martes, 20 de mayo de 2014

FoCo: La mirada femenina ante el espejo

Foro para la Cooperación Unidos por la Mujer / 20 de mayo, 2014 / Función única / 
4:50 hrs. de duración / Promotor: Omnilife, S.A. de C.V.

Julio Alejandro Quijano
En las pantallas gigantes se despliega el título de la conferencia “Cambiando los roles de la mujer en nuestra sociedad desde la segunda mitad del siglo XX y el desarrollo de habilidades para la vida”. O lo que es lo mismo, según Ángeles Mastretta: “Los hombres no se cambian de mecate a menos que los echen”.

Con tal frase ―coloquial pero certera, a juzgar por los aplausos― resume esa escritora las conclusiones de la plática que inaugura el Foro para la Cooperación Unidos por la Mujer (FoCo), cuyo objetivo es empoderar a ochentaiséis mil mujeres en seis meses. 

Esa tarea empieza hoy con quienes acuden al coloquio de casi cinco horas, que incluye pláticas y videos motivacionales, mesas de análisis y sesiones de preguntas y respuestas. Es en este último ejercicio en el que una señora le plantea una duda a Mastretta: “¿Qué puede hacer una mujer cuando el hombre al que le hemos dado todo nuestro amor, tiempo, atención y ayuda, decide dejarnos y, pues... irse con otra más joven?”
La autora de Arráncame la vida ofrece una respuesta relacionada con su propia vida. Actualmente tiene una estable y fructífera relación en pareja, pero su adolescencia fue otra cosa.
A los dieciséis años, a punto de casarse ―“yo vivía en Puebla, en una época en la que si a los diecinueve no te habías casado, se te había acabado la vida”―, Angelitos tuvo el acierto de tener un ataque de epilepsia frente a su novio ―“aunque para mí eran desmayos y sólo supe el nombre mi enfermedad hasta que murió mi padre”. El galán era “ese típico hombre con el que tu mamá quiere que quieras pero tú no quieres”.
Y ese novio tuvo el acierto de irse ―“pudo haberse quedado con la pobrecita epiléptica, pero no”. Luego, Ángeles se mudó a la ciudad de México para estudiar periodismo, hasta que un maestro descubrió que era una mentirosa ―“en las tareas, lo que para mis compañeros era la nota de un simple choque de crucero, para mí era un accidente en un despeñadero con decenas de muertos”.
Fue en ese periodo que un buen día le cayó el veinte ―“me di cuenta que tenía que vivir con eso y buscar un trabajo que me permitiera ser alegre y autosuficiente, y ya que era buena para contar mentiras, decidí ser escritora”. Al final, lanza un mensaje: “Una cosa es estar sola y otra estar abandonada; y si un hombre se quiere ir, échalo; porque eso sí, los hombres no se cambian de mecate a menos que los echen”.
El relato cautiva a la audiencia y empodera por lo menos a una mujer ―una madre que acude al evento con su hija que padece autismo―, que en un arranque de emoción le dice a su vecina de butaca: “Así como ella puede vivir alegre y autosuficiente, lo haré yo también”.
A lo largo de las seis conferencias de FoCo hay una pregunta constante: “¿Qué ven cuando se ven al espejo?”. No es casual. Antes que emprender una empresa, dirigir una organización o defender sus derechos, es importante que en el espejo vean a una empresaria, una líder, una activista. 
Así sucedió con Cristina Pacheco, quien cuenta que en la primaria, cuando se ponía frente al espejo, veía a una niña fea: “Digamos que la pobreza no nos favorece”. Hasta que su maestra de tercer grado le dijo que si era tan revoltosa y cuentera, debía escribir sus historias. Entonces, en lugar de una niña fea, comenzó a ver una escritora. Rompió así con su historia familiar. “porque mi madre, que era guapísima, nunca supo que era guapísima”.
FoCo se convierte por tanto en un reflejo que devuelve las imágenes exitosas de las conferencistas. Alondra de la Parra, fundadora de la Orquesta Filarmónica de las Américas en Nueva York, comparte que, en el ambiente de la música, para hacerse respetar hace falta algo más que una batuta: “hay que confiar en ti misma para que los demás puedan confiar en ti”. Y su fuerza proviene del pasado: “Nunca olvido de dónde vengo y todo el trabajo que me costó. Cada éxito no es un esfuerzo de una, no soy yo sola”.
Así como De la Parra sube al podio de orquesta con su pasado a la espalda, la montañista Karla Wheelock, primera latinoamericana que alcanzó la cima del Everest, llega a su destino sin carga alguna. “Respiro y recuerdo que sólo me tengo a mí misma; hay que dejar de ser víctimas, los valores no tienen género”.
Pero no hace falta subir montañas para empoderarse. También se puede hacer con la limpieza de la casa, explica Moni Pizani, directora regional para las Américas y el Caribe de la ONU: “Las mujeres pagamos un impuesto invisible con lo más valioso, el tiempo. Está en manos de todas y todos tener una sociedad justa e igualitaria”.
Después de todo, dice su compañera de panel, Gabriela Enrigue, “podemos resolver problemas públicos con las herramientas de los emprendedores sociales”. En la práctica, eso significa, por ejemplo, que su fundación Prospera impulsa a doscientas cuarenta mujeres de una comunidad wixárika, quienes se dedican a vender artesanías a la orilla de la carretera que va de Tepic a Mazatlán. La idea es fundar una empresa para exportar sus productos.
Es un camino que sigue también Martha Herrera, directora de Responsabilidad Social Corporativa de Cemex y que aparece con frecuencia en las listas de las mujeres más poderosas de México. Es un poder que usa, dice, de manera creativa: “En un mundo masculino, me he preparado no para ser como ellos, sino para saber proponer las cosas de mejor forma”. 
A propósito de poder, Rosario Marín, la primera mexicana tesorera de Estados Unidos, ofrece una idea: “Somos más grandes que nuestro pasado y nuestro futuro, nuestra fuerza es el presente, lo que somos hoy; así que si se les presenta una oportunidad y no saben qué hacer, aviéntense”.
Y para aventarse, no hace falta sólo valentía, según la experiencia que comparte Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz 2003. “El miedo te impulsa”, dice esta abogada que estuvo en la cárcel por haber denunciado la intervención de militares iraníes durante el asalto a la Universidad de Teherán, en 1999.
“Aviéntense, es un buen consejo”, dice Marcella Lembert, vicepresidenta de Responsabilidad Social de Bank of America para Latinoamérica, “una región donde ocho de cada diez mujeres son empleadas domésticas”.
Este dato le da la razón a Magdaly Santillanez, Premio Nacional de la Juventud, quien resume el problema con sencillez: “El combate a la pobreza y el tema de la igualdad nos corresponde a todas y todos”.
De entre esas imágenes sobresale la de Paloma Noyola, la joven que a los doce años fue calificada por una revista estadounidense como “la futura Steve Jobs”. Lo que refleja actualmente Paloma es muy diferente a lo que se dijo de ella en aquel artículo de 2012, donde se resaltó que obtuvo el primer lugar nacional de la Prueba Enlace a pesar de vivir en una zona marginada de Matamoros. Hoy destaca porque su historia no la de quien llegó al pico más alto del mundo, sino de quien lo está subiendo. “Quiero llegar a ser una líder”, le dice a Angélica Fuentes, presidenta de Omnilife y fundadora de FoCo. “Quiero ser una líder como tú, ¿por qué no?”

