jueves, 26 de junio de 2014

Dorian: Sueños catalanes y pesadillas globales

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

La velocidad del vacío / 26 de junio, 2014 / Función única / 
2:50 hrs. de duración / Promotor: Terrícolas Imbéciles S.A. de C.V.

David Cortés
Los ochenta dejaron una huella profunda en el rock y la música pop. Ya fuera en los países anglosajones o en Hispanoamérica, se dio una efervescencia de bandas a las que el tiempo ha colgado la etiqueta de indispensables.

Hoy, los catalanes de Dorian, luego de presenciar tras bambalinas la actuación de Camilo Séptimo, muestran que saben algo de esa historia y, además, reconocen con humildad sus influencias. En las notas de sus canciones se advierten reminiscencias de U2, The Cure, Radio Futura y Soda Stereo, la última, una impronta que ellos mismos plasmaron en una composición homónima.
Pero el quinteto (Marc, voz y guitarra; Belly, teclados; Bart, bajo; Lisandro, teclados y coros; y Víctor, batería) también tiene una identidad fincada en sus letras —“sobre sueños y pesadillas”, dicen—, y en la actualización de ese sonido ochentero con predominio de las guitarras, pero revitalizado con una dosis de synth pop.
En su sonido hay rasgos, residuos, marcas de otras agrupaciones, pero es innegable la entrega, energía y generosidad que los nativos de la península Ibérica despliegan en su set. Agreguemos las frecuentes referencias a México en su lírica (mezcal, Oaxaca, el Distrito Federal) y tendremos una clave de la alquimia existente entre ellos y su público.
Esta noche prosigue la gira promocional de su cuarto disco, La velocidad del vacío, placa madura en donde hablan de “la telebasura y de la banalización de la cultura que tiene que ver con la propagación del vacío. Los personajes de este disco tratan de combatirlo. Luchan por crear su propio mundo aunque a veces fracasen, pero eso siempre les ennoblece. El peor fracaso es no haberlo intentado” (MondoSonoro, marzo de 2013).
Bajo ese parámetro, en las venas de los integrantes de Dorian corre sangre noble. El repertorio elegido —la mayoría de temas perteneciente al citado álbum— es dinámico y a partir de la mitad del concierto la intensidad va en aumento. El arribo de Chavo, guitarra de Austin TV, para acompañarlos en “Veleros”, es un detonante extra; desde ese momento el vigor no cesa, al contrario, los cinco ganan mayor fuerza en cada canción y parecen robarle energía a sus enardecidos fanáticos.
Cerca del final, Marc baja del escenario y aprovecha para reafirmar los principios que rigen su vida artística: “Infecten a sus amigos, a sus hermanos, con el virus de la música independiente. Descubran esas bandas que lo hacen con el corazón, no con la billetera”.
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional
Cuando Dorian se va quedan cenizas. Ha sido una noche incendiaria, una demostración de que se puede tener un sonido retro, pero eso no impide hacerlo llegar con fuerza, pasión y vísceras. Esa es la diferencia entre un grupo comprometido y uno que busca la fama. 

Programa
Los placeres efímeros / Te echamos de menos / Tristeza / Soda Stereo / Verte amanecer / Corta el aire / El temblor / Estudios de mercado / El sueño eterno / Simulacro de emergencia / Con Chavo: Veleros / Horas bajas / Arde sobre mojado / Cualquier otra parte / La mañana herida / Las palabras / Paraísos artificiales / La tormenta de arena / Los amigos que perdí.




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