martes, 8 de abril de 2014

Danny Elfman: La sencillez de un genio

Danny Elfman. Música de las películas de Tim Burton. Orquesta Sinfónica Nacional / 8 y 9 de abril, 2014 / 
Dos funciones / 2: 15 hrs. de duración / Promotor: Grupo Neo-Ventos S. A. de C. V.

Fernando Figueroa
El californiano Danny Elfman se ha ganado a pulso la admiración de miles de fans gracias a que es el compositor de cabecera del cineasta Tim Burton, pero resulta que también es muy simpático y de inmediato se echa a la bolsa a quien entra en contacto con él. Eso fue lo que pasó unos días atrás con los periodistas mexicanos que lo entrevistaron vía Internet, y ahora sucede lo mismo cuando canta fragmentos de El extraño mundo de Jack (The Nightmare Before Christmas).

La gran presencia escénica de Elfman se explica porque en los setenta formó parte del grupo de teatro angelino The Mistic Knights of Oingo Boingo, y posteriormente lideró durante muchos años la banda roquera llamada sólo Oingo Boingo. Tim Burton lo conoció en esa época e intuyó que sería capaz de componer la música de La gran aventura de Pee-Wee (Pee-Wee’s Big Adventure); eso sucedió en 1985 y hasta ahora han hecho mancuerna en dieciséis películas. Algunos críticos comparan ya a la dupla con la que conforman Steven Spielberg y John Williams.

En ambos casos hay grandes éxitos de por medio, aunque son obvias las diferencias en los contenidos. Spielberg se dirige a un público más conservador, mientras que a Burton lo caracteriza el humor negro que gusta a mucha gente, pero en especial a los freaks. En la mencionada conferencia virtual, le preguntaron a Elfman si es difícil hacer música para historias tan extrañas; él respondió: “Mientras más raros son los personajes, es más fácil componer para mí. No es que yo sea raro, pero…” Lo que siguió fue un largo silencio y una sonrisa pícara.
Durante las dos horas y cuarto que dura el espectáculo Danny Elfman. Música de las películas de Tim Burton, se evidencia la capacidad del compositor para adaptarse a las variadas propuestas del cineasta, pues hay un abismo conceptual, por ejemplo, entre La gran aventura de Pee-Wee y Batman; en el primer caso se trata de una partitura ligera y juguetona, mientras que la del hombre murciélago es una compleja sinfonía.
La participación de Elfman en el show es breve pero inolvidable, porque no sólo es el autor de todo lo que interpretan la Orquesta Sinfónica Nacional y el coro Enharmonía Vocalis, sino que además da la impresión de estar en un estudio de doblaje empatando su voz con las imágenes de Jack, tal como lo hizo en 1993. El público no sabe si mirar las pantallas o al genio ―que canta y se mueve con mucha gracia―, pero termina con un ojo al gato y otro al garabato.
La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida con parsimonia por el neoyorquino John Mauceri, funciona como el mejor aditivo para los scores de las cintas que esta noche pueden verse de manera fragmentaria. Cuando toca el turno a El joven manos de tijeras (Edward Scissorhands), llega al escenario la joven violinista estadounidense Sandy Cameron y le pone velocidad al asunto, mientras Johnny Deep crea nieve con sus afilados y frenéticos instrumentos. Cameron viste un sexy traje negro de piel, color que esta noche predomina en la indumentaria de los asistentes.
Durante la interpretación de La leyenda del jinete sin cabeza (Sleepy Hollow), destacan la voz de un niño mexicano en el coro y las imágenes captadas por otro paisano, Emmanel Chivo Lubezki. Minutos después, el protagonismo del infante se hace más notorio porque pasa al frente para interpretar un fragmento de Alicia en el país de las maravillas (Alice in Wonderland); su estupenda voz de soprano causa admiración y ovaciones que él recibe con una leve sonrisa.
El niño tiene doce años de edad, se llama Raúl Calvillo y pertenece a la Schola Cantorum de México. Al salir del Auditorio Nacional dice que no se puso nervioso, aunque luego matiza: “Bueno, un poquito”. Sus compañeros de la Secundaria Número 95 no saben que esta noche se codeó con la Orquesta Sinfónica Nacional y con un reconocido compositor estadounidense que al término de la función le dijo: “Felicidades, lo hiciste muy bien”.
Cerca de la medianoche, un hombre con barba de candado aborda el Metro en la estación Auditorio y transborda en Tacubaya rumbo a Centro Médico. Su papá le enseñó el oficio con el que se gana la vida, mecánico industrial, pero también estudió canto en la Escuela Nacional de Música. Se llama Marco Antonio Velarde y pertenece al coro Enharmonía Vocalis. Dice que durante el primer ensayo no le impresionó mucho la música de Danny Elfman, pero su opinión fue cambiando conforme la escuchaba enlazada con las imágenes. La experiencia de esta noche la define con dos palabras: “Muy enriquecedora”.

Más allá de Burton
Danny Elfman ha sido nominado cuatro veces a los premios Óscar, pero jamás se lo han otorgado. Él afirma que los galardones en materia artística son absurdos; agrega que siempre ha rezado para no ser el ganador y evitar así el discurso correspondiente.
Estuvo en esa antesala gracias a las bandas sonoras de Good Will Hunting (1997), Men in Black (1997), Big Fish (2003) y Milk (2008). De esa lista, sólo Big Fish es de Tim Burton, síntoma inequívoco de que su producción musical para cine no se limita a lo realizado con su gran amigo.
También ha compuesto para el Cirque du Soleil (Iris) y programas de televisión, destacándose el tema principal de Los Simpson. Acerca de ese último trabajo contó esto en la conferencia con los periodistas mexicanos: “Fue una bobada. Matt Groening me llamó y lo platicamos. Lo escribí en el auto al ir a casa, me metí al estudio y en dos horas estaba listo. Es lo más sencillo que he hecho en mi vida. El problema es que cuando muera eso estará en mi epitafio”.
También narró sin empacho que los productores de Batman no querían que él hiciera la música, por lo que se retiró del proyecto durante algunos meses. Burton luchó por su regreso y lo consiguió.
Luego de dieciocho años lejos de los escenarios ―Oingo Boingo desapareció en 1995―, el artista regresó para estar presente en el debut de Dany Elfmann. Música de las películas de Tim Burton, en el Royal Albert Hall de Londres. El show está de gira mundial, pero el compositor no se presenta en todos los países a los que llega el tour; sin embargo, cuando le preguntaron si quería estar presente en México no dudó en decir que sí. (F.F.)

Programa
Charly and the Chocolate Factory / Pee-Wee’s Big Adventure / Beetlejuice / Sleepy Hollow / Mars Attacks! / Big Fish / Batman / Batman Returns / Planet of the Apes / Corpse Bride / Dark Shadows / Frankenweenie / Edward Scissorhands / The Nightmare Before Christmas / Alice in Wonderland.

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