domingo, 6 de abril de 2014

OV7: Celebración mágica y familiar

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Gira 25 años a tu lado / 6 de abril, 2014 / Función única / 2:55 hrs. de duración /
 Promotor: Westwood Entertainment S.A. de C.V.

David Cortés
En el centro del escenario se ha formado un muégano. Emocionados hasta las lágrimas, los integrantes de OV7 se abrazan y el micrófono deja escapar suspiros, sollozos. Es el momento más emotivo de la noche, de la celebración de veinticinco años de un grupo de niños que no sólo crecieron juntos; también lograron mantenerse unidos.

Érika Zaba, Mariana Ochoa, Lidia Ávila, Ari Borovoy y Óscar Schwebel se funden con M’Balia Marichal y Kalimba, ex integrantes del grupo y quienes han salido, como invitados, a compartir el festejo de una banda que se ha forjado un lugar en la cultura popular de este país.

Lidia y Mariana muestran abultados vientres producto de sus embarazos, pero eso no les impide bailar y moverse sin cortapisas. La energía que deben contener por cuestiones de salud la entrega por partida doble Érika y toca a los varones de la agrupación impregnar de sensualidad el lugar con sus movimientos. Si bien Ari es muy mesurado, Óscar continuamente hace el moonwalk popularizado por Michael Jackson y no escatima adrenalina cuando gira en el aire y ejecuta pasos de break dance.
Fue en 1989 cuando este combo, entonces bautizado como La Onda Vaselina nació —primero perdieron el artículo y redujeron el apelativo a Onda Vaselina; en 2000, una vez que Julissa disolviera el proyecto, tomaron como nombre de batalla OV7. Durante el concierto, cada uno de ellos tomará la palabra para hacer saber a los presentes el significado de permanecer en este colectivo luego de cinco lustros.
Uno a uno harán énfasis en que más que una entidad musical, se trata de una familia que tiene como sustento al público, ese gentío que canta, baila y vive cada uno de los temas. Probablemente eso, la comunicación entre el quinteto y sus fans, llevó a Carlos Marcovich a rodar el documental Cuatro labios, estrenado en 2006; fue esa misma alquimia la que los reunió en 2010 y que ahora aflora sin contención en el Auditorio Nacional, sitio en el cual, recuerda Mariana, hoy se presentan por trigésima tercera vez.
Hay un instante en el que se apagan las luces y en la parte media de las butacas se advierte el destello ininterrumpido de los flashes de los celulares, pero la mayoría se encuentra a la expectativa. Cuando la actividad se reanuda, Érika y Ari, a hombros del personal de seguridad cantan “Te quiero tanto, tanto”. De pronto los micrófonos enmudecen por un contratiempo, pero eso no impide al público tomar la batuta y completar la canción.
Son bien recibidos los popurrís. Uno con música de banda, el segundo de baladas para el cual se hacen acompañar de un ensamble de cuerdas, y un tercero en el cual —dice Ari, “porque es importante recordar de dónde venimos y lo que somos”—, interpretan fragmentos de la obra Vaselina para la cual se formara ex profeso el grupo.
No falta la presencia de Plan B, el programa televisivo que conducen desde 2012. Para ello, recrean la dinámica en donde la gente tiene que escoger, mediante aplausos, entre un par de temas. Esta noche no hay ganador, porque los cinco se muestran generosos y cantan, aunque acortados, una decena de sus propias canciones seleccionadas vía internet por sus devotos.
 
Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional
No hay concierto en donde la emoción no se encuentre presente; sin embargo, hoy OV7 consigue un extra. Ya sea por la entrega, por las canciones elegidas o porque los propios integrantes de la agrupación están muy emocionados y toda la noche no logran ocultarlo, lo cierto es que una corriente eléctrica invisible recorre el lugar, imanta a los presentes y éstos, imbuidos de esa energía, la devuelven a quienes están arriba para generar una espiral mágica que irradia una aura distinta.
Cuando llega el final y no hay posibilidad de más, no importa. La celebración ha sido única; los rostros, sonrientes, satisfechos, así lo demuestran.

Caminos separados
Al terminar la Gira del adiós, en 2003, los integrantes de OV7 emprendieron diferentes caminos. Lidia Ávila se dedicó a actuar en telenovelas y comenzó una carrera como cantante de música regional mexicana, en la cual ha grabado tres discos. Mariana Ochoa también siguió el camino de la actuación en la pantalla chica, y en solitario grabó un par de álbumes. Menos activa, Érika participó en una obra de teatro y en 2004 en el reality Big Brother VIP 3.
Ari Borovoy, por su parte, también se ha adentrado en la actuación tanto en telenovelas como en cine, y como cantante ha grabado un par de discos de larga duración. Óscar Schwebel cantó el tema “Sigo buscándote” en la cinta animada Magos y gigantes (2003), y es compositor de canciones que han sido grabadas por Alejandra Guzmán, Danna Paola y Kalimba, entre otros intérpretes. Sin embargo, los mejores dividendos artísticos los han obtenido como OV7, pues no obstante haberse ausentado de los escenarios por algún tiempo, su regreso ha sido muy bien recibido. (D.C.)

Programa
Tus besos / No es obsesión / Love colada / Más que amor / Magia / Tenemos un secreto / Shabadabada / Desintoxicada / No me digas nada / Un pie tras otro pie / Prohibido quererme / Confieso / Cuál / Caleidoscópico / Hoy / Consejos de amor / México a bailar / Tengo el control / Me gustan los dos / Sube y baja / Fíjate en mí / Perdón / Shake,Shake / Bye / Popurrí banda / Popurrí baladas / Te quiero tanto, tanto / Vuela más alto / Enloquéceme / Popurrí Vaselina / No me voy / Aum aum / Mírame a los ojos.




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