viernes, 14 de marzo de 2014

Real de Catorce: El blues en la piel

Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

14 de marzo, 2014 / Función única /
 2:35 hrs. de duración / Promotor: Patricia Aguirre Romero

David Cortés
Hace muchos años, un joven llamado José Cruz Camargo Zurita acompañaba con su grupo Blues y Fuerza del Centro a Betsy Pecanins y sorprendía por su forma de tocar la armónica. Alain Derbez cuenta en Hasta donde nos dé el tiempo que, en una fiesta, Taj Mahal tocaba el piano y Papa John Creach cantaba “cuando de pronto José Cruz hizo de las suyas… tomó la armónica y llevó a la concurrencia de acá para allá dejando claro de entrada, que la piel, si se lleva el blues adentro y desde pequeño, nada tiene que ver”.

Hoy ese mismo hombre dirige a Real de Catorce. Desde 1982, año de su debut, esta agrupación, ahora con una alineación totalmente diferente (Francisco Velasco, teclados; Rodrigo Pratt, bajo; Alan López, batería; Miguel Korsa y Arturo Waldo, guitarras; Octavio Bejarano saxofones; y María Camargo, voz y coros) se ha convertido en un bastión del blues en México.

El autodefinido Hijo de Poeta, repasa algunas de las canciones que han quedado inscritas en la memoria colectiva de los fanáticos del género en este país y lo hace con pasión. No hay un disco nuevo de por medio y tampoco celebran un año más de vida, aunque sí diez del Lunario, así que la noche tiene visos de euforia.
Los aquí presentes saben que para llegar a este punto se han tenido que sortear muchos escollos (problemas legales, enfermedades, todo detallado en Voy a morir, la biografía del compositor escrita por Juan Pablo Proal), lo cierto es que eso solamente ha fortalecido a Cruz y sus jóvenes músicos quienes tal vez no tengan la experiencia, pero sí las ganas de comerse el mundo y eso se muestra en su sonido.
La banda se escucha compacta, parten del blues pero de pronto giran al jazz y van tan lejos que suenan a big band, y cuando el cantante se toma un respiro y grita “¡quiero una revolución!”, la frase se torna arenga y sus devotos, exaltados, lo secundan. Hay instantes en los cuales el lugar se llena de un extraño zumbido, un sordo susurro. Son las voces del público que recitan los versos de las canciones y lo hacen como si fuera una salmodia, una oración. Es tan intensa su emoción, que ésta raya en la fe. Cuando María Camargo canta, el Lunario se erotiza, desborda sensualidad, y al dialogar con su padre la música alcanza cuotas sorprendentes.
Hay destellos de world music (delineados en parte por el percusionista invitado, Xavier Matías), temas a dueto entre Cruz y José Manuel Aguilera (La Barranca); también un par de composiciones de la banda del afamado guitarrista. La poesía se hace presente en la voz de Óscar Molina; y Esteban Soberanes apoya en la voz para evitar el cansancio a José Cruz.
 
Foto: José Jorge Carreón / Colección Auditorio Nacional

La salud del líder presenta altibajos, pero hoy se le ve fortalecido, especialmente cuando sopla la armónica. Es la mejor prueba de que Real de Catorce está vivo, robusto, efervescente. Y esa no sólo es una buena noticia para quienes se dieron cita esta noche, lo es para la música en general. Sí, han pasado treinta y dos años desde aquella primera presentación, pero el tiempo tampoco importan cuando el blues se lleva en la piel de por vida.

Programa
Esta noche / Golpéame / Madre blues / La Buenos Aires / Con Esteban Soberanes: Agua con sal / Poema / Con José Manuel Aguilera: El suicidio del cisne - Posiblemente imposible / Suena el viento / Poema / Con Xavier Matías: El Gárgaras / El quinqué / Con Esteban Soberanes: Canciones para idiotas / Beso de ginebra / El misterio de las cosas / La medicina / Poema / Con José Manuel Aguilera: El alacrán / Con Xavier Matías: Me miraba a los ojos / Con José Manuel Aguilera y Xavier Matías: Devoto amor / Paria’s Blues / Blues del atajo / Azul / Con Esteban Soberanes, Xavier Matías y José Manuel Aguilera: Vivimos y bebimos.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.