domingo, 7 de junio de 2015

Moderatto: De Jimmy Page a Lupe Esparza



Gira Malditos pecadores / 7 de junio, 2015 / Función única / 2:10 hrs. de duración / 
Promotor: Bunker Producciones, S.A de C.V.

Alejandro González Castillo
Los boletos tienen claramente impreso que el espectáculo arranca a las seis de la tarde; sin embargo, la asistencia ha decidido protagonizar un desfile en las puertas del Auditorio Nacional mucho antes de que los amplificadores del escenario se activen. Miles de fans con los párpados ensombrecidos asolean su lengua e improvisan cornamentas alzando meñiques e índices; se trata de los miembros honorarios de la Moderatto Army, “los malditos pecadores”, como son llamados por su comandante.
Ya dentro del foro, cuando llega la hora acordada, es posible notar que la suntuosidad ha rebasado las mejillas del público para instalarse bajo los reflectores. Justo en el centro del escenario, resguardada por un muro de bocinas, una batería violeta de proporciones colosales es escoltada por dos motocicletas ansiosas por recorrer las curvas de un par de chicas que, bien cerca de sus motores, practica pole dance con tacones de punta asesina. Se trata de la escenografía del polvoriento pueblo donde habita un ser de cinco cabezas y musculatura aparatosa, que de pronto se desmiembra para que cada pieza tome su sitio: el responsable de las baquetas es apodado El maestro del desastre, los que portan sombreros son Mick y Roy, mientras que los dueños de las tupidas barbas llevan por nombre Xavi y Bryan. “Bienvenidos pecadores, les prometemos que ésta será la mejor noche de su vida”, comenta el último para luego preguntar “¿quién de todos ustedes salta más alto?”. 
El arsenal de guitarras que el combo trae consigo aloja instrumentos que poseen forma de flecha y ametralladora, incluso algunos de ellos escupen chispas cada vez que son rasgados. Por su parte, los tambores reposan sobre una plataforma que se eleva hacia el cielo propulsada cual cohete. Se trata de una parafernalia que hace juego con la vestimenta de los ejecutantes, quienes entre cuero y botas tiñen sus uñas de negro, se cuelgan espuelas de los hombros e injertan plumas en la cabellera. Una fachada lo suficientemente áspera como para cubrir lo que bajo ella habita: un puñado de sujetos que se emociona hasta la médula escuchando heavy metal, pero también evocando lo más romántico de los temarios de Daniela Romo, Alejandro Fernández, Timbiriche, Bronco y Marco Antonio Solís, entre otros más. Y es que, después de todo, ¿por qué no habrían de encontrarse El Buki y Jimmy Page, o Lupe Esparza y Ozzy Osbourne? 
“Qué emoción estar tocando por novena vez en el Auditorio Nacional, es increíble contar con fanáticos como ustedes, en quienes pienso cuando me preguntan si creo en el amor”. El discurso del dueño del micrófono tiene una dirección clarísima, ablandar el pecho de sus escuchas para rematarlos con un certero disparo antes de interpretar “De mí enamórate”: “¿Saben qué? Mis favoritos son los que ocupan los asientos de hasta arriba porque ahí me senté cuando vine por primera a este lugar; entonces soñaba con algún día estar donde ahora me encuentro, gracias a todos ustedes, ¿cómo no voy  creer en el amor?”. Así, con el fervor declarado, sólo resta que el cantante dé un paseo por las butacas, choque las manos de todos los que se le acerquen y finalmente elija a un músico emergente para obsequiarle una flamante, y flameante, guitarra.
El final no podría ser más apoteósico, entre vigorosas lenguas de fuego surcando el aire y explosiones ensordecedoras, el quinteto se toma de las manos agradecido ante la ovación. Entonces, tras el maquillaje, es posible ver el rostro verdadero de esos actores. Pocos asistentes escogen la verdad; la mayoría prefiere sostener el mito vivo, la fantasía de que un grupo de músicos exiliado de las páginas de El Libro Vaquero en verdad existe. Lo cierto es que, más allá de las máscaras, Marcelo Lara, Cha!, Iñaki Vázquez, Ibrahim Corona y Jay de la Cueva están a punto de andar hacia los camerinos para transformarse en lo que básicamente son: fans irrestrictos del viejo y auténtico rock & roll. 

La resurrección del pecado 
Moderatto debutó discográficamente en 2001 con Resurrexión, un álbum donde el grupo se apropia de éxitos calados por personajes como Arjona, Yuri y José Luis Rodríguez El Puma. La posibilidad de que el pop y el metal convivieran sin prejuicios consiguió que el grupo unificara a escuchas que antes parecían distantes. 
Luego de incluir un tema de autoría propia en Detector de metal (2004), editar un disco de perfil navideño (Nos vemos en el invierno, 2005) y uno registrado en vivo en el Auditorio Nacional (En directo. ¡Ponte loco!, 2006), el quinteto decidió presentar un plato integrado exclusivamente por composiciones inéditas: ¡Grrrr! (2006).
Moderatto Army fue lanzado al mercado en 2007 para retratar de nueva cuenta el éxito del combo en el foro de Reforma, éste fue seguido por Queremos rock (2008), donde Bryan Amadeus y los suyos regresaron a la fórmula de mezclar covers con temas originales. Tras producir una decena de canciones escritas por la propia banda (Carisma, 2012), Malditos pecadores (2014) tomó su lugar en las tiendas de discos; su principal atributo, contener temas pertenecientes al llamado género regional mexicano. (A.G.C.)

Programa
Autos, moda y rock & roll / Ando bien pedo / Que no quede huella / Como quien pierde una estrella / Sentimettal / Si mi delito es rockear / De mí enamórate / Mil demonios / Te hubieras ido antes / Si no te hubieras ido / Zodiaco / Márchate ya / Amor prohibido / Ya lo veía venir / Quemándome de amor / Muriendo lento / La llamada de mi ex / No podrás / Gracias.

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