viernes, 1 de agosto de 2014

Los Ángeles Azules y Cañaveral: Remedios para olvidar

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

Juntos por la cumbia / 4 de junio y 1 de agosto, 2014 / Dos funciones / 2:40 hrs. de duración / 
Promotor: OCESA Promotora S. A. de C. V. - Operadora de Centros de Espectáculos S.A. de C.V.

Fernando Figueroa
Viernes social. Ríos de gente brotan del metro en Paseo de la Reforma y el cauce lleva hacia un recinto al que hoy le sobran las butacas. Ahí van Hilda y Nívea, vecinas y comadres que vienen desde Tlalnepantla para “olvidar un rato las broncas de todos los días”.
Con mucha anticipación compraron sus boletos del segundo piso, ¡ah, pero eso sí, en primera fila! Entre ellas y los músicos no hay más obstáculos que el aire y muchos metros de distancia. No hay problema, porque se escucha perfecto y para ver acercamientos existen las pantallas laterales.
Hilda está casada y Nívea es soltera con novio, pero hoy andan solas. Al esposo de Hilda no le gusta la cumbia, y aunque le gustara no habría mayor ganancia porque es malísimo para bailar. El galán de Nívea sí es bueno para sacarle brillo al piso, pero resulta que ahorita están peleados. El caso es que ya están aquí sin sus parejas y se la están pasando bomba.
Entre ellas y un pedacito de pasillo ―dónde sería posible moverse mejor― está un tipo extraño apuntando los nombres de las canciones. Cada vez que se escuchan los verdaderos grandes éxitos de Los Ángeles Azules y Cañaveral, ellas salen disparadas al pequeño oasis donde dan vueltas con mucho ritmo y sabor. Con la pena, pero “compermisito señor”.
Cuando Emir Pabón, de Cañaveral, adquiere protagonismo, Hilda y Nívea se quedan sentadas para verlo bailar y gritarle “¡papacito!” a todo pulmón. “De verdad que se mueve increíble”, dice Nívea; “ojalá que nos diera clases particulares”, responde Hilda, y ambas sueltan carcajadas pícaras.
Cuando suena “El listón de tu pelo”, las comadres vuelven a decir “compermisito, señor”, pero resulta que otras parejas de todos colores y sabores les han ganado el jalón, así que regresan y se conforman con menearse rítmicamente al pie de sus butacas.
A medio concierto se rompe el turrón y empieza la plática entre vecinos. Por eso es posible saber que las damas tomaron un microbús en Tlane y transbordaron en el metro El Rosario rumbo al Auditorio Nacional; que una es casada sin hijos y la otra soltera con novio enojado.
Al igual que Hilda y Nívea, los miles de fans no se cansan de gritar y ovacionar a quienes sobre el escenario se entregan de manera absoluta. Con Los Ángeles Azules destaca de manera reiterada el acordeón de Jorge Avante, autor de la mayoría de los temas de ese grupo; se trata de un genio a la hora de crear melodías indelebles y letras que abordan con sutileza una amplia gama de asuntos.
Por supuesto que el amor y la sensualidad son los ejes temáticos en el repertorio de los de Iztapalapa, pero también hay letras que tratan los problemas de la “Juventud”: “Siento que no me comprenden / que sería mejor no vivir más… / Un día el cielo me dio mi don… / Y así fue que yo vi la vida de otro color”.
Entre el primer concierto de Juntos por la cumbia y éste, hubo un Campeonato Mundial de Futbol donde se puso de moda un polémico grito de los aficionados mexicanos en Brasil. El líder Elías Avante aprovecha ese contexto para pedir que el público grite: “Aaaaaaaaa… zules”. Momentos después, María Barracuda, de Jotdog, interpreta con holgura y naturalidad “Mis sentimientos”.
Jenny & The Mexicats repiten como invitados de Cañaveral en “Tiene espinas el rosal”, y funcionan como un poderoso aditivo a ese hit tropical. Su autor, el patriarca Humberto Pabón, hoy cumple años y por eso le cantan las mañanitas; su hijo Emir comenta que aquél ya lleva sesentaicinco años de carrera artística.
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
Cañaveral se regodea con covers de Rigo Tovar, Bronco y Juan Gabriel, que son coreados por la multitud. El show había iniciado con una amalgama de las dos bandas en escena, interpretando un éxito de cada una (“Echarme al olvido” y “Entrega de amor”). El final llega de manera similar con “No te voy a perdonar” y “17 años”; en esta última el requinto corre a cargo de un Chiquis Amaro (Jotdog) que sí da el ancho a la hora de los riffs.
Hilda y Nívea sueltan el último “compermisito, señor”, esta vez para salir corriendo hacia Tlane, luego de haber olvidado las broncas cotidianas por un buen rato.

Éxito y malas copias
Cañaveral nació en México en 1995 y su creador es Humberto Pabón Olivares, músico originario de Colombia que en sus años mozos fue integrante de Los Corraleros del Majagual, célebre agrupación de cumbia, vallenato y otros ritmos costeños.
En casi dos décadas de existencia, Cañaveral ha grabado una docena de álbumes y su presencia es requerida en muchas ciudades de México, Estados Unidos, Centroamérica y Argentina. En ese país sudamericano es tal su éxito que han surgido grupos piratas que usufructúan el nombre y las canciones originales. “Truchos”, les llaman allá a quienes estafan de esa manera.
Don Humberto aún toca el tambor y es el encargado de emitir los gritos que le dan un sello inconfundible a Cañaveral: “Pipipipipí” y “Tambó, tambó, tambó”. Sus más recientes álbumes son Disco Cumbia México (2012), que es un homenaje a la música grupera, y un segundo volumen de 2013 en el que hay duetos con Diego Verdaguer, Germán Montero, Carlos Sarabia, Saúl El Jaguar y Luz María. (F.F.)

Programa
Elidian: Cumbia sampuesana / Leña para el carbón / En busca de tu amor / Sólo son fantasías / Los Ángeles Azules y Cañaveral: Echarme al olvido – Entrega de amor / Cañaveral: Vuelvo a sentir / Te amo / Popurrí de Rigo Tovar / Los Ángeles Azules: Las maravillas de la vida / Cumbia pa’ gozar / Los Ángeles Azules con Jotdog: Mis sentimientos / Los Ángeles Azules: Mi niña mujer / Los Ángeles Azules y Cañaveral: El listón de tu pelo – Hasta el cielo lloró / Cañaveral: La ladrona / Popurrí de Bronco / Cañaveral y Jenny and The Mexicats: Tiene espinas el rosal / Los Ángeles Azules: Juventud / Cumbia del acordeón / Cumbia del infinito / Cómo te voy a olvidar / Cañaveral: María de todos los Ángeles / Flor de mayo / El Noa Noa / Los Ángeles Azules: Amigos nada más / Cumbia coqueta / Ay amor / Cañaveral, Los Ángeles Azules y Jotdog: No te voy a perdonar - 17 años.

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