martes, 28 de abril de 2015

El lago de los cisnes: Fantasía a profundidad

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional


Moscow Ballet Theatre Talarium et Lux. El lago de los cisnes. La experiencia en 3D / 28 de abril, 2015 / 
Función única / 2:15 hrs. de duración / Promotor: RPFR, S. de R.L. de C.V.

Gustavo Emilio Rosales
En ocasiones como ésta, cuando los cuerpos de virtuosos bailarines se transforman ante nuestros ojos en formas sorprendentes, el silencio del público es elocuente: habla de asombro y expectación.
Por eso, el atento mutismo que se puede casi palpar en el recinto indica que incluso los conocedores de la trama de El lago de los cisnes esperarían sorprenderse debido a una manifestación impactante y no esperada.

Lo inesperado, en efecto, sucede. Repentinamente, el malvado Barón Von Rothbart irrumpe en escena, impulsado por un salto de gran fuerza que le permite extender ambas piernas en el aire; en tanto que, simultáneamente, en el centro del escenario comienza a brotar una masa de fuego que crece amenazadora, hasta convertirse en la imagen de una enorme ave negra de rapiña.
Numerosos suspiros son audibles después de esta terrífica aparición. El peligro oscuro ha desaparecido y la noche estrellada, envuelta en los destellos de una luna llena y una legión de luciérnagas que danza sobre un lago apacible, vuelve a ser testigo de la búsqueda amorosa del Príncipe Sigfrido, obsesionado por encontrar a Odette —la princesa convertida en Reina de los cisnes debido a las artes mágicas del Barón Von Rothbart—, para entregarle su amor y así liberarla del hechizo que padece.
Presenciar un espectáculo con este grado de estimulación visual podría resultar adictivo, pues numerosos aspectos de la representación resultan seductores y ponen énfasis en los adecuados procedimientos con los que el Moscow Ballet Theatre Talarium et Lux ha fusionado el discurso coreográfico y un sistema de proyecciones en 3D (técnica digital que provoca que las imágenes virtuales adquieran profundidad y volumen en la percepción del espectador), que sustituye a los tradicionales mecanismos escenográficos.
Así, la pieza del repertorio tradicional de ballet que comenzó a cobrar fama desde sus orígenes, a finales del siglo XIX, gracias a la carismática composición para ella creada por Piotr Ilich Tchaikovski, adquiere renovados bríos bajo la dirección de Mikhail Leonidovich Lavrovsky, quien cuida que el matrimonio entre recursos tecnológicos y estéticos se verifique con fluidez y coherencia. Al lograr su propósito principal, el guía de esta agrupación de experimentados bailarines rusos —algunos miembros de legendarias compañías de danza—, suscita que este conocido cuento de hadas se convierta en una especie de cine viviente.
El efecto 3D de este montaje consiste en una serie de proyecciones especiales hacia el fondo y los costados del escenario, por medio de las cuales se generan las ambientaciones correspondientes a la historia, las cuales son básicamente tres: el interior del castillo del Príncipe Sigfrido; el exterior del mismo, contemplado desde un lago donde los cisnes tienen su hábitat; y el imperio sepulcral del Barón Von Rothbart.
Diversos elementos de las ambientaciones —como las hojas del bosque, los insectos, el fuego de las antorchas en el interior del castillo, y los cisnes que sobrevuelan el bosque encantado— adquieren movimiento, con dinámicas y luz propias; lo que provoca que las evoluciones de los bailarines brinden la impresión de llevarse a cabo en paisajes reales.
Esta ilusión, sin embargo, no resta mérito al trabajo interpretativo de los bailarines, en el que destacan una elegante exactitud en la ejecución de complicados movimientos y una atinada musicalidad; ambos, signos representativos de la exigente tradición rusa de ballet.
La cereza de este pastel coreográfico se encuentra en la magnífica interpretación de dos importantes figuras del afamado Ballet Bolshói: Anna Nikulina y Alexander Volchkov. Ella, desde una fuerza especial en brazos y piernas, crea una Odette valiente y firme; él, por su parte, interpreta a un Sigfrido un poco más maduro de lo convencional, que sabe reflejar la urgencia de su pasión, desconcertada por el hechizo que padece su amada.
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
El prólogo y los dos actos de la historia coreográfica transcurren velozmente en el ánimo. Es posible que el público se quede con la impresión de haber sido transportado a una era en la que el amor y la magia se mezclaban con frecuencia. Lo que sí es seguro es que hemos traspasado el umbral de nuevas formas de apreciar el ballet.

Un vuelo prolongado
A diferencia de muchas otras obras del repertorio mundial de la danza clásica, El lago de los cisnes ha gozado de un prestigio constante desde su estreno, ocurrido en 1877, en el Teatro Bolshói, de Moscú.
La música para él creada, en la cumbre de su madurez artística, por Piotr Ilich Tchaikovski, fue considerada a tal punto genial que, casi veinte años después de su estreno, el Teatro Mariinski de San Petersburgo decidió cambiar la coreografía original de Julius Reisinger por una versión que se acercara aún más al sobresaliente discurso musical. Fue así como Marius Petipa y Lev Ivanov, los coreógrafos con mayor prestigio en su época, crearon la versión que ha tenido, hasta la fecha, mayor número de representaciones.
Cabe mencionar que Petipa —un bailarín francés que triunfó como Gran Maestro de Ballet en la corte imperial rusa—, gustaba de formar bailarinas que afrontaran grandes retos. Una de sus principales discípulas e intérpretes, Pierina Legnani, cumplió uno de los desafíos históricos del coreógrafo: realizar treintaidós fouettés en giro (una suerte que consiste en girar sobre un solo pie y, en cierto momento, extender la pierna en un ángulo de noventa grados). La realización de este prodigio entusiasmó tanto a Petipa que hizo de él el sello distintivo del personaje Odile, el cisne negro.
Por cierto, la bailarina Nebesnaya Elizaveta, quien alterna los papeles de Odile y Odette con Yulia Nepomnyashchaya, ha comentado que, además de los retos acostumbrados que esta escenificación plantea, la compañía ha tenido que cursar una capacitación especial, para aprender las mejores maneras de interactuar con las proyecciones 3D. (G.E.R.)





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.