lunes, 22 de junio de 2015

Backstreet Boys: Señoritas, vuélvanse locas

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


Del 22 al 25 de junio, 2015 / Cuatro funciones / 2:00 hrs. de duración / 
Promotor: OCESA Promotora S.A. de C.V.

David Cortés
Quien esto escribe vio a los Backstreet Boys en su primera visita a este país. Digamos que en ese entonces fue arrastrado por el ímpetu de una fémina y… ¡Oh!, las cosas no han cambiado demasiado pues un río de mujeres, de todas las edades —aunque predominan las adolescentes—, arriban con rapidez, parsimonia o lentitud, según sea su personalidad, al Auditorio Nacional, recinto que por cuarta vez recibe a los nativos de Florida (visitaron el sitio en 2008, 2009 y 2011).

Así que, ¿cuál es la novedad? Apenas hace unos minutos me he preguntado eso y un grupo de chicas, a quienes se me ha ocurrido cuestionar por qué regresan al show de la agrupación si ya lo han visto antes, me responden con una mirada de asombro, cual si estuviera loco y se alejan con estrepitosas carcajadas.

Claro. Es la interrogante más tonta que puedes hacerle a cualquier seguidor de un grupo musical sin importar el género, porque si están aquí, y ya es una multitud la reunida, sencillamente es porque estos cinco tienen algo capaz de seducir —y debe ser algo muy bueno, me digo— a tal cantidad de damas.
Tal vez mis ojos estaban preparados para ver tanta belleza, pero no puedo decir lo mismo de mis oídos, los cuales se colapsan en cuanto A.J. McLean, Howie Dorough, Brian Littrell, Nick Carter y Kevin Richardson aparecen sobre el escenario. Increíblemente, a pesar del paso de los años, se mantienen en forma, con la misma vitalidad de hace más de dos décadas. 
Hoy el mantra es “besos, besos, muchos besos” y éste comienza desde que Littrell toma el micrófono para presentar a cada uno de sus compañeros: A.J. McLean, “el chico de los tatuajes”; Howie Dorough, quien habrá de realizar un erótico meneo de su trasero a ritmo de flamenco; Kevin Richardson, que sólo acierta a mandar más besos; y Nick Carter, quien hace gala de una enorme sonrisa y una dentadura perfecta.
Es una noche sencilla, en donde todo transcurre de acuerdo a las reglas básicas que el mismo Littrell explica: “Número uno: señoritas, vuélvanse locas. Dos: Griten tanto como puedan. Tres: Actúen como si tuvieran quince años”. Si en el lugar hubiera un artefacto para medir los decibeles, seguramente se rompería ante la gritería con la cual es recibido el reglamento de los Backstreet Boys.
A partir de ese momento, las demostraciones de entusiasmo serán todavía más elocuentes y ruidosas, nunca habrá un instante de pausa, ni siquiera en los temas lentos. Es una sesión que se vive de pie y en donde hay algunas sorpresas: una canción nueva, un set acústico —en realidad es como si fuera un medley porque cantan muchas canciones, pero ninguna de ellas completa y tampoco las ligan—, en donde ellos mismos tocan las guitarras y las percusiones, gesto que es resaltado por Carter cuando dice: “Podemos cantar, bailar y ahora tocar instrumentos. ¿Les gusta lo que ven?” La respuesta es un contundente alarido.
No importa si alguna coreografía es la misma de hace un par de años, tampoco si no hay grupo que los respalde en el fondo y los cinco se contenten con pistas como soporte, porque todo lo suplen con movimientos que tal vez ya no son tan vertiginosos como antes, pero sí se realizan con gracia y mucho entusiasmo. Además, el quinteto vocal funciona como una perfecta democracia. Seguramente sus admiradoras prefieren a uno sobre otro, pero el protagonismo en el escenario es compartido; la batuta, el liderazgo, se distribuye para contar una historia, hablar de que hoy se han reunido las ladies más hermosas de la casa, contar una anécdota, o dar la intro de una composición en español para beneplácito de las asistentes.
 
Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional
Si la energía emanada hoy, tanto del grupo cuanto de sus seguidores, pudiera almacenarse, se podría iluminar alguna zona de la Ciudad de México. Abundan las sonrisas, el baile, los brincos, las carreras, el canto y, por supuesto, los alaridos, porque hoy las chicas sólo quieren divertirse. Pero nada parece dejarlas satisfechas  —pocos son los varones que por su propio pie han venido esta noche—, pues no escatiman cariño y adoración para los estadounidenses que en algún momento retribuyen a ese afecto con una sentida frase: “Tú eres mi corazón. The Backstreet Boys están absolutamente enamorados de Muuu”.

Pioneros del éxito
Las boys bands o bandas de adolescentes no son una invención reciente como pudiera pensarse, dada la proliferación de las mismas que actualmente se encuentra en el mercado. En América Latina tenemos como ejemplo a Menudo, Los Chamos y Timbiriche. Sin embargo, probablemente una de las más exitosas y longevas sea la de Backstreet Boys, quinteto que cumple veintidós años y que ahora presenta su alineación original, luego de una breve defección de uno de sus integrantes.
En su trayectoria han vendido más de ciento treinta millones de discos y celebraron su vigésimo aniversario con la aparición del documental Backstreet Boys: Show ’Em What You Are Made Of. Además de su permanencia en el circuito, debe dársele crédito por ser una influencia en generaciones posteriores. Agrupaciones como Jonas Brothers, One Direction, CD 9 y The Wanted, las cuales ahora tienen la supremacía en la venta de discos y otros afiches, tienen en los nativos de Florida un faro guía y un ejemplo a seguir. (D.C.)

Programa
The Call / Don’t Want You Back / Incomplete / Permanent Stain / All I Have to Give / As Long As You Love Me / Show ‘Em What You’re Made Of / Breathe / I’ll Never Break Your Heart / We’ve Got It Going On / The One / Love Somebody / Shape Of My Heart / In a World Like This / I Want It that Way / Everybody (Backstreet’s Back) / Larger Than Life.



3 comentarios:

Angelica Lopez dijo...

Gracias por el análisis!

Jane Carter dijo...

Sin duda la mejor visita y los mejores conciertos, los amoooooooo.
Keep the backstreet pride alive :-*

Anónimo dijo...

Realmente quien dijo que nos sintiéramos de 15 fue Cárter, pero muy buena la reseña y si a mi preguntan por que fui? La respuesta es por su es mi grupo fav desde hace 15 años y los primeros que conciertos a los que fui estaban los 5 los (2001-2004) regresaron con gira unbreakable y this is us siendo 4, para mi lo mas emocionante fue volver a ver a los cinco en el mejor concierto de mi vida lo disfrute al máximo!!! KTBPA!!! ��

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