miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ringo Starr and His All-Starr Band: Con la ayuda de sus amigos


Foto: Chino Lemus / Colección Auditorio Nacional

13, 14 y 19 de noviembre / Tres funciones / 2.00 hrs. de duración /
 Promotor: OCESA Promotora, S.A. de C.V.

Jorge R. Soto
“¿Puedo tomarles una foto?”, pregunta un hombre a una familia de cuatro miembros, ataviados con marciales trajes multicolores, parecidos a los mostrados en el álbum Sgt. Pepper’s Lonely Heart Club Band. Una vez capturada la imagen, el fotógrafo pregunta: “¿Por qué visten así?” Y la madre responde: “Así demostramos nuestro amor por los Beatles y se lo transmitimos a nuestros hijos”. Con esa devoción, multiplicada por una multitud intergeneracional, inicia el primero de tres conciertos de Ringo Starr y su All-Starr Band, en el Auditorio Nacional.


Los acompañantes del ex Beatle son profesionales curtidos en muchos escenarios, viejos lobos de la escena musical y astros por derecho propio: Steve Lukather (guitarrista de Toto), Richard Page (bajo y voz de Mr. Mister), Todd Rundgren (guitarra y voz), Mark Rivera (saxofones soprano, alto, tenor, percusiones), Gregg Rolie (tecladista de Santana y Journey) y, en la batería, Gregg Bissonette, veterano de mil batallas en el estudio de grabación.
Esta suerte de equipo musical de ensueño, que ha cambiado de alineación en doce ocasiones, de 1989 a la fecha, muestra en todo el concierto una solidez instrumental que produce un sonido compacto, preciso, perfecto. Incluso canciones de estructura elemental como “Don’t Pass Me By” o “Anthem”, se ven fortalecidas por la intervención de todos esos enormes ejecutantes.
Ringo se sabe adorado y corresponde ampliamente, dirigiéndose constantemente al público con bromas: “Vamos a hacer una canción que cantaba en un grupo del que formé parte”. La gente grita pensando en The Beatles. Ringo hace una pausa, escucha complacido y continúa: “Rory Storm and the Hurricanes”, la gente ríe e inician los acordes de “Boys”.
En otro momento, el ex Beatle señala a la familia vestida como el Sargento Pimienta y les dice: “bonito vestuario” para, enseguida afirmar: “ésta es una canción que sé que conocen, no les voy a decir el nombre pero canten todos”; al escucharse las primeras notas de “Yellow Submarine”, aparecen por doquier globos amarillos que se agitan al compás del tema. Al terminar, Ringo se dirige a la multitud con una amplia sonrisa y los dedos índice y medio haciendo una V: “Muchas gracias por los globos amarillos. Paz y amor”.
Las canciones que se presentan de The Beatles, reciben una inyección de vitalidad, como si les hubiesen aplicado esteroides para aumentar su masa muscular, merced a la estupenda interpretación de este grupo de todos estrellas. El nivel de los músicos es muy alto y homogéneo, pero es necesario subrayar el trabajo destacadísimo de Steve Lukather.
En todo momento en que el ex guitarrista de Toto es requerido, demuestra su enorme talento, versatilidad y dominio del instrumento al que le extrae sonidos vertiginosos, suaves, distorsionados o limpios. La versión de “Rosanna” que nos entregan es demoledora, poderosa; los solos de guitarra, saxofón y órgano le dan a este clásico del pop mundial, una nueva dimensión. Lo mismo ocurre con “Hold the Line” y la delicada “Africa”.
Otro integrante sobresaliente es Mark Rivera, quien hace coros, toca los saxofones, teclado, percusiones, y todo lo hace bien. Este personaje ha trabajado al lado de artistas del calibre de Peter Gabriel, John Lennon, Simon & Garfunkel, Joe Walsh (Eagles) y Hall & Oates, entre otros.
Además de las canciones de The Beatles, las más ovacionadas son las versiones de tres temas dados a conocer en México por Carlos Santana, en las que Gregg Rolie tiene el papel protagónico junto con Lukather. El tecladista se dirige al público en estos términos: “Estuve con Santana en el Festival de Woodstock y tocamos esta canción”. Tal es el preludio de una poderosa versión de “Evil Ways”. También entrega “Black Magic Woman”, original de Fleetwood Mac y “Oye cómo va”, propiedad intelectual de Tito Puente.
Por su parte, Todd Rundgren ―solvente productor de grandes discos, tales como Straight Up, de Badfinger; Stage Fright, de The Band; We’re an American Band, de Grand Funk Railroad; Bat Out of Hell, de Meat Loaf; New York Dolls, de la banda homónima, y Skylarking, de XTC―, se muestra feliz, con su playera sicodélica y detrás de sus lentes oscuros. Interpreta sus composiciones más celebradas: “I Saw the Light” y “Love Is the Answer”. Por momentos desliza unos solos estremecedores, en otros, abandona la guitarra para tomar el micrófono y recorrer de lado a lado el escenario, animado por la gente.

Foto: Chino Lemus / Colección Auditorio Nacional

En el turno de Richard Page, se crea un ambiente más íntimo en el que se produce un profundo silencio que sólo se rompe cuando el público reconoce los acordes de “Kyrie” y “Broken Wings”, que su ex grupo Mr. Mister convirtiera en himnos de los ochenta. Adicionalmente, interpreta “You Are Mine”, una delicada tonada country-folk semi acústica procedente de su disco Peculiar Life del 2010.
El balance perfecto del repertorio, confeccionado sólo con éxitos conocidos, hace que en ningún momento decaiga el espectáculo para que, después de dos horas y veinticinco canciones, se haya completado un resplandeciente viaje al pasado sonoro de Ringo Starr y de algunos de sus amigos.

