jueves, 16 de octubre de 2014

Río Roma: Asuntos del corazón

Foto: Toni François /  Colección Auditorio Nacional

16 de octubre, 2014 / Función única / 2: 40 hrs. de duración/
 Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V.

David Cortés
Vuelan pelotas azules y blancas por el aire y Zaira se estira cuan larga es para atrapar una; luego de un par de intentos, consigue hacerlo no sin antes un ligero forcejeo con otras chicas y la abraza con cuidado como si fuera un gran muñeco de peluche.

En el escenario, los hermanos Ortega, José Luis y Raúl, mejor conocidos como Río Roma, juegan a buscar a la chica romántica de la noche entre los espectadores. Miran a los balcones, señalan lo más alto del lugar y cada uno de sus movimientos es replicado con alaridos. La dupla, que lo mismo ha escrito canciones para Camila, Alejandro Fernández, Luis Fonsi, Ha*Ash y K-Paz de la Sierra, entre otros, se ve sobresaltada por una joven que sale detrás de bambalinas. Dice llamarse Natalia, tiene diecisiete años y además de una foto con sus ídolos, recibe un collar de oro con la fecha grabada que Raúl le prende al cuello.

En el balcón, Zaira aprieta cariñosamente su pelota y es incapaz de contener las lágrimas. Tiene un año menos que la chica más afortunada, vive en Ecatepec, sus padres la esperan afuera y no ha parado de cantar. No ha habido verso o palabra de las canciones que no haya duplicado. (“Nadie me habla como ellos, lo que dicen me toca aquí”, comenta y se toca el pecho; si le fuera dable, seguro tomaría ese corazón que se agita y se los entregaría en prenda a sus “artistas preferidos”).
Es la segunda vez que los nominados al Grammy Latino llegan al coso de Reforma este año y no ocultan su felicidad. “Dicen que hay veces en las cuales la segunda vez es mejor que la primera, por eso vamos a hacer que este Auditorio sea mejor que el primero”, afirma José Luis y una vez que se acalla la gritería suenan las notas de “Por eso te amo” en la guitarra, y es el público quien acomete los versos del principio; Raúl toma la primera voz y son los fans los encargados de llevar el coro.
Acto seguido, hablan del cariño, de lo hermoso que ha sido su trayectoria, de los amigos que han conocido en el camino e invitan a Ha*Ash a acompañarlos a cantar una composición para luego dejar al par de féminas estrenar “Perdón, perdón”, su nuevo sencillo. (Zaira no pierde detalle, se toma un respiro para darle datos al cronista; bien podría ser la biógrafa del par: “Rául estuvo en un grupo que se llamaba Frizzby y José Luis en Ciao Mamma”.)
Ambos son versátiles; su pluma lo mismo encara el pop, que las canciones vernáculas, pero es en el primer género en donde despliegan mejor su talento. La música tiene un fuerte condimento de pop rock; las más de las veces se trata de melodías muy contagiosas, alfombras ideales que les permiten contar las historias de amor y desamor a las cuales son afectos. (Zaira extiende las manos, canta. Su brincoteo impacta el suelo con energía, se toca el cuerpo, con sus manos lo recorre; eleva los ojos al cielo, se enjuga el llanto.)
Abajo, donde el verdadero espectáculo se desarrolla, las sorpresas siguen. A un popurrí up tempo (dinámico, movido), le sucede uno acústico. Después sube OV7 a interpretar “Tenemos un secreto” con quienes antes los proveyeran de composiciones. No deja de haber emotividad en estos encuentros y habrán de proseguir cuando el escenario sea tomado por los mariachis que servirán de soporte a Río Roma para otro popurrí.
Además de ese cuidado para elegir sus temas, el secreto de la dupla, afirman, está en que “siempre guardamos las mejores canciones para nosotros” (elcomercio.pe); pero también en la espontaneidad. Cuando las luces se apagan para anunciar la inminente despedida y se encienden para dar paso al encore, el dúo aparece a mitad del foro para atacar una de sus tonadas más exitosas, “Mi persona favorita”; cuando finalmente consiguen regresar al escenario y se despiden, la atmósfera es una mezcla de satisfacción, esperanza y ganas de más. Sin embargo, habrá que esperar para una nueva ocasión.
 
Foto: Toni François /  Colección Auditorio Nacional
Afuera, la noche es húmeda y fría, aunque nadie parece sentirlo por el calor interno. Las pelotas se agitan, ruedan, vuelan; pero hay una que lo hace con más fuerza. Su bote es más vivo, sobre todo cuando la portadora de la misma encuentra a quienes la esperan; se encarama sobre su padre y casi lo tira. Mientras, entrecortadamente, le refiere a su mamá que sí, que fue maravilloso, que haber estudiado valió la pena. Y Zaira mira al cielo, mientras sus ojos, vidriosos, agradecen silenciosamente a alguien por esa noche única, especial.

Compositores del amor
Oriundos del estado de Hidalgo, los hermanos Ortega se asumen sin discusión como románticos. Sus influencias, declaró Raúl a primerahora.com, están en los clásicos de “Pedro Infante, Juan Gabriel, Luis Miguel, Armando Manzanero. Lo reflejamos en el contenido de las letras”. Pero si bien su lírica se nutre de esa tradición, su sonido abreva del pop de los años ochenta y lo mezclan con un poco de funk, jazz y rock, lo que da a sus temas una vitalidad extra que los vuelve más atractivos a una nueva generación de jóvenes deseosos de escuchar acerca de los asuntos del corazón de una forma más sensual.
“Somos dos hermanos que componemos e interpretamos canciones de amor porque todo el mundo es romántico, unos más y otros menos, pero todos nos enamoramos”, han dicho los creadores de álbumes tan exitosos como Al fin te encontré (2011) y Otra vida (2013). (D.C.

Programa
Intro - Al fin te encontré / Como fui / Otra vida / Por eso te amo / Te dejo en libertad (con Ha*Ash) / Perdón, perdón (Ha*Ash) / Así me decías (Perdedor) / Cosas que nunca te dije / Hoy es un buen día / Medley up tempo (Te adiviné - Pórtate mal conmigo - Tú sigue esperando) / Medley acústico (Fin de semana - Todo cambió - Tú ya sabes a mí) / Tenemos un secreto (con OV7) / Me arrepiento/ Medley con mariachi / Tan solo un minuto / Día de suerte / No lo beses / Mi persona favorita / Me cambiaste la vida.




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