martes, 30 de junio de 2015

The Flaming Lips: Viaje ácido y microscópico

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

#TagCDM 2015 - #Encuentros geniales / 30 de junio, 2015 / Función única / 
1:30 hrs. de duración / Promotor: Televisa S.A. de C.V.

Alejandro González Castillo
En abril de 1943, el químico suizo Albert Hofmann ingirió 0.25 miligramos de LSD, un compuesto cristalino que consiguió sintetizar tras años de estudio en su laboratorio. Luego del acto, tomó una bicicleta y se trasladó a casa para, a lo largo del recorrido, descubrir las propiedades alucinógenas del ácido.

Aquél fue, en toda la extensión de la palabra, el primer viaje lisérgico de la historia. Más de setenta años después, el Auditorio Nacional le tiende el tapete de bienvenida a miles de escuchas ansiosos por descubrir las visiones que Hofmann experimentó mientras pedaleaba; aunque sin moverse de su asiento y, a cambio del afamado ácido endulzando sus entrañas, con una psicodélica tanda de compases espolvoreada por un combo de músicos con labios flameantes.

El arranque de la travesía luce inofensivo. Un piano lánguido pulsado por Steven Drozd genera acordes que Wayne Coyne hila con una melodía susurrante. Cuando Michael Ivins y Derek Brown pisotean los pedales que rondan sus pies, dos alienígenas gigantes comienza a bailar acompañados de un astro solar dotado de llamas acolchadas. Es el último quien abraza a Wayne entre estrofas para que éste reciba las muestras de afecto sonriente, a sabiendas de que su impermeable lo aísla de los lengüetazos de lumbre que le soban los hombros. Y es que el cantante presume una pinta que, más allá de protegerlo de los riesgos propios de su labor, parece obedecer a fines esotéricos. Si no es así, ¿cómo justificar la brillantina en sus mejillas, el collar de rosas marchitas que rodea su cuello y los patitos de hule que usa como hombreras, o el pantalón forrado de cinta adhesiva y las bandas de champiñones que sujetan sus tobillos? Y lo mismo aplica para Drozd y su capa, digna de cubrir la ancha espalda de un Enmascarado de Plata que, en lugar de pelear contra vampiros, lanzaría rayos láser con las perillas de un sintetizador. 
Tras los músicos, un arcoíris fosforescente opera como estrobo; sobre ellos, densas madejas de espagueti plástico conforman nubes que escupen chispas pendientes del ritmo de los guitarristas. En ese terreno, los instrumentos que son enchufados a los amplificadores poseen mutaciones que Frankenstein celebraría con palmas; dos guitarras son las que sobresalen: una diminuta, perteneciente a Dora La Exploradora, y una manca que postraría a Jimmy Page. Finalmente, todas atienden las partituras de “Psychiatric Explorations of the Fetus With Needles”, las cuales exigen perforar la superficie, “clavarse en la textura”, dirían los exquisitos. Y así ocurre, tanto en las butacas como en escena, donde el estado de introspección se agudiza una vez que arriba la historia de Yoshimi, un drama robótico que alcanza niveles de telenovela en las gargantas de la audiencia.
Harto de ceñirse por los límites del escenario, Coyne elige “Vein of Stars” para llevar a cabo su acto de prestidigitación más ovacionado: ser tragado por un globo que rueda sobre las cabezas de los espectadores para luego escapar sin rasguño alguno. La musicalización de la ruta recuerda al Pink Floyd del Dark Side of the Moon y deja claro que aprendices de magos como los chicos de Tame Impala aún tienen muchos trucos por aprender. Además, la caminata esférica permite que algunos reflexionen sobre el significado del acto; así, hay quienes alegan que se trata de reconocer que todos podemos rasguñar la luna, mientras otros prefieren creer que simboliza un parto de proporciones celestes. ¿Interpretaciones excesivas? Nunca. “Clavarse en la textura”, ésa fue la advertencia apenas arrancó el concierto. Por eso quienes ignoraron el aviso no ven más que un tipo dentro de una pelota de playa, luchando por no extraviar el equilibrio, una fila de botargas sacudiéndose sin control y un despliegue de luces navideñas inusitado. 
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
Los afortunados, aquéllos que llegaron a la cita con la torcida percepción de Hofmann en la mente, listos para protagonizar el viaje lisérgico simulado más multitudinario del que se tenga memoria, no alojan dudas: en la pantalla que hay tras los de Oklahoma, donde un iris pixeleado se dilata, pronto aparecerán los párpados de cada uno de los ocupantes de los asientos. Entonces, una lágrima andará en bicicleta sobre sus mejillas, pedaleando por las arrugas que genera una sonrisa, tal como hizo don Albert en Suiza alguna vez. La travesía llegará a su fin cuando todos aplaudan la osadía de aquellas gotas saladas, empujados por las aplastantes rimas de “Do You Realize??”.

Lejos de la sobriedad 
En la prolija y desafiante historia discográfica de The Flaming Lips jamás ha habido sitio para el cliché ni la sobriedad; para el grupo liderado por Wayne Coyne el exceso es una forma de la genialidad y álbumes como Cloud Taste Metallic (1995), The Soft Bulletin (1999) y Yoshimi Battles the Pink Robots (2002), todos acompañados de un arte gráfico excepcional, lo certifican. Aunque su ejercicio creativo más osado sin duda es Zaireeka (1997): cuatro redondos que deben ser reproducidos al mismo tiempo con tal de que su contenido sea escuchado tal y como sus creadores lo imaginaron. 
Sin embargo, más allá de la confección de discos donde la psicodelia se erige como eje temático y la exploración sonora se asoma como combustible, la banda de Oklahoma se ha atrevido a hacer relecturas de obras de calibre mítico en la historia del pop, como Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (The Beatles, 1967) y The Dark Side of the Moon (Pink Floyd, 1973); versiones bastardas de un temario aparentemente intocable que Coyne y los suyos manosearon sin empacho, quién sabe si como mero capricho o con el claro ánimo de generar animadversión. (A.G.C.)

Programa
The Abandoned Hospital Ship / Fight Test / She Don’t Use Jelly / The Yeah Yeah Yeah Song (With All Your Power) / Psychiatric Explorations of the Fetus With Needles / Yoshimi Battles the Pink Robots, Pt. 1 / Feeling Yourself Disintegrate / Vein of Stars / Butterfly, How Long It Takes to Die? / The W.A.N.D. / A Spoonful Weighs a Ton / Do You Realize??

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