lunes, 11 de agosto de 2014

Orquesta de Cámara de Filadelfia: Sant’Ambrogio, Brossé y compañía

#Lunario Proyecta / 11 de agosto, 2014 / Función única / 
1:50 hrs. de duración / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C.

Fernando Figueroa
David Stearns, crítico musical del diario Philadelphia Enquirer, escribió de Sara Sant’Ambrogio: “Es una chelista con look de modelo, pero no toca como modelo”, y que lo mejor es cerrar los ojos para valorar sus indiscutibles cualidades artísticas.

Sant’Ambrogio arriba al escenario luciendo un vestido de diseñador, se sienta con la espalda muy erecta, coloca su instrumento enfrente de ella y lo aprisiona entre las piernas. Es la invitada especial de la Orquesta de Cámara de Filadelfia para interpretar el Concierto para violonchelo op. 129, de Robert Schumann. Fecha y sede: 17 de abril de 2012, en el Temple Performing Arts Center de esa ciudad estadounidense.

Aquella presentación puede verse esta noche dentro del ciclo #Lunario Proyecta, en el marco del décimo aniversario del recinto. Y no es recomendable cerrar los ojos porque con la mirada se descubre que la originaria de Boston nació para tocar el chelo, al igual que su padre, John Sant’Ambrogio, quien fue su primer maestro. Basta con ver la forma como sus largos dedos se deslizan sobre el instrumento para comprender que la madera y las cuerdas son una extensión de su cuerpo.
En 1986 ganó la medalla de bronce del Concurso Internacional de Violonchelo Tchaikovsky, en Moscú, y eso le valió una presentación en el Carnegie Hall. Desde entonces ha tocado con importantes orquestas y al lado de figuras populares como Sting y Rufus Wainwright.
En el intermedio ella señala que, al tocar la pieza de Schumann, puede percibir el diálogo del autor con su amada Clara, a ratos lleno de ternura y por momentos explosivo. También se muestra feliz de estar en un recinto pequeño porque de ese modo se resaltan la intimidad de la obra y los “colores” de la ejecución.
La integrante del Eroica Trio no es la única figura en esta presentación, pues las credenciales del belga Dirk Brossé también son de respeto. El director de la Orquesta de Cámara de Filadelfia ha participado como huésped al frente de la Sinfónica de Londres (en el Royal Albert Hall), y de otras orquestas igual de importantes alrededor del mundo. Es el creador de scores de musicales como Sacco & Vanzetti, Rembrandt y The Prince of Africa; y de los soundtracks de Daens, Marie y The Lovers, entre otras cintas europeas y de Estados Unidos.
En la segunda parte, ya sin la presencia de Sant’Ambrogio, el protagonismo de Brossé crece al dirigir la Sinfonía número 7, de Ludwig van Beethoven. Comenta que esa obra se disfruta más con una pequeña orquesta porque así no se pierden los detalles de la composición y de los arreglos del genio de Bonn. Incluso se atreve a decir que prefiere oírla con su agrupación que con la Sinfónica de Berlín.
Brossé tiene fama de sorprender a su público con materiales poco conocidos. No es el caso del Vals triste de Sibelius, pero sí de la Polonesa de Shigeru Umebayashi, un compositor japonés que inició su carrera en el rock y luego desvió su ruta hacia la música clásica.
La destacada participación de Sant’Ambrogio y Brossé en la velada sólo es la cereza de un pastel llamado Orquesta de Cámara de Filadelfia, plagada de instrumentistas de alto nivel que merecen su crédito por arropar y dar lustre a quienes brillan con nombre y apellido.

Programa
Vals triste op. 44, No. 1 (Jean Sibelius) / Concierto para violonchelo op. 129 (Robert Schumann) / Polonesa (Shigeru Umebayashi) / Sinfonía número 7 op. 92 (Ludwig van Beethoven).

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.