sábado, 22 de marzo de 2014

Es Real. El antes y el después: Música luminosa

Él va delante / 22 y 23 de marzo, 2014 / Dos funciones / 
2:10 hrs. de duración / Promotor: Hassidim A.C.

Julio Alejandro Quijano
Alan Fernando Velásquez vivió un viernes ajetreado. Por la tarde hizo pruebas de sonido para su presentación en el Auditorio Nacional con el coro G3:16, y por la noche tuvo llamado para el estreno de su primer programa de televisión. Hacia la medianoche, agotado, comenta en broma a sus amigos: “Y el domingo tengo ensayo general temprano y el concierto en la noche ¡No es de Dios!”. La respuesta es una carcajada franca.

Quienes conocen a Alan Fernando saben que además de actor de telenovelas, conductor y cantante en programas de TV Azteca y la cadena EXA, forma parte del coro de la iglesia Generación 3:16. “Hoy Cristo está en mi corazón y le canto a Él”, dice a manera de presentación, ya el domingo, minutos antes de empezar el concierto. 

Desde las primeras estrofas de “Nuestro Salvador”, el manejo escénico de esta agrupación vocal es notable, pues Alan no es el único de sus integrantes con experiencia artística más allá de la alabanza. En la parte central de la formación se distingue M’Balia Marichal, quien desde hace dos años decidió dejar al grupo de pop OV7 para dedicarse a la música cristiana. Pero ninguno de los dos recibe trato especial.
El coro trabaja con disciplina durante una hora, en la que el público reacciona de manera diferente: hay algunos grupos de personas que con los ojos cerrados interiorizan los mensajes de “Aviva mi alma”, y que con las manos en alto se exaltan con “Yo me levantaré”.
La mayoría, no obstante, permanece sentada y sin más participación que el aplauso cada vez que termina un tema. El ambiente cambia radicalmente cuando aparece Juan Manuel de León, pastor de larga experiencia ―ha grabado sermones sobre cada uno de los setentaitrés libros de la Biblia―, quien recita una prédica de poco más de cuarenta minutos. El renovado ambiente se evidencia a través de un hecho: la luz de unos ocho mil celulares.
Algunas personas sacan su aparato y lo miran un rato antes de decidirse a encenderlo. La voz del predicador los impulsa: “Si quieres, hoy comenzará una nueva vida para ti. Y si lo aceptas, sólo te pido que prendas tu teléfono”.
Detrás de él se ubican los veinte jóvenes coristas que refuerzan el mensaje con la balada “Toma mi vida señor”. Conforme avanzan los versos, la sala toma ese color azuloso que provocan las pantallas de los gadgets. Cuando se dice “Tuyo es mi corazón / en tu trono lo pondré”, ya no hay dudas: miles de luces iluminan el foro mientras los matices de folclor sudamericano de la canción contribuyen a la sensación de serenidad.
Días antes, Juan Manuel se reunió con su equipo de trabajo para exponer la idea central de El antes y el después. “Si lo piensan bien, no tenemos tantos lugares, sólo son ocho mil; el resto es ocupado por nosotros, los que trabajamos en el acto”, dijo para exponer sus alcances. “Hay que pensar que tenemos nada mas ocho mil oportunidades para cambiar vidas”. 
Esta iglesia se reúne cada dos años en un acto masivo con el objetivo de que más personas enciendan su celular. Basado en un versículo del Apocalipsis (“Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo”), la prédica es el motor de la conversión pero la música es el aditivo que la acelera y hace del ritual un vaivén de emociones. 
El repertorio se enfoca en la balada y sus letras procuran la métrica del salmo. Así consiguen el efecto de mover a la reflexión entre los asistentes, casi todos invitados por primera vez al ritual.
Es un método eficaz y comprobable en el cierre del acto en el que, a diferencia de la primera parte, los asistentes están de pie y coreando “Bandera Blanca / Nos rendimos ante ti”. Y además de ovacionar el desempeño de los cantantes, aplauden con las manos hacia el cielo. 

G3:16 
Es Real es el nombre general que se da a los eventos masivos organizados por la iglesia G3:16. Bajo este proyecto, en el Auditorio Nacional han presentado Fueron 7, Miel y El antes y el después, que se dividió en dos espectáculos: Ahora es el tiempo y Él va delante
Fundada por Emilio Aanderud, esta iglesia debe su nombre a que su doctrina parte del evangelio de San Juan, capítulo 3, versículo 16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito para que todo aquel que cree en Él no se pierda, mas tenga vida eterna”.
El repertorio del coro se basa en la extensa discografía de Hillsong Music, el departamento de alabanza creado por la iglesia cristiana evangélica Hillsong Church, en Australia. 
Además del coro principal, G3:16 tiene uno juvenil y otro infantil. (J.A.Q.)

Programa
Nuestro Salvador / Por mí murió / Aviva mi alma / Vivo estoy / Vive en mí / Mi roca / Yo me levantaré / Eres suficiente / Cantaré feliz / Toma mi vida, Señor / Bandera Blanca.

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