viernes, 18 de julio de 2014

Ely Guerra: Gala a piano y voz

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional


 
El origen / 18 de julio, 2014 / Función única / 1:50 hrs. de duración / 
Promotor: FUAAN Financiera S.N.C.




David Cortés
“Esta canción es mocha, no por santurrona, sino porque le falta una parte”, dice Ely Guerra mientras Nicolás Santella, al piano, toca unas notas que poco a poco se vuelven reconocibles. Apoyada por el instrumento de percusión, “El duelo” se escucha diferente.

En la versión original, con los chilenos de La Ley, la pieza en donde se exalta el dolor como antesala de la felicidad, sonaba muy rockera, pero en 2001 cuando la cantante acompañó a la banda en la grabación de la misma para el MTV Unplugged, hizo de ella una sublime tonada. Hoy la fuerza primigenia se ha disuelto, pero la intensidad y el dramatismo que La Guerra ―como también le gusta llamarse― imprime en la interpretación, añade una pátina especial a la melodía. En realidad, todo el show ha circulado por ese terreno desde el inicio y es una reafirmación del carácter y la personalidad de la oriunda de Monterrey: ambiciosa, tenaz, incansable, fuerte, pero también sensible y entregada.

Las canciones, las propias y las de antaño (el repertorio incluye temas de Agustín Lara, Gonzalo Curiel, Roberto Cantoral y María Grever), así lo demuestran. En el marco de la celebración de diez años del Lunario, sitio en donde luego de presentarse en siete ocasiones ya se siente como en casa y al que califica como “legendario”, la ganadora del Grammy Latino en 2010 al Mejor Álbum de Música Alternativa por Hombre invisible nos ofrece “canciones muy amorosas que se dan de manera fantástica” 
Mucha seguridad se necesita para desnudar sus composiciones y presentarlas a piano solo, pero esas ganas de arriesgar e intentar nuevos caminos está en su naturaleza. Apenas llega el turno de “Peligro” y uno se percata de que sobre el escenario hay una solista, pero cuenta a su vera con un coro de por lo menos quinientas gargantas, porque la otra mitad se arroba con su canto y se ensimisma en los arreglos. “Esta canción, siendo un huapango, la convertimos en una marcha fúnebre”, señala al introducir “El preso número 9”, y a “Júrame” Santella le insufla el dolor del tango, mientras en “Vereda tropical” se advierten ecos de ragtime.
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
La cita también sirve para presentar El origen, la más reciente producción de la regiomontana, álbum doble grabado en directo, pero en realidad eso es un parapeto porque la gala —actuación artística de carácter excepcional—, como la definió ella misma, es eso: una presentación extraordinaria, siempre recordada, la imagen de cómo una cantante dejó una etiqueta genérica, un cajón en apariencia infranqueable, para asumirse como una intérprete en toda la extensión de la palabra.

Programa
Solamente una vez / Peligro / El mar / Vereda tropical / Espinita / ¿Por qué tendría que llorar por ti? / Tu boca / Para hacerme perdonar / La Llorona / El preso numero 9 / Mi playa / Colmena / El duelo / El triste / Júrame / Quiéreme mucho.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.