sábado, 28 de marzo de 2015

Gilberto Gless: El encanto de la clonación


Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

El imitador de América / 28 de marzo, 2015 / Función única / 3:50 hrs. de duración / 
Promotor: Artistas Triada S.A. de C.V.

Fernando Figueroa
Esta noche en el Lunario hay dos tipos de público: aquél que ya ha visto a Gilberto Gless en vivo y el que lo disfruta por vez primera. En ambos casos, la reacción es la misma: asombro y estupor ante el talento y la entrega que muestra el chihuahuense durante casi cuatro horas.

Aparte de los aplausos y los “¡bravo!”, que no cesan durante la velada, también se escuchan varias frases de admiración entre las mesas: “¡Qué bárbaro!”, “¡No es posible!”, “¡No lo puedo creer!”, “¡Te amo!”. También hay muchas peticiones, que son complacidas con brevedad porque el artista trae un show muy bien armado que requiere de cierta continuidad. Eso no significa que la improvisación esté excluida, ni mucho menos, pues una de las virtudes del parralense es la agilidad mental, así que es una constante que responda de bote pronto y con ingenio cuando alguien le hace un comentario en voz alta.

Para presentar un show tan completo como el de Gless, se requiere de una versatilidad poco común. Hacen falta dotes para el canto, la actuación, vis cómica y una gran facilidad para contar anécdotas graciosas. Además, el buen imitador es alguien que sabe observar al otro, que le analiza y le extrae comportamientos y actitudes, para luego plasmarlos de una manera exagerada que provoca risa.
En varios momentos, Gilberto Gless logra picos de éxtasis similares a los que consiguen los artistas a quienes imita, y por esa razón la gente sale de sus espectáculos con la sensación de que recibió más de lo que pagó.
El abanico de cantantes a quienes emula es muy amplio, al igual que la forma de presentarlos. Por ejemplo, con Espinoza Paz, Vicente Fernández, Luis Miguel o Diego Torres se caracteriza con pelucas y otros aditamentos que transforman su rostro; en otros casos los lentes oscuros sirven para hacer más creíble al personaje (Arjona, Emmanuel). A Joan Manuel Serrat y Alberto Cortés los personifica con mayor sobriedad, aunque con la misma eficacia.
Irreverente por naturaleza, Gless sabe reírse de todo y de todos, incluso de sí mismo; eso le da mayor octanaje a un potente y corrosivo sentido del humor que sirve para olvidar lo que sucede en la calle. 
Por supuesto que la imitación de las voces consigue diferentes calificaciones entre los escuchas, y Gless lo sabe, pues en un momento dice: “De seguro estarán diciendo que ésta me sale más o menos, ésta otra bien, que ésta de acá… de la fregada”. Por las reacciones del público, puede decirse que El imitador de América siempre anda entre el nueve y el diez. Con los ojos abiertos puede verse la gracia que él despliega sobre el escenario, pero si se cierran uno casi escucha realmente a Luis Miguel, Vicente Fernández o Juan Gabriel.
 
Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Gless, sus músicos y los espectadores cruzan la barrera de la medianoche sin muestras de fatiga. Juanga cierra el espectáculo de manera apoteósica y después se convierte en Gilberto, el tipo paciente y generoso que da autógrafos y se toma fotos con todos los que se acercan a abrazarlo y besarlo. Con seguridad, todos ellos saldrán a poner en práctica la publicidad boca a boca: “No dejes de verlo”.

Programa
Popurrí José José / Popurrí Marc Anthony / Con Luis Lozano: Color esperanza (Diego Torres) / Popurrí Arjona / Con Caro García: Fuiste tú / Cuando un amigo se va (Alberto Cortés) / Penélope (Joan Manuel Serrat) / Popurrí Roberto Carlos / Popurrí Emmanuel / Popurrí Luis Miguel / Popurrí grupero (Grupo Pesado – Paquita la del Barrio – Tigres del Norte) / Popurrí El Buki / Popurrí Joan Sebastian / Popurrí Espinoza Paz / Popurrí Vicente Fernández / Popurrí Juan Gabriel.






Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.