martes, 27 de enero de 2015

Bradbury: En las retinas de Joselo y Bef



Tercera de forros. El hombre ilustrado. Diálogo a partir de la obra de Ray Bradbury. Joselo Rangel y Bernardo Fernández (Bef); Julia Palacios (moderadora). Salón Blanco / 27 de enero, 2015 / 
1:35 hrs. de duración / Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional.

David Cortés
Bernardo Fernández (Bef) y Joselo Rangel son amigos desde hace muchos años, así que un encuentro entre ellos no tiene nada de inusual, salvo que hoy el pretexto es El hombre ilustrado, libro de cuentos de Ray Bradbury, mismo que se convierte en motivo para hablar de la obra del estadounidense y de su influencia en la cultura popular; modera Julia Palacios.


Esta cuarta sesión del ciclo Tercera de forros es un constante ir y venir en donde igual se habla de hábitos de los creadores, conocimientos, lecturas favoritas y vida cotidiana. Uno, escritor de canciones; el otro, “comiquero destacadísimo”, ponen en común sus filias y mencionan que el autor de Farenheit 451 es como el tío grande y aburrido que da flojera, pero que al crecer uno, se percata de lo importante que fue en la vida.

Ambos coinciden en que la obra del autor de ciencia ficción les produce melancolía, “una con la que nunca supe cómo lidiar”, en palabras de Joselo, mientras que para Bef ese sentimiento “probablemente tiene su origen en que él fue un migrante”.
Conforme transcurre la charla, los hilos que unen el pasado de Bradbury con las generaciones recientes se hacen más patentes. No solo porque el título del primer libro del integrante de Café Tacvba es Crócknicas marcianas o porque Bef tiene un texto en donde una de las ciudades se llama Bradburia, sino también porque la impronta del creador de cuentos como “Vendrán lluvias suaves” ha quedado asentada en el celuloide —El hombre ilustrado se llevó al cine en 1969 (Jack Smight)— y en la música —Samuel Otten hizo una adaptación sonora del mismo en 2008—; también por el hecho de que grupos como Austin TV o los húngaros de Solaris han tomado a Bradbury como inspiración. Porque, comenta Fernández, “él siempre ve el mundo como un niño de ocho años en los años veinte, las cosas le siguen asombrando”.
Para Bef, cuya más reciente publicación es la novela gráfica Uncle Bill. (“mi carta de amor a William Burroughs”), Bradbury es un pionero al tender un puente entre la literatura y el cómic “años antes de que las tiras cómicas fueran consideradas un medio de comunicación legítimo”.
Él, dice Rangel, a manera de colofón, “es de los pocos escritores que logró que sus textos fueran respetados por la gente cuando la ciencia ficción era considerada como un arte menor, porque esos lectores entendieron que lo que estaba haciendo era literatura con mayúscula”.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.