miércoles, 26 de febrero de 2014

Fossile 3 & FAS Trío: La improvisación como diálogo

Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional

Concierta Independencia / 26 de febrero, 2014 / Función única / 
2:00 hrs. de duración / Promotor: FUAAN Financiera S.N.C.

David Cortés
¿La improvisación es una muestra de virtuosismo o de egoísmo?, ¿tiene una nacionalidad?, ¿es exclusiva de una región geográfica? FAS Trío y Fossile 3 tienen las respuestas a tales interrogantes.
La sesión la inaugura FAS Trío (Jorge Fernández, batería, Remi Álvarez, saxofones; y David Sánchez, contrabajo). Trabajan enteramente la improvisación, plasmada en dos álbumes; afortunadamente no abusan de los solos y consiguen establecer buenos diálogos y armonía cuando los tres coinciden en la elaboración de pasajes melódicos. Eso sí, el ejercicio del free jazz en un país como México, poco dado a abrazar esta vertiente, los hace parecer solemnes. Casi no interactúan con la gente y sus rostros son poco expresivos.
Continúa Fossile 3, integrado por Rudi Mahall (clarinete bajo), ganador del premio SWR 2011 (Südwestrundfunk, Radiodifusión del Suroeste); Sebastian Gramss (contrabajo), ganador del premio Jazz Echo 2013 como mejor bajista —impulsores del proyecto Translocal, junto con David Sánchez, que posibilita la visita de ambos grupos a Alemania y México respectivamente—, y Etienne Nillesen (batería). Ellos empezaron a trabajar en 2009 y también cuentan con un par de discos. Dice Mahall que el lema de su agrupación es “corto y dulce”, y en efecto, sus composiciones son breves, sustanciosas, redondas, muy equilibradas.
Detrás de ellos hay una larga tradición de la música improvisada y eso se advierte en la confianza con la que suben al escenario, lo cual les permite hacer chistes, interactuar con la gente, efectuar ligeros movimientos de baile, sin dejar nunca de lado la ejecución de temas complejos en su estructura, pero amigables al escucha.
La segunda parte del concierto es una exhibición de la riqueza del diálogo instrumental. Gramss abre con un solo a dos arcos y deja ver que las posibilidades sonoras para el contrabajo distan mucho de haberse agotado. Acto seguido, los cinco músicos restantes suben y aquí es donde la magia se desborda.
Sin encimarse, dan las pausas necesarias, y cada uno, desde su instrumento, habla. No es una sucesión de solos, aquí hay una charla entre iguales; cuando la música así lo demanda, uno de ellos se posiciona como líder, pero las más de las veces la alquimia no sólo se da en hacerse oír sin opacar al compañero, sino también en escuchar al otro, en guardar silencio para dar a la improvisación mayor volumen, cuerpo, vida.
 
Fossile 3. Foto: Fernando Aceves / Colección Auditorio Nacional
Lo dijo Mahall un día antes en una entrevista para Milenio (25/02/14): “En la música improvisada todos componen al mismo tiempo. Si las cosas funcionan bien tienes música fresca, música nueva. Yo siento que me acerco más a los músicos cuando estoy improvisando”. Hoy abundó la frescura.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Se ha producido un error en este gadget.