miércoles, 6 de agosto de 2014

Power of Music Fest: Viaje al centro de la añoranza

Sheena Easton. Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

Sheena Easton, Gino Vanelli, Christopher Cross, Billy Ocean / 6 de agosto, 2014 /
Función única / 5:15 hrs. de duración / Promotor: Ricardo Valencia

David Cortés
¿Qué hace a la música tan poderosa?, ¿por qué una canción puede ser para unos bálsamo y para otros veneno?, ¿qué vuelve a una tonada pasaporte al pasado, además de la fecha de su creación?
Aquel parque donde solías citarla ha desaparecido; ese cine al que solían acudir fue demolido; la cafetería, el bar, ahora son terrenos baldíos. Los recuerdos se evaporan, no encuentran dónde asirse. Allí está la fuerza de una masa armónica de sonidos, porque a su influjo se disparan las vivencias, las memorias. El escritor Nick Hornby dice en 31 canciones que éstas valen por sí mismas y no por lo que les agregamos, pero esta noche, los temas, uno a uno, son detonadores de remembranzas.
“Estamos aquí porque nos gustan los ochenta”, dice una jovial Sheena Easton al tomar el escenario, “y hoy habrá muchas historias de amor, aunque no todas tendrán un final feliz”, añade antes de interpretar “Almost Over You”. La oriunda de Bellshill, Escocia, entrega un set en el cual predominan las baladas que tanta popularidad le prodigaron, pero también hay espacio para la agitación cuando pasa revista a “Morning Train” o “Telefone”, la última “tan vieja que las palabras ya no tienen sentido”. Su cierre es contundente con “For Your Eyes Only”, que le diera un Grammy en 1981 como Best New Artist y que, además de formar parte de la banda sonora de la película homónima de James Bond, fue su catapulta al éxito.

Gino Vanelli. Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
El canadiense Gino Vanelli debe su prestigio a esa amalgama que desde una base pop tejió con jazz, funk, soul y visos de clásica. Cuenta que una tarde al pasar por la Place Des Arts, en Montreal, escuchó a la Sinfónica de esa ciudad interpretar Daphnis et Chloé de Ravel y quedó “profundamente impresionado por lo que escuché. Ése fue el momento cuando descubrí a qué alturas podía llevar la música el alma de un hombre”.
Su acometida es enérgica, canta desde bambalinas los primeros versos para luego irrumpir de lleno con su presencia. A veces baila, se apoya en una sólida sección de metales a la que dirige con el chasqueo de los dedos y aunque en su repertorio hay temas a medio tiempo, abundan las perlas con un toque de funk sucio que impele a los presentes a moverse y convertir momentáneamente el lugar en improvisada pista de baile.
 
Christopher Cross. Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
Christopher Cross también sabe de los asuntos de Eros, pero hoy ha venido con la determinación de modificar la imagen que de él construyeron los medios en su punto climático. Sí, en su turno no puede postergar los clásicos que lleva tatuados en la piel ―“Sailing”, “Arthur’s Theme (Best That You Can Do)”―, pero trae preparadas sorpresas.
También despliega un pop melifluo, pero hay instantes en los cuales se permite cierta agresividad. Complace a los presentes con una tonada en español (“Abre mi ventana”), no sin antes solicitar que sean benignos con él por su pronunciación, y cuando empuña la guitarra acomete unos solos que impactan no sólo por lo diáfano, sino porque lo revelan como un instrumentista más que competente, listo para echar mano de la adrenalina cuando lo amerite la ocasión o nada más para marcar el ritmo.
 
Billy Ocean. Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
Cuando Billy Ocean sube a la tarima ya hay cierto cansancio en el público, pero el nativo de Trinidad y Tobago, emigrado a Inglaterra, conoce los secretos para calentar el ambiente. Apoyado por un combo al cual apenas le hace falta una señal para incendiar el local, el cantante se prodiga en simpatía. Recupera sus hits más bailables, con matices de reggae, y con los cuales seguramente más de uno de los presentes raspó la pista en su juventud. Si bien sus músicos son brillantes, destaca el saxofonista que abrasa el lugar con un par de solos y lo mismo hace el de la guitarra; sus tres coristas no sólo avivan las llamas, también irradian erotismo. Su despedida con “Caribbean Queen” es el remate justo a una noche nostálgica, en donde quedó claro que la música ni se crea ni se destruye, únicamente cambia de formato. Y en ella cabe, no importa si es en vinil, casete, CD, MP3 o download, una vida entera.

De los ochenta al presente
Sheena Easton despuntó vertiginosamente en el mundo del pop, pero conforme pasaron los años abandonó la idea de renovarse. Su última producción con canciones inéditas, Fabulous, se grabó en 2000, pero ya antes el álbum The Lover in Me (1988), fue el último en proporcionarle un éxito al alcanzar el oro por sus altas ventas. 
Christopher Cross, por su parte, prosigue con las grabaciones y su más reciente obra es el directo A Night in Paris (2013), pero como Easton, luego del avasallador éxito de sus dos primeras placas, no ha habido ninguno de sus álbumes que haya alcanzado una posición significativa en la listas de popularidad.
Here You Are es el título del disco que en 2013 lanzó Billy Ocean. En veinte años sólo ha realizado cuatro placas y en 1988 fue la última vez que llegó a las listas con Tear Down These Walls. 
Mientras, Gino Vanelli colocó en el número cuarenta  y dos de las listas de Estados Unidos el sencillo “If I Should Lose this Love” (1991). Doce años después editó Canto, estructurado bajo los cánones de la música clásica contemporánea y que incluye canciones en inglés, italiano, español y francés; es considerado por la crítica especializada como uno de sus trabajos más logrados (D.C.).

Programa
Sheena Easton: The Lover in Me / Strut / Almost Over You / U Got the Look - Sugar Walls / When He Shines / We Got Tonight / Telefone (Long Distance Long Affair) / Morning Train (Nine to Five) / For Your Eyes Only. Gino Vanelli: Crazy Life - Stay With Me / Living Inside Myself / Nightwalker / Hurts to Be in Love / Black Cars / Canto / Appaloosa / I Just Wanna Stop / Brother to Brother / People Gotta Move / One Night With You. Christopher Cross: No Time for Talk / Never Be the Same / Sailing / Wishing Well / Swept Away / All Right / Think of Laura / Abro mi ventana / I Really Don’t Know Anymore / Arthur’s Theme (Best That You Can Do) / Ride Like the Wind. Billy Ocean: Nights (Feel Like Gettin’ Down) / Love Zone / Suddenly / Loverboy / Get Outta My Dreams, Get Into my Car / When the Going Gets Tough the Tough Get Going / Love Train / Caribbean Queen (No More Love on the Run).





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