domingo, 31 de agosto de 2014

Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández: La grandeza de una tierra

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional


Así te envuelve México / 31 de agosto, 2014 / Función única / 
2:40 hrs. de duración / Promotor: RPFR, S. de R.L. de C.V.

Alejandro González Castillo
Tras la tercera llamada, se abre el telón para dejar al descubierto una escenografía inusitada, plagada de ríos y montañas, bosques y desiertos, ciudades y pueblos. Y conforme las cortinas se despliegan, se advierte que en una esquina del escenario se encuentra Chiapas y en la otra Baja California Norte; en medio, una tierra de miles de kilómetros de extensión es pisada por un cuerpo de bailarines cuyos atuendos rebosan colores y formas, identidad y orgullo.


El programa de esta noche es tan ambicioso como lúdico; plantea un recorrido por la vasta historia de México a través de tonadas y bailes, compases y ritmos. El viaje arranca con el México precolombino, al pie de una pirámide escoltada por hombres con penachos de plumas; guerreros escudados que sueñan con transformarse en jaguares y águilas. Hombres que emulan con flautas de barro un canto tan antiguo como el viento y cuyo pulso, producido por cascabeles anudados a sus pantorrillas, se aprecia combativo. Lo suficiente como para dar una caminata de Tenochtitlán a Michoacán, un destino donde, bajo un arco floreado que bien podría coronar una trajinera colosal, tienen lugar las danzas de las sonajas y los afamados jarabes.

A los pies de quienes danzan, la Orquesta Sinfónica de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla obedece las órdenes de las partituras, atenta de la batuta de Alberto Moreno. Se trata de un combo de ejecutantes que ambienta de modo cinematográfico la llegada de las soldaderas a un llano habitado por magueyes. Ahí, las carabinas y cananas de las féminas contrastan con las finas joyas que presumen damas aristócratas, quienes bailan polkas europeas bajo delicados candelabros. Finalmente, ambos bandos se encuentran en los compases de “La Adelita”, un tema donde los taconazos se confunden con las ráfagas de plomo que surcan el aire.
Tras el encontronazo, es en Tlacotalpan donde los cactos son sustituidos por palmeras y los corceles por caballitos de mar. Se divisan entonces jaibas y camarones, guayaberas y paliacates, invocando a los personajes más célebres de la costa: “La morena” y “El negrito”, “La jarocha” y “El pájaro carpintero”, “La llorona” y “El payaso”, “El ángel” y “El diablo”. Todos bailando “La bamba” en los pasillos del recinto, como si la brisa tropical se encontrase a diez pasos y en lugar de butacas se hubiesen enfilado palapas.
La ruta continúa del Istmo de Tehuantepec a Jalisco, y del río Yaqui, en Sonora, a la tierra de los zapotecas, en Oaxaca. A lo largo del camino tienen lugar danzas con venados y tortugas, culebras y gallos; sin embargo, el paraje más celebrado por el público es aquél donde los charros demuestran su destreza con el lazo y las coquetas chinas despliegan el bordado de su vestidos sin que sus sonrisas desmayen. Claro, cuando el más bravo de los sombrerudos le roba un beso a la de mejillas mejor coloreadas, las palmas se desbordan e, instintivamente, entre asientos tiene lugar ese grito que todo mariachi emite siempre en el momento preciso; esa expresión que se debate entre el júbilo y la pena con onomatopéyicos “ay, ay, ay” desgarrando gargantas.
 
Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional
Al final, con “Huapango” de Moncayo como pretexto, la protagonista de la noche dice adiós; ella, la del alma de provinciana que huele a pura tierra mojada. O mejor dicho, empapada. Porque afuera del recinto un aguacero hostil azota las calles, esas avenidas donde otras coreografías caóticas tienen lugar a diario sin ovaciones de por medio.

Una proyección descomunal 
El 6 de abril de 1965 fue puesto en órbita el Intelsat I, conocido popularmente como Early Bird (Pájaro Madrugador), el primer satélite comercial de comunicación. Sin embargo, fue hasta el 25 de julio de 1967 que el mundo se enteró de cómo trabajaba, una vez que veinticuatro países de los cinco continentes se unieron para transmitir en directo un programa de dos horas de duración con lo más representativo de cada región. Es decir, alrededor de trescientos cincuenta millones de televidentes (una cifra descomunal tomando en cuenta la fecha) estuvieron pendientes de tal espectáculo.
México eligió proyectar tomas de lugares importantes para el país, como la Basílica de Guadalupe; circunstancias cotidianamente memorables, como el nacimiento de un niño y, muy especialmente, las evoluciones del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández. Para calibrar la importancia de tal suceso, basta decir que Inglaterra escogió a The Beatles como insignia. De esta manera, ese domingo el cuarteto estrenó un tema titulado “All You Need Is Love”. (A.G.C.

Programa
Obertura / Dioses aztecas (hijos del sol) / Sones de Michoacán / Tarima de Tixtla / Adelita / La revolución / Charreada / Danzón Nereidas / Fiesta de Tlacotalpan / Dios nunca muere / Danza de la pluma / Boda en el Istmo de Tehuantepec / Danza del venado / Sones de mariachi / Fiesta en Jalisco / Huapango de Moncayo.






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