Un mensaje universal
La sesión de FoCo finalizó con una manifestación social. Las panelistas, moderadoras y asistentes levantaron un cartel con la leyenda #BringBackOurGirls, hashtag que se ha convertido en estandarte para pedir la liberación de las niñas nigerianas secuestradas en  abril por extremistas islámicos. Además de gesto de solidaridad, sirve para mostrar el carácter global del foro; después de México, se replicará en Lima, Perú, el 12 de julio; Medellín, Colombia, el 18 de octubre; y Guayaquil, Ecuador, el 15 de noviembre. 
A la par, se ha lanzado una convocatoria para que organismos no gubernamentales, nacionales e internacionales, obtengan fondos por hasta cien mil pesos que se invertirán en “proyectos para empoderar a la mujer en zonas rurales y urbanas, en situación de pobreza, situación vulnerable y mujeres indígenas”. (J.A.Q.)

Programa
Adela Micha (moderadora), Cristina Pacheco y Ángeles Mastretta: “Cambiando los roles de la mujer en nuestra sociedad y el desarrollo de habilidades para la vida” / Documental Girl Rising / Christina Berton: “¿Qué se necesita para ser una líder” / Participación especial de Paloma Noyola / Paola Rojas (moderadora), Rosario Marín, Martha Herrera y Marcella Lembert: “El impacto de la mujer en la economía” / Angélica Fuentes (moderadora), Gabriela Enrigue y Magdaly Santillanez: “Mujeres emprendedoras” / Alondra de la Parra y Karla Wheelock: “Mujeres en el mundo” / Premio FoCo a Mariana Baños / Angélica Fuentes (moderadora) Shirin Ebadi y Moni Pizani: “Sin miedo a la transformación social”.
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