martes, 18 de noviembre de 2014

David Garrett: De Mozart a Metallica


18 y 19 de noviembre, 2014 / Dos funciones / 2:05 hrs. de duración / 
Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V.

Jorge R. Soto
David Garrett ha sido llamado ex niño prodigio, ya que toca su instrumento desde los cuatro años; El Beckham del violín, por su apariencia, que le fue útil en el modelaje. También El Kurt Cobain de la música clásica, por el cabello largo, barba y vestimenta informal. No importa cómo lo definan, lo cierto es que su aspecto es sólo un activo extra al virtuosismo artístico.

Al llamado de Garrett acuden mayoritariamente mujeres de todas las edades, que se desgañitan como lo harían con un ídolo del pop. Él está acompañado por un quinteto (batería, bajo, dos guitarras eléctricas y teclados), que posee la solvencia necesaria para llevar a cabo una fusión de lo que el líder aprendió en el Lübeck Conservatoire (Alemania) y en la Juilliard School de Nueva York, donde se familiarizó con las sonoridades del rock y el pop.

Heredero de la imagen relajada del violinista británico Nigel Kennedy y de la combinación de los estilos clásico y popular de Vanessa Mae y Bond (cuarteto femenino británico-australiano), Garrett se presenta con turbante en la cabeza, saco azul, pantalones de mezclilla a la cadera y botas negras sin agujetas. Un atuendo más propio del movimiento grunge que de un violinista de alta escuela.
Para dejar en claro el rumbo que tomará el concierto, el espectáculo inicia con un popurrí que incluye temas de Michael Jackson, Nirvana y Aerosmith. El músico europeo se dirige en varias ocasiones al público: “¿alguien recuerda mi disco Viva la vida?”, pregunta a una audiencia vociferante. “Estuve buscando una canción con la que pudiera hacer loop y crear mi propia orquesta, y la encontré en ‘Born in the USA’, de Bruce Springsteen”. 
Acto seguido toca un acorde corto, reiterativo, que se graba automáticamente para ser reproducido mientras ejecuta otros, que se incorporan a la misma melodía creando la sensación de que se escucha un ensamble de violines, hasta que se le une toda la banda para entregar un sonido enorme y poderoso.
“Siempre tuve el sueño de grabar algo de Andrea Bocelli y el año pasado fue posible. Andrea no pudo venir hoy pero tenemos grabada su voz para cantar ‘Ma Dove Sei’”, dice Garrett, al tiempo que se escucha al tenor italiano acompañado por el sexteto.
Garrett es el violinista más rápido del mundo, certificado tres veces por la organización Guinness World Records; en varios momentos de la presentación evidencia esta habilidad digital (“Tico Tico”, “Requiem de Verdi”, “5a Sinfonía de Beethoven”). Conoce el instrumento como la palma de su mano y lo toca como un charango, lo recorre con los dedos y lo ataca con el arco con tal energía que se le rompen algunas de las crines, sin que esto sea obstáculo para seguir adelante.
“¿A alguien le gusta la música clásica?”, pregunta; ante el rugido afirmativo de la multitud, añade: “La música clásica es mi hogar, por eso me encanta tocar este tema del Requiem de Mozart”. Entonces inicia “Lacrimosa”. El violín respeta la partitura original, aunque la banda actualiza la melodía, merced al ritmo y a los instrumentos eléctricos, para traerla al siglo XXI, metamorfoseándola en algo parecido a “Kashmir”, de Led Zeppelin o al rock de Metallica.
Garrett ofrece música para todos los gustos: repentinamente toca una canción de ABBA, lo mismo que “O Fortuna” de Carl Orff; una balada coescrita por él y su tecladista llamada “Melancholia” o “We Will Rock You”, de Queen, “La bamba” o “Master of Puppets” que por su fuerza recuerda la versión del cuarteto finlandés Apocalyptica.
“La siguiente canción se la quiero dedicar a alguien del público”, comenta, al tiempo que una persona de su equipo selecciona a una joven que sube al escenario para recibir no sólo la interpretación de “Your Song”, de Elton John, sino también un beso y un abrazo que llena de envidia a muchas mujeres que gritan todo tipo de piropos.
“Me gusta tocar canciones de cualquier género, siempre y cuando sean buenas”, afirma el músico como preámbulo a la ejecución de “Wrecking Ball”, de Miley Cyrus.
Al finalizar la sesión es obvio que no sólo el carisma e imagen de Garrett son los responsables de su poder de convocatoria; la capacidad interpretativa y calidad musical están fuera de cualquier duda.

Devoción por la música
Nativo de Aachen, Alemania, hijo de un abogado y de una prima ballerina, David Christian Bongartz —nombre verdadero de Garrett— ingresó al conservatorio a los siete años y se empeñó en convertirse en uno de los mejores ejecutantes del pequeño instrumento de cuatro cuerdas. A los diez realizó su primera aparición con la Orquesta Hamburg Philharmonics; a los trece consiguió un contrato con el sello Deutsche Grammophon Gesellschaft y a los diecisiete permaneció un semestre en el Royal College of Music de Londres.
A los diecinueve años decidió dejar todo y mudarse a Nueva York. Ser alumno del gran violinista Itzhak Perlmann abrió la ejecución del joven alemán a nuevas facetas que lo llevaron a ganar la Competencia de Composición de Julliard en 2003.
Eric Ewazen, maestro de Garrett, dijo de él: “Como violinista, su forma de tocar es espectacular, sincera y expresiva; deslumbró incluso cuando era estudiante. Todos aquellos que tuvimos el placer de enseñarle reconocimos sus dotes extraordinarias y su talento”.
A lo largo de su carrera, Garrett ha seguido al pie de la letra esta máxima creada por él mismo: “Tienes que ser un violinista de clase mundial para grabar un buen CD crossover”. (J.R.S.)

Programa
DG Medley / Baila Me / Born in the USA / Ma Dove Sei / Tico Tico / Babooshka / Lacrimosa / Fuel / I Have a Dream / O Fortuna / Living in a Prayer / We Will Rock You / Melancholia / We Are the Champions / Dude Looks Like a Lady / 5a de Beethoven / Your Song / Verdi Requiem / La bamba / Wrecking Ball / Viva la vida / Master of Puppets / Always in My Mind.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.