puede hacerlo. Sus poses desafiantes, el sacudimiento vertiginoso de su pelvis al hacer ese baile iracundo y notoriamente animal conocido como perreo, el estudiado congelamiento de su mirada en una estampa que fusiona la ternura del niño con los apetitos del hombre, son indicadores de un asombroso buen estado de salud, que le confiere el derecho elemental de realizar y aparentar lo que le venga en gana.
La solvencia técnica de los nueve músicos que acompañan al hijo de Julio Iglesias e Isabel Preysler —en especial del par de coristas, poseedoras de un poder vocal sobrecogedor—; la refinada producción escenotécnica del espectáculo, articulada a un pulso y tono acelerados y cambiantes, capaces de no permitir la intromisión de la sombra del aburrimiento; y una selección de canciones diseñadas con la voluntad de convencer y complacer son elementos que, aunados a la entrega sin límites del varón que abandonó la carrera de administración de empresas para seguir el llamado de la fama y la fortuna, trazan una oferta magnífica: simple y sencillamente, acude esta noche al Auditorio Nacional y obtén lo que deseas.
Porque si lo que quieres es recrear en directo el torbellino de estímulos de los videos relacionados con los cortes principales de Sex and Love, entonces estarás complacido: temas como “Loco”, “El perdedor” y “Bailando” se ofrecen con tino musical; un ambiente deslumbrante de luces y aderezos de fiesta, como una lluvia de miles de papelitos brillantes o la subrepticia aparición de decenas de globos blancos, de gran tamaño. Por otra parte, si tu anhelo es recorrer la bitácora sonora del cantante, quedarás satisfecho: el tablero de temas a interpretar incluye las piezas que mayor aceptación han tenido entre los públicos mexicanos desde 1995, año en que lanzó su primera grabación. 
Pero si lo que deseas es, en definitiva, dejar que tu percepción nade en el mismo aire respirado por tu ídolo, atestiguando de cerca las características que lo hacen ser entrañable para ti, entonces, con seguridad, estarás en los cuernos de la luna, pues el autor e intérprete de “Experiencia religiosa” sabe brindarse sin cortapisas.
Ya de regreso en tu casa, pensarás que lo tuviste entre las manos o, al mirar que otras y otros lo tocaban sin límite, imaginaste que lo tenías al borde de tu piel; cantó para ti salvajemente y también en actitudes románticas; dejó que tú cantaras, en tono de alarido; te invitó sin palabras a dejarte mojar por su sudor; subió hasta la fila de butacas número cuarenta, para susurrarte, casi al oído, “si pudiera ser tu héroe…”; y te hizo saber, de mil maneras, que hiciste bien en acudir, que haces bien en seguirlo.
Posdata: Aunque aún luce una muñequera negra de soporte, que le inmoviliza dos dedos de la mano derecha, Enrique salió airoso del difundido accidente que tuvo un mes antes con un drone y puede, sin reparos, seguir salvando el día.

Sex and Love
El cantante, compositor y DJ español Juan Magán, quien participó en el álbum Sex and Love cantando con Enrique Iglesias y Yandel “Noche y día”, fue el encargado de abrir los conciertos de la gira correspondiente en el Auditorio Nacional. Lo hizo con derroche de energía, arengando a los oyentes al grito de “¡Euforia, euforia!”.
Además de Magán y Yandel, participa en este disco un colectivo de artistas que representa la primera fuerza del pop latino. A saber, Pitbull, Marco Antonio Solís, Romeo Santos, Kylie Minogue, Descemer Bueno, Jennifer Lopez, Gente de Zona, India Martínez y Flo Rida. 
El álbum se ha dado a conocer, en versiones física y digital, en un par de presentaciones: la estándar, que incluye once temas; y la deluxe, que agrega cinco cortes especiales. Fue producido por Universal Republic y Universal Music Latino, con el firme propósito de consolidar a Iglesias como una de las principales figuras hispanas en el mercado anglosajón. El volumen de ventas y el descollar del tema “Bailando”, que se encuentra en los primeros sitios del Billboard Hot 100 de Estados Unidos, indican que dicho propósito se cumple con éxito.
El redondo generó una importante y extensa gira, que comenzó el 14 de febrero de 2014 en San Juan, Puerto Rico, y culminará el 5 de septiembre del año en curso, en Willemstad, Curazao. Su itinerario traza rutas contrastantes, pues se verifica en lugares imponentes, como el Estadio Wembley, de Londres, Inglaterra, y también en sitios de índole privada.
Acerca del concepto general de Sex and Love y de la personalidad de sus letras y su música, Enrique Iglesias ha dicho: “Es una producción que me divierte”. (G.E.R.

Programa
Intro / Tonight / I Like How It Feels / No me digas que no / Bailamos / El perdedor / Loco / Cuando me enamoro / Be With You / Tired of Being Sorry / Escape / Hero / Experiencia religiosa / El perdón / Bailando / I Like It / Lloro port i / Por amarte.

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