jueves, 13 de noviembre de 2014

Victor Wooten Band: Las buenas noticias


13 y 14 de noviembre, 2014 / Dos funciones / 2:20 hrs. de duración / 
Promotor: Fideicomiso para el Uso y Aprovechamiento del Auditorio Nacional

Jorge R. Soto
Se cumple el décimo aniversario del Lunario del Auditorio Nacional, y ¡qué manera de celebrarlo! Esta noche se presenta Victor Wooten Band, un trío de experimentados músicos que ofrecen un deslumbrante espectáculo sonoro ante una multitud integrada, en su mayoría, por gente madura, aunque también acude un buen número de jóvenes.

Victor Wooten, bajista galardonado por entidades musicales y revistas especializadas de varias partes del mundo, reconocido por su trabajo en el grupo Béla Fleck and The Flecktones, pero sobre todo por su breve y estupenda discografía solista, es acompañado esta noche por el baterista J.D. Blair, quien recientemente terminó una temporada en Las Vegas con Shania Twain, y el guitarrista Regi Wooten, “mi hermano mayor”, dice el líder en español.

Aunque la Victor Wooten Band está acreditada como una agrupación de jazz, estos artistas rompen las ataduras de esa etiqueta para pisar con fuerza el funk, el rhythm & blues, el rock e incluso, por momentos, la música concreta, el boogie y algunos arpegios que están muy cerca de la música de concierto.
Victor es amable y en varias ocasiones se dirige al público: “Es un honor para nosotros poder regresar a la ciudad de México en los diez años del Lunario. Estoy feliz de estar aquí esta noche. No hemos tocado como trío desde los noventa, lo que es muy divertido para nosotros. Es por ello que cuando tocamos no sabemos qué pueda pasar”.
Regi inicia con unos acordes reiterativos que son secundados por el bajo y la batería. El ritmo se acelera, se paladea un sabor latino. Blair toma las baquetas, coloca una en su boca de manera horizontal y con la otra empieza a golpearla para tocar “Tequila”. La melodía se convierte en jazz experimental, donde los tres músicos van aparentemente separados pero confluyen en unos acordes que recuerdan al estadounidense Frank Zappa, por su capacidad de improvisación y mezcla de géneros, mientras se preguntan entre sí “What did he said?”, título de la pieza.
Posteriormente ocurre algo insólito: en una larga composición, los tres inician tocando sus instrumentos, pero al transcurrir la descarga se alternan en guitarra, batería y bajo, sin que se aprecie alguna falla o desequilibrio en la ejecución.
“Aprendí a tocar el bajo a los dos años”, recuerda Wooten. “Mi maestro tenía diez y él le enseñó a tocar el teclado a mi hermano, que tenía cinco. Ése era Regi. Voy a dejar que toque a ver qué pasa. Si hay algo que no les guste, se lo dicen”.
Regi Wooten inicia un solo delicado que se va convirtiendo en una balada que estalla con el grito “¡I wanna be free!” Esta intervención navega por las aguas del funky puro y duro, del pop de los Jackson Five (“I Want You Back”), del soul de James Brown [Get Up (I Feel Like Being a) Sex Machine] y, en el momento climático, los dos hermanos en el centro del escenario bailan y sonríen, divirtiéndose de lo lindo.
Victor Wooten habla de nuevo: “Nos sentimos muy afortunados porque podemos viajar por el mundo y tocar música, que es lo que amamos. Por gente como ustedes podemos hacerlo. Es por ello que deseamos agradecerles por permitirnos estar en su país, en una de las ciudades más maravillosas del mundo”. Y continúa: “Al visitar varios países, vemos las noticias y no son tan buenas, pero lo que veo en la realidad es mejor que lo que pasa en los noticieros. Tal vez deberíamos hacer que los políticos toquen música”.
J.D. Blair y Regi Wooten abandonan el escenario para que Victor despliegue un solo de bajo majestuoso, en donde la delicadeza de los sonidos que arranca del instrumento ocuparían un peldaño en algún lugar de la llamada música clásica, entre el período barroco, Joaquín Rodrigo y Leo Brower. Toca la melodía y el acompañamiento, para después estallar en un jazz emparentado por momentos con el bossa nova, para desembocar en el pop de los Beatles (“Norwegian Wood”).
Los prodigiosos dedos de Wooten recorren todo su instrumento. A veces se juntan en el cuello del bajo, otras en la parte superior de la caja. Jala las cuerdas, las golpea, las toca como una guitarra y arranca de ellas sonidos asombrosos que no debiera emitir un bajo. Pero lo logra sin aspavientos, ni rictus, tan comunes hoy en día. Pasa de un género a otro sin pausa y sin aparente esfuerzo. Puede ser delicado, vertiginoso o rudo. Termina con “Amazing Grace”. Satisfecho, sonríe mientras observa al público delirar de pie, agradeciendo el milagro de su ejecución.
Tal vez Victor Wooten sea el bajista vivo más importante del mundo.

Programa
Ari’s Eyes / I Want You Back / Tequila / Get Up (I Feel Like Being a) Sex Machine / Kashmir / My Life / What Did He Said? / Kiss / Shake Your Money Maker / Singing My Song / Victor Wooten solo / Norwegian Wood / Amazing Grace. 

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