Ringo: Leyenda por méritos propios
Richard Starkey nació el 7 de julio de 1940, en el número 9 de Madryn Street, Dingle, Liverpool, Lancashire, Inglaterra. Desde su niñez debió superar una serie de obstáculos debido a su precaria salud, sin embargo, a partir de su adolescencia, la música sería su mejor medicina.
No es un baterista suertudo ―como muchos quieren creer― que conoció a The Beatles, les cayó bien y por ello lo llamaron para sustituir a Pete Best. Él ya había labrado su propio prestigio en la escena musical. Tres años antes de que se formaran los Beatles, Ringo fundó su primera banda: Eddie Clayton Skiffle Group, ganando cierta notoriedad local hasta su desintegración en 1958. Dos años más tarde, formó parte del grupo Rory Storm and the Hurricanes, con quienes recibió reconocimiento en el Reino Unido y viajó a Hamburgo, donde conoció a los Beatles. Lo demás, como dicen los clásicos: es historia.
Una vez desintegrados The Beatles, Ringo ―como sus compañeros― se embarcó en una carrera solista que inició en 1970 con Sentimental Journey, integrado por un puñado de canciones que escuchó con su familia. A partir de ese momento, el baterista y cantante ha producido diecisiete álbumes de estudio. El más reciente es Ringo 2012.
El efecto global de la ejecución percusiva de Ringo Starr en los Beatles ha sido aclamada por sus pares. El esfuerzo de tocar una batería para derecho, siendo zurdo, rindió frutos imprimiéndole un estilo personal a su ejecución. No es gratuito que el productor George Martin alguna vez haya declarado al respecto: “él siempre nos ayudó a tener el tiempo correcto para una canción y dio ese apoyo que hizo más fáciles todas las canciones de The Beatles”. Es el quinto mejor baterista de todos los tiempos, de acuerdo a la revista Rolling Stone.
Sin embargo, no es solo su redoble preciso, confiable y eficiente, o su soltura al tocar lo que ha distinguido a Ringo Starr. A sus cualidades musicales deben añadirse su natural carisma y la manera como ha logrado, desde sus inicios, convertir el papel del baterista, otrora alejado del público y clavado detrás de unos tambores, en un artista llamativo y que tiene mucho que ofrecer. (J.R.S.)

Programa
Matchbox (Ringo) / It Don’t Come Easy (Ringo) / Wings (Ringo) / I Saw the Light (Todd Rundgren) / Evil Ways (Gregg Rolie) / Rosanna (Steve Lukather) / Kyrie  (Richard Page) / Don’t Pass Me By (Ringo) / Bang the Drum All Day (Todd Rundgren) / Boys (Ringo) / Yellow Submarine (Ringo) / Black Magic Woman - Gypsy Queen (Gregg Rolie) / Anthem (Ringo) / You Are Mine (Richard Page) / Honey Don’t (Ringo) / África (Steve Lukather) / Oye cómo va (Gregg Rolie) / I Wanna Be Your Man (Ringo) / Love Is the Answer (Todd Rundgren) / Broken Wings (Richard Page) / Hold the Line (Steve Lukather) / Act Naturally (Ringo) / Photograph (Ringo) / With a Little Help from My Friends (Ringo) / Give Peace a Chance (todo el grupo).








2 comentarios:

Dany dijo...

Gran concierto el del ex-Beatle, como dice el artículo, es un músico hecho y derecho, no tiene nada que pedirle a nadie, formó parte del mejor grupo en la historia de la música, y tiene una voz que, a lo mejor dirán que no es la más prodigiosa, pero solamente él sabe cantar Yellow Submarine o With a little help from my friends con esa entonación grave, peculiar y única.

Al igual que sus ex-compañeros, cuenta con un simpático sentido del humor, y sabe comunicarse con la audiencia. Sería genial que interpretara más canciones, como Octopus' Garden, No No Song, I'm The Greatest o Las Brisas, pero el formato de su banda está diseñado para darles oportunidad a sus compañeros.

Muy bien ejecutadas las canciones de Gregg Rolie y Steve Lukather, siendo acertadas elecciones para interpretar, ya que fueron de gran aceptación entre el público, que gritamos y nos entusiasmamos como locos. No tanto así con los temas de Todd Rundgren y Richard Page, que no fueron tan bien recibidos por el público, interpretando canciones desconocidas y poco interesantes para muchos. La prueba está en los aplausos del respetable: las tonadas de Santana y Toto fueron muy ovacionadas, las de Rundgren y Page, poco ovacionadas.

En conclusión, un show imperdible e irrepetible (oh, es cierto, regresa en 2015), para los fans de Ringo, aunque no exclusivamente, ya que los otros integrantes estrellas también tienen su dosis de fama con los asistentes.

P.D. Ringo, a la siguiente vez, ven con Mark Farner y Timothy B. Schmidt u otro bajista.

Dany dijo...

Se me olvidaba, esos otros 2 músicos son bastante talentosos: me refiero a Gregg Bissonette y Mark Rivera; el primero es otro genial baterista, al igual que Ringo, que se echa unos tamborazos bien chipocludos, principalmente en las canciones de Santana; y el segundo es otro músico que se las sabe todas, saxofón, teclado, percusión, y si lo dejarán tocar los demás instrumentos, seguramente lo haría de manera magistral, y además tiene una voz de gran rango.

Y Ringo, en futuras visitas, canta Las Brisas, pórtate buena onda y complace al público mexicano.

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