sábado, 15 de marzo de 2014

Leo Paryna: Un aliento hacia la luna

Todo Paryna / 15 de marzo, 2014 / Función única / 
2:00 hrs. de duración / Promotor: Tulio Bagnara

Alejandro González Castillo
“No se me vayan, vengan para acá”, les pide Leo Paryna a las tres bailarinas que están a punto de decir adiós luego de contonearse a la orden de “No me platiques más”. Y ellas atienden sonrientes el llamado para de nuevo mover las caderas y arrancarse los guantes a mordiscos con “Siempre hoy” como pretexto. Acto seguido, el saxofonista se dirige a los asistentes: “Los veo muy sentaditos. Sé que el concepto del lugar es de copita y así, pero los voy poner a bailar; ¿traen zapatos cómodos?”. Entonces varias parejas hacen a un lado las sillas y se unen al vaivén del trío de féminas.

“Este show cuenta con tintes sensuales”, comenta Leo, como previniendo a quienes planean susurrarle un cariño al ser amado para que echen mano de una composición como "La barca" y abracen a sus medias naranjas en la pista de baile. Animada por el ambiente de la velada y sabedora de que difícilmente habrá una cita mejor que la de hoy, una pareja incluso de atreve a evadir el anonimato y sube al escenario para que el novio le pida matrimonio a la chica y ella acepte con un beso como firma. Es Paryna quien sella el acto presentando “Sensitive Eyes”; “La siguiente canción está dedicada a mi esposa y a quienes con una mirada lo dicen todo”.

Cuando era niño, el nacido en Argentina se sintió atraído por la música luego de ver por televisión a Óscar Kreimer y Alejandro Lerner; el detonante que lo llevaría a tomar clases en Bellas Artes y, finalmente, mudarse a México para hoy día presentar Todo Paryna, un disco que recopila lo más significativo de su par de producciones previas (Leo Paryna y México, sax & chill out), además de contener temas inéditos como “Bar in the Night”, cuya melodía evoca ―según explica su autor― el cambio de residencia que experimentó hace trece años. Sin embargo, son las composiciones que el músico toma prestadas de Armando Manzanero, Bob Marley o Consuelo Velázquez las que mejor son recibidas. “Me gusta escuchar a Marley en el teléfono celular, para relajarme”, comenta el de cabello largo al respecto. 
Una vez que Javier Cavacini y Tren a Marte vuelven a los camerinos ―tras protagonizar un duelo de saxofones con “Buscando” y recordar a Nina Simone en “Feeling Good”, respectivamente―, el bonaerense formula una pregunta final mientras recupera el aliento, pues abandonar el escenario para pasearse por la barra del lugar sin separarse de la boquilla de su instrumento no es cosa simple: “¿Qué pasaría si todo el aire que mis pulmones han expulsado fuera a dar a un globo?”
Entonces la melodía de “Bésame mucho”, anunciada como “la canción más grabada en el mundo”, ayuda a los escuchas a encontrar la repuesta. A la salida del Lunario ―que celebra diez años de existencia―, varios enamorados apuntan hacia el satélite de nuestro planeta, ese globo de proporciones cósmicas inflado con los soplidos de millares de artistas a lo largo de la historia de la humanidad. 

Programa
Bar in the Night / No me platiques más / Siempre hoy / La barca / Clouds / Sex or Sax / Bossax / Con Javier Cavacini: Buscando / Sensitive Eyes / Could You Be Loved / Pass the Peas / Con Tren a Marte: Feeling Good - La que faltaba / Contigo aprendí / Sabor a mí / No sé / Bésame mucho / Málaga sax / Da Haus Bit.
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