sábado, 31 de mayo de 2014

Carla Morrison: La alegría del dolor

Foto: Chino Lemus / Colección Auditorio Nacional


Gira Sin despedir / 31 de mayo, 2014 / Función única / 
2: 40 hrs. de duración / Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V.


David Cortés
¿Cuánto dolor cabe en una canción?, ¿cuánto sufrimiento? Y una vez que se asimila, ¿queda espacio para la alegría? Cuando se cae, ¿cuántas veces puede uno levantarse? Las respuestas a estas interrogantes las tiene Carla Morrison, una cantante que encontró en su propio suplicio la llave para arribar al éxito, aunque esto lo supo tiempo después.

Hoy, la oriunda de Baja California Norte llega por primera vez al Auditorio Nacional y no oculta su emoción. Luego de la obertura ―un tema lánguido, triste, interpretado por las cuerdas y una sección rítmica de contrabajo y batería―, los gritos de júbilo con los cuales es recibida llevan a la intérprete al llanto y aunque tarda en recobrarse un momento, cuando lo consigue se dirige al público y dice unas palabras que son el leit motiv de su trabajo: “Hace dos años y medio estaba en Tecate con el corazón destrozado; nunca imaginé que tanto dolor me fuera a producir tanta alegría”.
Su ascenso ha sido vertiginoso y un elemento muy destacable es que este triunfo se ha forjado desde la independencia. Luego de dos EP y un álbum grabados en una pequeña discográfica, ella fundó a principios de 2013 Pan Dulce Productions, oficina desde la cual se apoya el talento emergente como es el caso de Jandro, quien además de presentar su primera producción, abre el concierto y pone la temperatura a modo para el arribo de Morrison.
En realidad ella no necesita de mucho para poner el lugar a punto de ebullición. Su música esta hecha de pasajes lentos, sutiles, perlados de sonidos que en ocasiones no resulta fácil discernir, pero que amalgamados, en conjunto, crean sábanas de seda por las cuales se deslizan unas letras en donde no hay recoveco del amor que no sea explorado. La sección de cuerdas aporta toques muy románticos, melancólicos en instantes, y cuando toman el liderazgo añaden dramatismo con sus crescendos.
No falta dinamismo, los rasgos de fuerza y energía no sólo aparecen en la voz de la norteña, poseedora de un registro muy maleable y que en instantes hace scat, y muestra que si es necesario puede ser una virtuosa con la garganta; también la adrenalina aparece en algunos cortes, en los puentes de las composiciones. Cuando esto sucede, la música abandona los territorios del pop y se acerca a las lindes del rock; sin embargo, son picos, momentos en los que ella aprovecha para tocar un tambor con las baquetas y subrayar agresivamente algún pasaje.
No importa mucho la zona en la cual se ubique esta mujer a la que los desafíos han hecho muy fuerte. Ha sido objeto de ataques en redes sociales y los ha aguantado a pie firme, sin duda en ello ha obrado a su favor el apoyo de sus fans. Esta noche les agradece con el corazón en la mano el que estén con ella y hayan hecho posible esta presentación. Sabedora de ese liderazgo, aprovecha para mandar un mensaje a uno de sus seguidores enfermo de cáncer, pero sobre todo su discurso es a favor de no rendirse, de no cejar aunque los tiempos sean oscuros.
Su mejor manera de retribuir está en sus canciones. No se contiene, se muestra sencilla, sin ambages. Si hay un instante en donde la emoción le resulta incontenible, entonces deja salir las lágrimas; si la canción exige un esfuerzo extra, éste se hace presente en el momento indicado. Su confianza es sólida y durante la velada interpreta, a solas con su guitarra, un par de melodías.
 
Foto: Chino Lemus / Colección Auditorio Nacional
Cuando el fin llega, aparece la lluvia de papel y las emociones se han agotado, se da un colofón apacible. Es un cierre tranquilo luego de la catarsis por la cual la cantante invitó a sus seguidores a viajar, porque si algo hizo ella fue tocar cada uno de esos corazones y decirles que siempre, al final de la noche, estará la luz.

Rasgos de una vida
Carla Patricia Morrison Flores nació en Tecate, Baja California, en 1986. A los diecisiete años se trasladó a Phoenix, Arizona y comenzó a estudiar música en el Mesa Community College, aunque pronto abandonó la escuela y empezó a hacer sus propias composiciones, mismas que presentó con el grupo Babaluca. Durante ese tiempo trabó contacto con Mark Erickson, integrante de la banda Colorstone, también de Phoenix, quien produjo el primer disco de Babaluca que aún permanece inédito.
En 2009 regresó a México, lanzo el EP Aprendiendo a aprender e inicio así su carrera en solitario. Al año siguiente, bajo la producción de Natalia Lafourcade grabó el EP Mientras tú dormías. Su álbum debut fue Déjenme llorar (2011) con la producción de Juan Manuel Torreblanca y Andrés Landon. El disco ganó el Grammy Latino por Mejor Álbum Alternativo y el tema homónimo se hizo acreedor al Grammy en la categoría de Mejor Canción Alternativa. Se ha presentado en tres ocasiones consecutivas en el Festival Vive Latino y ha grabado duetos con Juan Gabriel, Los Ángeles Azules, Enrique Bunbury, Gepe y Eugenia León, entre otros. (D.C.)

Programa
Obertura / Apagué mi mente / Eres tú / Me encanta - Tu manera de querer / Esta soledad / Duele / Falta de respeto / Sin despedir / Suciedad / Olvidé / Maleza / Compartir / Pajarito del amor / Déjenme llorar / Amor, amor / Lágrimas / Disfruto / Hasta la piel.





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.